Yao Maoqing, presidente de la unidad comercial de productos integrados de Agibot, explica por qué la adopción masiva empezará lejos de los hogares y cerca de los entornos industriales.
Con Sam Sinha al frente, 1X apuesta a modelos mundiales entrenados con datos físicos, visuales y de fuerza para llevar a su androide doméstico hacia una autonomía útil antes de fin de año.
La apuesta de 1X pasa por las manos de los robots, que contarán con 22 grados de libertad accionables, tendones silenciosos y una IA entrenada para resolver pequeñas tareas de la vida cotidiana.
Un informe internacional dejó al desnudo la ventaja del país asiático frente al resto del mundo, incluido Estados Unidos, en una industria con impacto económico y fundamental desde la óptica militar.
Un informe ubica a cocineros, mecánicos, socorristas y camareros entre ocupaciones poco expuestas a la automatización, por tratarse tareas físicas, presenciales y difíciles para sistemas capaces solo frente a pantallas.
Empresas como Quantum Art, QuEra y PsiQuantum están recibiendo inyecciones de capital sin precedentes para transformar desarrollos experimentales en productos concretos. Los inversores ya no esperan pruebas: quieren resultados, escalabilidad y soluciones listas para clientes reales.
Mientras los gigantes tecnológicos siguen en fase de prueba, Starship ya suma millones de entregas autónomas y apunta a multiplicar su presencia con una inversión fresca de US$ 50 millones. Sus robots eléctricos operan sin GPS, sin choferes y casi sin mantenimiento.
El golpe más duro lo reciben quienes recién arrancan su vida laboral. Las tareas repetitivas, técnicas o fácilmente automatizables son terreno fértil para el reemplazo, y los jóvenes empiezan a pagar la cuenta.
Podría convertir toneladas de desechos radiactivos en insumos clave para tecnología, medicina y energía limpia, con un sistema que promete recuperar metales preciosos y acortar miles de años de toxicidad.
Jeff Cardenas apuesta a que sus robots serán parte del día a día en fábricas, hospitales y hogares. Respaldado por inversores de peso y acuerdos industriales millonarios, se propone acelerar la adopción de máquinas que aprenden solas, funcionan sin descanso y están pensadas para convivir con humanos sin generar rechazo.
Microsoft presenta un procesador basado en superconductores topológicos que promete sistemas con un millón de cúbits en un solo refrigerador, acercando la computación cuántica viable en cinco años.
La empresa Figure avanza con acuerdos estratégicos y desarrollos tecnológicos para acelerar la comercialización de sus modelos, impulsados por inteligencia artificial. Su CEO, Brett Adcock, apuesta a la optimización de costos y el aprendizaje automatizado para consolidar su presencia en sectores industriales y domésticos.
Con capacidad para realizar tareas de carga y logística, ya cobra su sueldo de clientes reales, marcando un hito en la integración de la robótica en la industria.
La empresa Swapery, detrás de esta innovación, se presenta esta semana en el CES de Las Vegas, pero el producto no estará disponible hasta el segundo trimestre.