El Mundial será el mayor ensayo de seguridad aérea en suelo estadounidense, con estadios colmados, millones de asistentes y una amenaza que ya cambió la guerra moderna.
Matthew Harvey Sanders, fundador de Longbeard, creó un chatbot para responder preguntas sobre documentos eclesiásticos. Ahora está entrenando un modelo de IA para ayudar a las personas a comprender la doctrina católica, los dilemas morales y la vida espiritual.
Con el respaldo de US$ 200 millones en nueva financiación, Blitzy convenció a varias empresas de delegar el desarrollo de software en una IA capaz de crear sistemas completos de manera autónoma y convertir meses de trabajo en proyectos de fin de semana.
Después de cuatro años jugando en Arabia Saudita, Cristiano Ronaldo ha adquirido una participación del 25 % en la UD Almería, el club de segunda división española de propiedad saudí, mientras el reino continúa su agresiva expansión en los deportes globales.
El presidente Donald Trump anunció en una publicación en Truth Social el sábado que aumentará sus aranceles globales del 10 % al 15 % después de que la Corte Suprema anulara sus amplios aranceles sobre casi todos los países el viernes.
La preventa para su gira 2026 encendió la polémica en redes sociales: los tickets treparon hasta los mil dólares y los fans estallaron. Mientras Ticketmaster se defiende, figuras como Liam Gallagher y Olivia Dean apuntan contra el negocio de la reventa.
El repunte de las acciones, el boom de la inteligencia artificial y fallos a favor de grandes empresarios dispararon las fortunas de los más ricos del mundo. Musk quedó al tope con un crecimiento récord, en un grupo donde dominan los gigantes tecnológicos de Estados Unidos.
Aunque sigue compitiendo como mariscal de campo en la NFL, Russell Wilson se convirtió en un empresario con múltiples negocios y una marca de ropa infantil que nació entre juguetes y dibujos caseros, y que ya pisa fuerte en un mercado dominado por gigantes.
Récord de público, bebidas que facturan millones y un aumento sin precedentes en los premios convierten al torneo neoyorquino en un espectáculo que va mucho más allá del tenis.