El poder de las palabras diarias
Un nuevo hábito sencillo y relativamente fácil puede ser el reemplazo de palabras negativas o que refuerzan comportamientos no deseados, por palabras que demuestren la aceptación, el respeto y la valoración de la diversidad de pensamientos y contextos culturales, incluyendo los propios. Al hacerlo, nos damos la oportunidad de aprender y evolucionar.