De la campaña mexicana que buscó seducir a Estados Unidos en los años 90 al merchandising global, la figura de la artista se multiplicó entre política, feminismo, identidad y consumo sin perder la ambigüedad que alimenta su mito.
La obra vendida en Nueva York alcanzó un valor récord de US$ 54,66 millones. El comprador permanece en el anonimato, pero la pieza circulará por museos clave de Europa y Estados Unidos.
Inaugurada en 1958, La Casa Azul presenta esculturas, fotografías, documentos, libros y muebles precolombinos, junto con la diversa gama de pinturas de Kahlo.
Diego y yo es la obra más cara de un artista latinoamericano vendida en una subasta, superando al anterior que poseía el récord, de Diego Rivera, Baile en Tehuantepec, que en 2016 había sido adquirida en US$ 15,7 millones.