Apptronik inaugura una fábrica de datos para entrenar humanoides y prepara su nuevo robot
La compañía busca dar el salto de las demostraciones a los usos reales, con máquinas capaces de trabajar a diario en operaciones industriales y logísticas.

"Yo diría que la industria actual se basa, prácticamente, solo en prototipos", me comentó ayer Jeff Cardenas, CEO de Apptronik, al anunciar Robot Park, una enorme fábrica física de datos de IA; Apollo 2, que ya lleva un tiempo en funcionamiento; y al anticipar Apollo 3, el robot humanoide de próxima generación que Apptronik presentará el año que viene. Apollo 3 será el robot de reparto real con el que Apptronik apuesta para realizar trabajos concretos, a alta velocidad y con calidad, a cambio de dinero.

En robótica vemos muchos videos de demostración y recopilaciones destacadas: robots que doblan ropa, clasifican piezas, sirven una bebida o preparan huevos. Eso resulta emocionante, y el ritmo de mejora trimestral impresiona. Pero la realidad actual muestra que casi todos los humanoides lanzados hasta la fecha funcionan, en esencia, como prototipos: todavía no pueden hacer lo que hace una persona con la velocidad y la precisión necesarias.

Y si bien eso sigue vigente para el robot actual de Apptronik, destinado a Apollo 2, no ocurrirá lo mismo con el de Apollo 3.

"Apollo 3 será un producto. Será un producto maduro, en una fase inicial, pero un producto al fin", me dijo Cardenas ayer, durante una breve llamada. "Podemos considerar a Apollo 2 como un prototipo para pilotos a gran escala y recopilación de datos, y la próxima versión de Apollo será el producto que encontrará su ajuste con el mercado", agregó.

Una fábrica de datos a la altura de la fábrica de robots.

Esa escala dependerá, sin duda, del hardware. Pero también dependerá del software: la IA física que impulsa a los humanoides. Por eso, la compañía con sede en Austin construyó Robot Park, una instalación de 8.361 metros cuadrados que describe como un centro insignia para la recopilación de datos y el entrenamiento de robots humanoides.

Según Cardenas, todo empezó con un sueño y unas cervezas. "Robot Park materializa un sueño que tenemos desde hace mucho tiempo", dijo. "Cuando empezamos, solía ir a tomar cervezas con mi cofundador, Nick, y se nos ocurría la idea de que los robots construyeran robots a orillas del río Colorado. La llamé la fábrica de robots de Willy Wonka", recordó.

La versión actual resulta menos fantasiosa y más industrial, pero la lógica se mantiene. Apptronik ya opera una fábrica que construye robots. Robot Park busca convertirse en la otra mitad de ese ciclo virtuoso. "Así como tenemos una fábrica que construye robots, también tenemos una fábrica de datos", dijo.

En las instalaciones ampliadas de Austin, flotas de robots Apollo 2, tanto bípedos como con ruedas, realizan tareas de logística, fabricación, retail y otras actividades orientadas al cliente, y generan los datos del mundo real que los modelos de IA integrados necesitan para aprender. 

Según la compañía, mediante una combinación de teleoperación y ejecución autónoma, los robots producen de manera continua datos de entrenamiento de alta calidad. Esos datos, junto con el hardware actualizado de Apollo 3, llevarán el rendimiento de los robots humanoides al nivel de un producto comercial real, con un retorno de la inversión tangible para los clientes.

Robot Park funciona como el campo de entrenamiento donde Apollo 2 aprende las tareas que debería resolver Apollo 3. (Foto: Apptronik)

Es importante destacar que Austin no es el único lugar de este tipo. Apptronik afirma que implementó flujos de trabajo similares de recopilación de datos en una red creciente de parques robóticos, incluidos los de su socio de investigación, Google DeepMind, y los de clientes como Mercedes-Benz y GXO, el gigante de la logística de alto volumen. La compañía prevé abrir más centros.

¿Cuántos robots operan en todo el sistema? Cardenas no quiso revelarlo. "No publicamos las cifras específicas de Apollo 2, pero son muchísimos", dijo. Supongo que la cifra superará ampliamente a la del actual campeón estadounidense de centros de datos robóticos en Boston, propiedad de Tutor Intelligence.

La discreción sobre la cantidad de robots forma parte de la historia. Apollo 2 existe desde febrero del año pasado sin un gran anuncio: apareció de repente en el sitio web de Apptronik, con poca fanfarria. Cardenas anunció Apollo 3 de una manera muy similar, casi al pasar, durante nuestra conversación. Supongo que la clave reside en una especie de aversión, al estilo Apple, a entrar en guerras de especificaciones con la competencia por cada detalle menor y, en cambio, enfocarse en la capacidad bruta.

Pero deberíamos esperar Apollo 3 relativamente pronto, probablemente el año que viene. "No sé si esperaría otros 18 meses para volver a lanzar un robot, porque durante el último año recibí muchas preguntas sobre Apollo 2", dijo Cardenas.

Apollo tendrá ruedas y piernas

Una de las novedades más prácticas es que Apollo 2 se comercializa en dos versiones: un robot bípedo y una versión con ruedas. Esto coincide con lo que escuché repetidamente de quienes implementan humanoides: los clientes industriales y logísticos siguen pidiendo ruedas para lograr mayor estabilidad, mayor duración de la batería y un funcionamiento más predecible.

Las piernas consumen mucha batería incluso cuando el robot está detenido. Las ruedas resultan más eficientes y permiten colocar una batería más grande en la parte inferior de la plataforma, lo que crea una base muy estable con un centro de gravedad bajo.

