La inversión permitirá atender las necesidades del sistema de rehabilitación social en el país, con miras a solucionar la crisis existente en temas de infraestructura, tecnología y seguridad.
En Ecuador, no hay recursos para construir cárceles y para ofrecer condiciones humanas a los detenidos. Sin embargo, sobra dinero en su interior producto del narcotráfico. Los internos pueden comprar desde comida hasta sus vigilantes.