David Paredes Periodista
Lo que empezó como un trabajo temporal, se transformó en una carrera de más de tres décadas. Bettina Carvajal es nieta del reconocido coronel y piloto ecuatoriano Edmundo Carvajaly lleva la pasión por la aeronáutica como herencia. Ahora lidera las operaciones en Ecuador de United Airlines. Califica su estilo de liderazgo como cercano, de puertas abiertas y trabajo en equipo.
Las oficinas de United Airlines, en Ecuador, están ubicadas en el sexto piso de uno de los tantos edificios en el norte de Quito. Es el último viernes de febrero y la única persona que está en las instalaciones es Bettina Carvajal.
Las paredes son blancas con tonos azules. Hay 15 aviones en distintas escalas decorando los espacios. Cada uno con motivos diferentes. El más llamativo es uno negro que tiene el logotipo de la saga de Star Wars, cuando la aerolínea hizo una colaboración con esta franquicia del entretenimiento.
Bettina cuida cada detalle durante la entrevista. Mueve sus aviones a escala para que le dé dinamismo a la imagen que acompaña este texto. Cuando habla de su trabajo como CEO hace una pausa, prefiere que no se le nombre de esa forma, sino como líder o gerente general, ya que para ella el único CEO en la empresa es Scott Kirby, director ejecutivo de United Airlines a escala global.
Su relación directa con el mundo de la aviación empezó como un experimento. A sus 18 años quiso probar suerte y entró a Continental Airlines, empresa que fue adquirida por la gigante de Estados Unidos en 2010. Trabajó en el counter de la aerolínea, en el aeropuerto, donde pudo conocer el movimiento de los pasajeros, la dinámica de una aerolínea y los problemas que sufre un viajero.
No le importaron los horarios rotativos que exige una operación de esta naturaleza, tampoco fue barrera ser joven y no tener experiencia. Simplemente se enamoró de la industria.
“Cuando me gradué del colegio sabía que quería estudiar algo relacionado a turismo. Por eso cuando vi la oportunidad de descubrir la industria, desde uno de los actores, no lo pensé dos veces”, dice.
Esta ejecutiva de 52 años no culminó sus estudios universitarios, pero siente que su recorrido en estos años en la aerolínea es una maestría completa y la continuidad de un legado. Aprendió a aprovechar las oportunidades y descubrió que arriesgándose podía crecer.
Del counter en el aeropuerto pasó a la oficina para trabajar en el área de reservas. Luego dio el salto a ventas, donde asumió la gerencia de esa área. En 2004, la alta dirección de Continental Airlines decidió que ella debía ser Country Manager de su unidad de negocio en Ecuador. Cuando Continental fue adquirida por United, Bettina conservó su cargo.
En 2010 lideró la fusión de las dos aerolíneas. En ese proceso se destacó por el trabajo en equipo de todos sus colaboradores y por mantener los altos estándares en sus operaciones.
United Airlines en Ecuador movilizó a 70.000 pasajeros en 2025. Las cifras disponibles hasta 2024, según la Superintendencia de Compañías, muestran que tuvo una facturación de US$ 24,9 millones.
Su herencia en la aviación
La historia de su familia gira en torno a aeropuertos, aviones y el cielo. Su abuelo fue Edmundo Carvajal, un conocido piloto guayaquileño que llegó a ser coronel de la Fuerza Aérea Ecuatoriana en la década de los años sesenta y pionero de la aviación ecuatoriana.
“Mi abuelo falleció en 1964 en un accidente aéreo, en el Oriente ecuatoriano y 61 años después, mi familia aún busca sus restos”, asegura. Carvajal no lo conoció, pero creció con sus historias relatadas por su padre y sus tíos.
En su honor hay una calle en el norte de Quito que lleva su nombre, al igual que el aeropuerto de Macas, en el Oriente.
Bettina asegura que lleva la aviación en su sangre y sin quererlo, sigue con el legado de Edmundo Carvajal desde otra posición en la industria.
Cuando nació su primer hijo, decidió cambiar de ambiente. Pasó de una dinámica frenética y extenuante en el aeropuerto a un entorno más calmado como el de la oficina. La empresa abrió una vacante en reservaciones y ella no dudó en aplicar.
“Me casé muy joven y me presentaron la opción de mudarme a la oficina. Esa fue la primera decisión difícil que tomé en mi carrera, porque me encantaba trabajar en el aeropuerto”, asegura.