"Sigo pensando que el humanoide bípedo tiene el mayor potencial en términos de capacidades, por lo que ofrece el mayor margen de acción", afirmó. Pero también advirtió: “Los bípedos presentan un inconveniente: pueden caerse”. Eso importa si la industria busca desplegar decenas de miles, o incluso millones, de unidades. "Estamos muy enfocados en resolver los problemas de seguridad y abordarlos de manera inteligente para los robots humanoides bípedos", afirmó.

Las ruedas también ofrecen otra ventaja: el cumplimiento normativo. La configuración con ruedas de Apollo apunta a cumplir con los estándares de seguridad vigentes para robots móviles industriales, lo que facilita su integración en las operaciones de los clientes desde hoy.

Los dos formatos también se retroalimentan entre sí. "Podemos desplegar grandes flotas de sistemas con ruedas para allanar el camino a los sistemas bípedos a medida que maduren y entren en funcionamiento", dijo Cardenas. "Creo que en fabricación y logística veremos muchas ruedas, sobre todo al principio. Cuando empecemos a mirar hacia los mercados futuros, creo que ahí los bípedos realmente brillarán", agregó.

El director comercial, Barry Phillips, explicó la modularidad en términos prácticos para el cliente. "Para que los robots humanoides resulten realmente útiles, la seguridad y la confiabilidad deben ir de la mano de la funcionalidad", afirmó en un comunicado. También señaló: “El diseño modular de Apollo responde directamente a la demanda de los clientes de una automatización adaptable”.

El salto a Apollo 3

Todo lo que Apptronik aprenda de Apollo 2 se aplicará directamente a Apollo 3, la versión a la que Cardenas sigue llamando "el producto". "Podemos considerar a Apollo 2 como un prototipo para pilotos a gran escala y recopilación de datos, y la próxima versión de Apollo será el producto que encuentre su ajuste con el mercado", afirmó.

Apollo 2 genera datos con tareas de depósito para que Apptronik entrene modelos útiles fuera del laboratorio. (Foto: LinkedIn de Apptronik)

Las diferencias, tal como las describe, no responden tanto a un truco novedoso y llamativo, sino a los aspectos fundamentales, aunque poco glamorosos, que distinguen una demostración de una máquina lista para su uso. "Apollo 3 será mucho mejor. Es mucho más escalable y está mucho más enfocado en el costo de la lista de materiales", dijo, en referencia al costo por unidad, la economía que define la estrategia de precios.

La compañía rediseñó los efectores finales y el conjunto de sensores, y Cardenas afirma que su enfoque de seguridad será distintivo: "La forma en que resolvamos la seguridad será única en Apollo 3, por lo que aspectos como la percepción segura resultan realmente importantes para nosotros", explicó.

La pregunta sobre Google DeepMind

Los datos de Apptronik tienen un destino: Gemini Robotics, la compañía que desarrolla los modelos fundacionales de IA para robots de Google DeepMind. Ambas compañías son socias, con DeepMind como inversora y colaboradora, desde hace casi dos años.

Esto plantea una pregunta obvia: si los datos del mundo real de Apptronik siguen haciendo que los modelos de DeepMind sean más inteligentes, ¿esa inteligencia terminará llegando también a los rivales de Apptronik? Cardenas no esquivó la pregunta. "Google fue sincero con nosotros desde el principio sobre sus ambiciones de crear un Android para la robótica", dijo. "Eso significa que su modelo llegará a muchos socios diferentes", agregó.

Su apuesta se centra en la profundidad de la relación, más que en la exclusividad. "Trabajamos intensamente durante varios años para construir y desarrollar Gemini", afirmó. Además, concluyó: “Nos gusta pensar que tenemos una relación especial, y veremos cómo evoluciona en los próximos meses y años”.

Es una propuesta acorde con una compañía ambiciosa y, según admite su fundador, también marcada por el pasado. "Creemos que tenemos la oportunidad de construir una de las compañías más grandes del mundo", dijo Cardenas, antes de agregar que sus años en la robótica lo obligaron "a ser humilde ante el desafío en muchas ocasiones, por lo que somos pragmáticos sobre cómo lograrlo". "La carrera espacial de nuestro tiempo", sintetizó. 

Cardenas sostiene que la ventaja de Apptronik estará en combinar hardware propio, datos reales y una alianza profunda con DeepMind. (Foto: LinkedIn de Apptronik)

El último tema de nuestra conversación no formaba parte del comunicado de prensa: la geopolítica que ahora rodea a los humanoides. Apptronik fabrica y patenta sus propios actuadores, que representan aproximadamente la mitad del costo de los componentes de un robot, y Cardenas considera que esa integración vertical constituye un asunto nacional, no solo empresarial.

"En mi opinión, la robótica moderna es la carrera espacial de nuestra época", afirmó. Quien la gane "tendrá un papel fundamental en el futuro, tanto para la competitividad nacional como para la seguridad nacional", añadió.

También señaló que "construyó casi ochenta versiones de actuadores eléctricos, con todo tipo de variantes y tecnologías diferentes: rotativos, lineales, refrigerados por líquido, de accionamiento cuasi directo, elásticos en serie, accionados por tendones", y afirmó que tiene "uno de los mejores equipos de actuación del mundo aquí mismo, en Austin, Texas".

Con el tiempo, Apptronik incorporará una mayor integración vertical a su cadena de suministro de componentes, pero lo hará de manera inteligente y adecuada. En otras palabras, no busca la integración vertical a cualquier precio.

Por ahora, el mensaje coincide con el resto de las novedades del día: dejá de mirar las demostraciones y empezá a observar qué hacen los robots en cada turno. "La industria dedicó años a mostrar en demostraciones lo que los robots pueden hacer", afirma Cardenas. "Nosotros nos enfocamos en lo que pueden hacer todos los días en el trabajo", concluyó.

*Esta nota fue publicada originalmente en Forbes.com.