El límite no suele estar en la capacidad ni en la experiencia: aparece al quedar encerrados en el propio organigrama, aferrados al equipo y sin asumir costos inmediatos para empujar resultados colectivos.
Una declaración a destiempo, mal redactada o vacía puede empeorar el conflicto y arrastrar a toda la organización. Qué puntos hay que tener en cuenta antes de salir a hablar.
Es importante que todas las personas que trabajan dentro de la compañía comprendan cuáles son los objetivos establecidos y orienten sus esfuerzos a ese fin.