Una gran carrera no se trata solo de talento, sino que tiene mucho que ver con la suerte. La buena noticia es que la suerte se puede cultivar mediante un cambio de mentalidad y hábitos.
La comodidad con la ambigüedad no se trata de tolerar el caos. Es más bien una oportunidad para ser creativo, forjar una visión y construir un proceso para alcanzarla.