La transición energética forma parte de la Estrategia de Sostenibilidad 2026–2030 de Lundin Gold. Esta iniciativa refleja una visión de largo plazo que integra liderazgo, innovación, gestión ambiental y desarrollo del talento para construir una operación cada vez más eficiente, resiliente y sostenible.
Para hablar sobre este tema llegaron al estudio de Forbes Ecuador dos voceros de la firma minera. María Cristina Acosta, directora de Ambiente y Permisos de Lundin Gold, y Nicolás Sanabria, coordinador de Ambiente y Permisos, conversaron sobre los retos que implica la transición energética.
En ese recorrido, dos de los principales avances son el contrato de compra de energía renovable y la implementación de un sistema que permite medir y gestionar de forma más eficiente el consumo de energía. Ambas iniciativas reflejan cómo la estrategia se traduce en acciones concretas para avanzar hacia la meta de alcanzar la carbono neutralidad en 2030.
Para María Cristina Acosta, la sostenibilidad es clave en la operación de Lundin Gold. “No puede ser un proyecto paralelo, sino que tiene que ser transversal. Por eso, en 2019 establecimos una estrategia que es la base de todo lo hecho hasta ahora”.
También explica que la empresa minera cumple estándares internacionales y que, dentro de la Estrategia de Sostenibilidad 2026–2030, uno de los pilares es el cuidado del ambiente. “Hay un foco muy importante en el tema del cambio climático y allí está la transición energética”. Para María Cristina Acosta, se trata de un desafío global en el que la minería actúa como un agente habilitador de la transición.
Como ejemplo de este trabajo, menciona la inversión inicial de US$ 42 millones en la construcción de una línea eléctrica que recorre cerca de 40 kilómetros entre Bomboiza y el yacimiento Fruta del Norte, en Zamora Chinchipe.
Por su parte, Nicolás Sanabria destaca que, al analizar la operación minera, es posible identificar dónde se concentra el consumo energético y en qué aspectos se puede trabajar para ser más eficientes. Añade que los datos obtenidos en el día a día permiten tomar decisiones con mayor precisión. “Ahora sabemos dónde consumimos, cómo y qué tipo de energía estamos consumiendo. Eso nos permite ser más eficientes y más competitivos”.
Nicolás Sanabria añade que la energía es un costo operativo que, en la industria minera, puede representar hasta el 20 %. En el caso de Lundin Gold, ese porcentaje no supera el 10 %. (P)
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