El sistema que decide qué ciencia se publica se está desmoronando
Cada hallazgo científico publicado se basa en un fundamento que la mayoría de la gente ni siquiera considera: un juicio, emitido antes de la publicación, sobre la solidez del trabajo. Cada aprobación de un medicamento, cada proyección climática, cada pronóstico económico que influye en las políticas depende de ello. Sin ese juicio, la literatura científica sería indistinguible del ruido. Ese juicio se encuentra ahora bajo una seria presión.