Loft Orbital apuesta por algoritmos fuera del planeta para analizar imágenes y datos al instante. El plan busca detectar incendios, piratería u otros eventos críticos sin esperar descargas hacia centros terrestres.
Olvídate del revuelo por el descubrimiento de fármacos. Así es como la mayor compañía farmacéutica del mundo está viendo los beneficios de la IA ahora mismo.
Google planea destinar hasta US$ 185.000 millones este año a centros de datos y chips, con el foco puesto a diez años. Con la caja de Alphabet como respaldo, la apuesta busca sostener la demanda récord de placas y apurar un despliegue global más estandarizado.
Un informe ubica a cocineros, mecánicos, socorristas y camareros entre ocupaciones poco expuestas a la automatización, por tratarse tareas físicas, presenciales y difíciles para sistemas capaces solo frente a pantallas.
La compañía Cursor, nacida en el MIT, busca no quedar atrapada en la misma ola que impulsó su salto millonario: modelos autónomos, costos bajo presión y una apuesta urgente por clientes grandes para sostener su avance.
Genies firmó un acuerdo con la asociación de jugadores para crear versiones digitales con licencia que podrán integrarse en videojuegos y apps. La empresa apuesta a que los fans interactúen por chat con representaciones virtuales de atletas.
El grupo japonés redobla su apuesta por la inteligencia artificial con una jugada audaz de Masayoshi Son: salir del fabricante de chips más valioso y cargar deuda para respaldar al creador de ChatGPT, mientras intenta capturar valor en distintos niveles de la cadena tecnológica.
A medida que la alfabetización en IA se convierte en el pasaporte laboral del siglo XXI, la convergencia entre la equidad de género y la sostenibilidad energética lanza una advertencia que los líderes empresariales no pueden ignorar.
Desde Silicon Valley apuntan contra empresas chinas que ofrecen modelos potentes, abiertos y más baratos, y que ya empujan una guerra de precios y valuaciones.
El elenco de multimillonarios que se han rendido ante el presidente es extenso, incluyendo a todos, desde Jeff Bezos y Mark Zuckerberg hasta Sundar Pichai y Sam Altman. Eso es lo que hace que la negativa de Dario Amodei a ceder sea tan sorprendente, y podría estar detrás del ascenso de Claude a la cima de la App Store.
El boom de la inteligencia artificial no es gratuito. Detrás de cada prompt, agente y centro de datos hay una factura eléctrica que las empresas aún no terminan de dimensionar.
Convierte modelos de IA en herramientas listas para el laboratorio, que ya se usan en universidades y farmacéuticas: Tamarind Bio, nacida en Stanford y acelerada por Y Combinator.
Con más de US$300 millones al año, la app duplicó abonados en pocos meses y ya suma 100 millones de usuarios que crean temas. El salto llega en medio de demandas por derechos de autor y una campaña para frenarla.
Agibot empezó a ofrecer sus humanoides en modalidad de alquiler, con entrega, instalación y mantenimiento incluidos. Pero el costo los deja más cerca de activaciones y exhibiciones que de reemplazar personal en tareas cotidianas.
En una entrevista exclusiva, el nuevo jefe de infraestructura de IA de Google afirma que el gigante tecnológico tiene prevista una "inversión significativa". Con los niveles actuales, Forbes proyecta que podría ser una cifra muy elevada.
La IA agencial empieza a operar como jefatura: desarma procesos, terceriza microtareas y marca el ritmo a personas en plataformas y servicios. El giro abre dilemas laborales, legales y éticos sobre control, salarios y responsabilidad cuando la “orden” llega desde un sistema.
Tras años de euforia tecnológica, los gigantes digitales aceleran desembolsos multimillonarios en infraestructura para IA y siembran inquietud entre gestores, que ven balances cada vez más exigidos y retornos todavía inciertos.
La propuesta integra automatización avanzada, edición creativa asistida y protección de datos en un mismo entorno, con una arquitectura diseñada para optimizar tiempo y simplificar tareas cotidianas.
Con aportes de Amazon, Nvidia y SoftBank, la startup buscará acelerar su infraestructura y impulsar el programa “Frontier” para clientes corporativos. Asegura que ChatGPT suma 900 millones de usuarios semanales y crece la pelea en la cima tech.