La acumulación de reservas y la avalancha de dólares le dan aire al Gobierno, aunque también plantean el incómodo desafío de administrar una bonanza que puede volverse frágil si se prolongan ciertos desequilibrios.
Tras la reunión entre Luis Caputo y Ajay Banga en Washington, el organismo confirmó que estudia un aval para refinanciar parte de la deuda argentina, bajar el costo del financiamiento y mejorar las condiciones para atraer inversión privada.
Lo anunció el ministro Luis Caputo. El dólar flotará sin intervención del Banco Central entre los $1.000 y $1.400. El FMI desembolsará US$ 15.000 millones en 2025 y habrá otros US$ 6.000 millones de bancos y organismos internacionales.
Los fondos servirían para fortalecer las reservas del Banco Central, lo que llevaría al total "a los US$ 50.000 millones al final de la charla", según Caputo.
A pesar de las declaraciones de Caputo, en el mercado hay dudas sobre el cumplimiento del superávit primario al que se comprometió el Gobierno con el FMI.