Tras años de quietud, el mercado secundario vuelve a marcar subas y las piezas de cajas reducidas ganan terreno por su sobriedad, comodidad y mejor desempeño de reventa frente a los modelos más grandes.
Tras un rebote que alivió el temor a un desplome prolongado, los inversores se enfrentan a señales mixtas: la posible baja de tasas en EE.UU. alimenta el optimismo, mientras algunas alarmas mantienen encendida la cautela de quienes dudan de la fortaleza del repunte.
Impulsados por una obsesión artesanal y una filosofía que privilegia lo único por sobre lo masivo, creadores como Naoya Hida, Hajime Asaoka y Masahiro Kikuno posicionaron a Japón como un nuevo referente del lujo relojero. Con producciones limitadas, diseños de profunda identidad cultural y una atención al detalle que rivaliza con la suiza, estos maestros captaron la atención del coleccionismo global, donde la escasez y la autenticidad se cotizan más que nunca.
El giro económico en Alemania y la rotación global de capitales reavivan el interés por el Viejo Continente, que logra su desempeño más sólido en más de treinta años.
Las inversiones alternativas ganan espacio y atraen a nuevos interesados, pero los cambios recientes en el mercado requieren de un profundo análisis y de una estrategia para aprovechar su potencial.
En los dos últimos años, los inversores pujaron al alza por las acciones de estas empresas porque incrementaron sistemáticamente sus ingresos y beneficios a un ritmo más rápido de lo esperado.
La demanda de relojes de lujo se disparó durante la pandemia, ya que los consumidores rebosantes de efectivo clamaban por comprar relojes de marca. Ahora, los precios están bajando.
La pandemia dejó un colapso en los puertos mundiales, con costos de transporte disparados y escasez de bienes de consumo esenciales. Los cuellos de botella generaran estrés en todo el mundo y aceleraron fuertemente la inflación.