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Un psicólogo explica cómo agudizar la intuición para tomar mejor decisiones laborales

Mark Travers Psicólogo estadounidense egresado de la Universidad de Cornell y la Universidad de Colorado Boulder.

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¿La intuición es irracional? Esto dicen los expertos sobre cómo las personas deciden en contextos de alta presión.

05 Julio de 2024 12.37

Tomar decisiones difíciles implica asumir riesgos. A pesar de contar con abundante información y análisis, los profesionales experimentados suelen depender de su intuición, especialmente en situaciones de alta presión.

Laura Huang, profesora asociada de administración de empresas en la Harvard Business School, escribe en la Harvard Business Review: “En varios estudios que realicé en los últimos ocho años sobre decisiones críticas, como cirujanos en situaciones de vida o muerte en una sala de urgencias, o inversores en etapas iniciales que asignan millones de dólares en capital, descubrí que la intuición juega un papel clave, inspirando a los líderes a tomar resoluciones, particularmente cuando son complejas y desafiantes”.

¿Qué es la intuición y de dónde viene?

Es una "sensación de patrones o relaciones" e implica un pensamiento holístico, una percepción inmediata y un acceso rápido a trozos de conocimiento cristalizados a partir de experiencias anteriores. Se presenta como una comprensión o conciencia instantánea sin razonamiento explícito. Entre los aspectos clave de la intuición se incluyen:

  • Procesamiento inconsciente: implica procesos cognitivos inconscientes que permiten a los individuos hacer juicios y tomar decisiones con rapidez. Estos procesos se basan en experiencias pasadas, patrones y conocimientos almacenados en la mente subconsciente.
  • Reconocimiento de patrones: el Dr. Gary Klein, reputado psicólogo y autor de El poder de la intuición, estudió exhaustivamente cómo se manejan los expertos en situaciones de gran presión. La investigación de Klein indica que esta sensación es un componente crítico de la pericia. Sostiene que realizarlo de forma intuitiva se basa en el reconocimiento de patrones, en el que el cerebro identifica rápidamente las similitudes entre la situación actual y las experiencias pasadas, lo que permite dar respuestas rápidas y eficaces.
  • Heurística: el instinto se basa con frecuencia en la heurística, que son atajos mentales o reglas empíricas que simplifican la resolución de un problema. Aunque pueden conducir a decisiones rápidas y eficaces, también son susceptibles de sesgos y errores.
  • Base afectiva: las respuestas emocionales acompañan con frecuencia a los juicios intuitivos. Las emociones desempeñan un papel fundamental en la formación de los sentimientos intuitivos y pueden proporcionar señales importantes sobre el curso de acción correcto. También pueden ayudar a evitar la sobrecarga de información.
  • Pericia y experiencia: la intuición suele ser más precisa y fiable en individuos con una pericia y experiencia significativas en un ámbito concreto. Los estudios demuestran que la toma de determinaciones intuitiva se convierte en algo más frecuente a medida que alcanzamos niveles más altos de pericia en un dominio. Los expertos disponen de un vasto repositorio de conocimientos y patrones a los que pueden recurrir de forma intuitiva.
  • No analítico: a diferencia del pensamiento analítico, que implica un razonamiento sistemático y lógico, ésta funciona de forma no analítica. Se salta el proceso de deliberación paso a paso, dando lugar a percepciones inmediatas cuando la situación lo demanda.

La toma de decisiones intuitiva frente a la racional

Un estudio de 2020 sugiere que tomar resoluciones en sistemas complejos mejora el equilibrar procesos intuitivos y racionales, utilizando la experiencia, la confianza y la heurística para superar desafíos y tomar resoluciones precisas.

Los investigadores explican: “La intuición no es necesariamente irracional. La persona experimentada adquiere muchas premisas a lo largo del tiempo y las usa para tomar decisiones intuitivas rápidamente".

La intuición no es necesariamente irracional.
La intuición no es necesariamente irracional.

Es ventajosa por su rapidez y capacidad para manejar la complejidad sin analizar exhaustivamente los datos. Sin embargo, puede ser propensa a sesgos si no se contrasta con procesos racionales. Por otro lado, la toma de decisiones racional es minuciosa pero puede ser más lenta y menos adaptable a cambios rápidos.

Las resoluciones acertadas requieren una mezcla de intuición y análisis racional. Antes de confiar en tu corazonada, es esencial reunir y analizar todos los datos disponibles. Cuando la información es insuficiente o las variables son demasiadas para considerar en poco tiempo, tus habilidades intuitivas se convierten en una herramienta fundamental. 

En situaciones críticas, los líderes experimentados aprovechan todos los datos y análisis disponibles, pero también saben cuándo confiar en sus instintos. Este equilibrio entre pruebas empíricas y juicio experimentado puede llevar a una toma de decisiones sólida, permitiendo a las personas guiar a sus empresas hacia el éxito, incluso en medio de la incertidumbre.

Aprovechá tu destreza intuitiva

Te muestro como podés utilizar tu intuición de forma acertada:

  • Sé consciente. Cuando tomés una decisión importante, empezá por respirar hondo varias veces para conectarte con la tierra. Al estar presente y en sintonía con tus señales internas, podrás discernir mejor las verdaderas señales intuitivas del ruido o los pensamientos ansiosos.
  • Reflexioná sobre experiencias pasadas. Esto mejora el reconocimiento de patrones, vital para una intuición eficaz. Confiá en tus sentimientos a través del procesamiento subconsciente de estos patrones. Al identificar patrones y aprender de éxitos y errores anteriores, construís una biblioteca mental que te  permite tomar decisiones más rápidas y efectivas. Esto también ayuda a reducir el sesgo de la intuición (confiar demasiado en las corazonadas) y los sesgos heurísticos (como el exceso de confianza).
  • Equilibrá tu enfoque. Comprendé qué enfoque es el más beneficioso para cada situación y adaptá tu estrategia en consecuencia. Equilibrá las emociones con la lógica para resoluciones balanceadas. Al identificar patrones y aprender de éxitos y errores anteriores, construís una biblioteca mental que informa a tu intuición, permitiéndote tomar decisiones más rápidas y efectivas.

 

Nota publicada por Forbes US

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