La pelea pública entre el presidente de los Estados Unidos y el magnate eleva la tensión económica y política, con posibles efectos negativos en negocios altamente dependientes del apoyo estatal.
La pelea empezó con críticas a medias, escaló con acusaciones feroces y terminó en una guerra abierta que sacudió la política, los mercados y hasta los pasillos de la NASA.
El conflicto entre el CEO de la compañía y el presidente estadounidense abre un frente político y judicial que podría frenar subsidios, acelerar investigaciones y obstaculizar el debut del robotaxi. Las acciones se desplomaron y crecen las dudas entre los inversores.
La capitalización de Tesla se desplomó en una jornada negra para el empresario, tras un cruce con el presidente estadounidense que agitó a los inversores y sacudió la cotización de la automotriz.
Lo hizo a través de un posteo en su cuente de X. Agradeció al presidente de los Estados Unidos por permitirle reducir el "gasto innecesario" y adelantó que dedicará más tiempo a Tesla.
A medida que Musk termina sus funciones a tiempo completo en DOGE, regresa a un imperio empresarial repleto de oportunidades y con menos investigaciones federales, pero con desafíos en materia de reputación.
El empresario desmintió los rumores sobre una posible salida impulsada por la junta directiva y reafirmó su compromiso con la empresa durante una intervención en el Foro Económico de Qatar.
Elon Musk dijo este martes que está comprometido a ser el director ejecutivo de Tesla durante los próximos cinco años y sugirió que reduciría su gasto político, luego de informes anteriores, refutados por Musk, que sugerían que la junta de Tesla lanzó una búsqueda para reemplazarlo.
Prometieron revolucionar la industria automotriz con vehículos eléctricos, tecnologías de vanguardia y modelos de negocio disruptivos, pero no todas las startups lograron sortear los desafíos del sector. En un mercado que exige miles de millones de dólares para escalar, expertise técnica y una estrategia comercial sólida, muchas de estas jóvenes compañías terminaron estrelladas antes de despegar.
Encuestas revelan una ola de agresiones y daños intencionales vinculados al rechazo social que genera Elon Musk y la marca. El temor crece entre conductores y las aseguradoras ya ajustan sus tarifas.
Esté preparado o no, y a pesar de su irregular historial de seguridad, el fabricante de vehículos eléctricos se apresura a lanzar un servicio de viajes piloto en Austin para demostrar sus capacidades de conducción autónoma.
Toyota alista la producción de la primera batería de estado sólido fabricada en masa: ofrecerá una autonomía de hasta 1200 kilómetros, podrá cargarse por completo en menos de 10 minutos y tendrá una vida útil de hasta 30 años.
Slate Auto, una startup respaldada por el fundador de Amazon, lanzó en Los Ángeles su primer modelo: una camioneta eléctrica ultra básica que arranca en 20.000 dólares y apunta directo al segmento que Tesla nunca logró conquistar.
Entre fuertes rumores de sucesión, la Chairman elegida por Elon Musk salió a desmentir que se busca un nuevo CEO. Mientras tanto, la automotriz más valiosa del mundo navega por uno de los períodos más turbulentos de su historia con caídas en ventas y tensiones internas, Musk quiere convencer a todos que su futuro sigue siendo brillante.
De su paso por Tesla y SpaceX a las apuestas en xAI: cómo la millonaria forjó una carrera en el capital de riesgo tras trabajar junto a uno de los empresarios más influyentes.
Mientras Wall Street sufre por la incertidumbre económica en los primeros meses del segundo mandato de Trump, Palantir aparece como la gran ganadora. Impulsada por su rol en la transformación tecnológica del gobierno y respaldada por figuras cercanas a Peter Thiel, la firma de inteligencia artificial triplica a sus competidores en rendimiento bursátil, en medio de polémicas y nuevos contratos federales.
Aunque Justine tuvo seis hijos con Elon y lo acompañó durante los años en que fundó Tesla y SpaceX, no tiene acceso a acciones en ninguna de las compañías
Elon Musk está reduciendo su participación en DOGE, que desencadenó protestas y vandalismo en las tiendas de Tesla. Pero su negocio de vehículos eléctricos necesita un producto exitoso y no hay ninguno a la vista. Y el floreciente negocio de baterías de la compañía, un punto brillante del primer trimestre, se verá afectado por los aranceles de Trump.
Tras estar meses enfocado en la política y en su rol en la Casa Blanca, el CEO anunció que volverá a dedicarle más tiempo a Tesla. Los inversores celebraron la noticia con una suba del 7% en las acciones, pese a un balance trimestral flojo.