Donald Trump volvió a colocar a Groenlandia en el centro del debate geopolítico global. El presidente de Estados Unidos afirmó que podría imponer aranceles a los países que no acepten un acuerdo relacionado con el territorio autónomo danés, al considerar que su control es una cuestión de seguridad nacional.
“Podría imponer aranceles a los países que no acepten el acuerdo con Groenlandia, porque necesitamos a Groenlandia con seguridad nacional, así que podría hacerlo”, dijo Trump, sin ofrecer mayores detalles.
La advertencia se suma a una serie de declaraciones cada vez más directas. “Vamos a hacer algo en Groenlandia, les guste o no”, afirmó el viernes pasado. Días antes, el domingo 11 de enero, fue aún más contundente: “De una manera u otra, vamos a tener Groenlandia”. Y el miércoles pasado reforzó su postura en redes sociales al señalar que “cualquier cosa menos que eso es inaceptable”.
Las reiteradas afirmaciones han llevado a que incluso aliados republicanos intenten restarles peso, sugiriendo que podrían tratarse de provocaciones calculadas. Para algunos críticos, se trataría de una estrategia de distracción frente a temas internos sensibles, como la inflación persistente o recientes episodios de violencia vinculados a operativos migratorios. Otros interpretan las declaraciones como una forma de “estirar la ventana de Overton”, planteando escenarios extremos para que objetivos menos radicales resulten más aceptables en el debate público.
Trump ha mencionado la adquisición de Groenlandia desde 2019 y ahora ha elevado el tono al punto de convertirla en una promesa política explícita. No concretarla podría interpretarse como uno de los fracasos más visibles de un eventual segundo mandato.
Mientras Dinamarca rechaza cualquier posibilidad de venta y Europa observa con creciente inquietud —al punto de reforzar su presencia militar en la zona—, la pregunta ya no es solo si Trump habla en serio, sino hasta dónde está dispuesto a llegar para convertir a Groenlandia en una pieza clave de su agenda de seguridad y poder global. (I)