Ser gerenta en esta industria, tradicionalmente liderada por hombres, no fue problema. Desde que inició su recorrido en la empresa entendió que las trabas son autoimpuestas. Cree firmemente que el trabajo de todos los días y decisiones acertadas le permitieron ganar una posición relevante para la alta dirección.
“Las trabas te las pones tú mismo, pero cuando te quitas ese velo y actúas con lo que sabes y muestras todo lo que puedes aportar, eres tomado en cuenta igual que cualquier otra persona”, asegura.
Esto lo aprendió con el tiempo. Cuando apenas empezaba en la gerencia, en las reuniones con otras aerolíneas o con directores de la industria se ponía nerviosa. Dudaba de sus capacidades. Hoy es una mujer decidida. Su voz es escuchada dentro de la industria.
Su determinación la llevó a ser parte del directorio de la Cámara Ecuatoriano Americana. Una colega de otra aerolínea le comentó que necesitaban una mujer y se animó y postuló. Desde febrero de 2025 es su presidenta. Desde esa posición promueve el comercio, la inversión y la cooperación empresarial con los Estados Unidos.
Su liderazgo y propósito
Bettina se considera una comunicadora estratégica y asegura que su trabajo es brindar una oportunidad para conectar a las personas y unir a Ecuador con el mundo.
“Viajar no es solo trasladarse de un punto A a un punto B, sino que es una forma de conectarse con la familia, los amigos, conocer otros destinos, o incluso conectarse consigo mismo para relajarse y descansar”, asegura.
El estilo de su liderazgo es cercano y facilitador. Se describe a sí misma como alguien que trabaja en equipo, brindando direcciones claras, pero permitiendo que los miembros del equipo se destaquen. Su enfoque es colaborativo, no vertical, fomentando la confianza para que todos puedan gestionar y resolver.
A diferencia de otros CEO, se desconecta por completo del trabajo cuando sale de la oficina. Para ello se requiere disciplina. Además, sus hobbies le permiten cambiar de chip. Actualmente es “aprendiz de escritora”. Es mamá de tres hijos varones, tiene tres gatos y un perro. Está casada con Sebastián, el amor de su vida.
Bettina siente libertad cuando sube a un avión. Recorrer el mundo la relaja, le permite crecer y aprender de otras culturas. “No hay nada como viajar por el mundo. Esa es la mejor escuela para los hijos, es la mejor terapia para el estrés. Viajar es abrir puertas para los negocios”.
El desafío de la pandemia
La pandemia fue uno de los desafíos más grandes que tuvo que enfrentar. Las operaciones de United Airlines apenas se detuvieron una semana.
Al principio de la emergencia sanitaria, los vuelos llegaban vacíos a Quito y salían llenos con pasajeros, muchos de ellos extranjeros o de embajadas que necesitaban viajar a Estados Unidos. Esta ejecutiva se contactó con las autoridades de Ecuador en Estados Unidos para traer a ecuatorianos estancados en ese país.
“Logramos permiso con el gobierno ecuatoriano, con aviación civil, con el Ministerio de Transporte y Ministerio de Salud para agilizar procesos y facilitar las cuarentenas que debían hacer nuestros pasajeros al llegar al país”.
Fue una logística diferente a la que estaban acostumbrados. Los pasajeros que llegaban al país lo hacían de distintos puntos de Estados Unidos e incluso de Europa y Asia.
La pandemia dejó lecciones importantes a Carvajal y a United Ecuador. Sembró la idea de que "todo se puede hacer" y la importancia de dar pequeños pasos para lograr algo grande.
El panorama de 2020 y parte de 2021 requirió que Bettina Carvajal se transformara en una comunicadora estratégica. Tuvo contacto permanente con la matriz en Chicago para informar sobre la situación real en Ecuador.
Nuevos desafíos
Bettina Carvajal es responsable de que United Airlines incremente para este 2026 sus frecuencias de vuelos entre Ecuador y Estados Unidos.
Desde marzo, hasta finales de mayo aumentarán de siete a nueve vuelos semanales. Desde mayo hasta septiembre serán 12 vuelos semanales. Eso significa un 35% más de capacidad. Serán 27.000 asientos adicionales a los que se vendieron en 2025.
Este incremento responde a una estrategia comercial en la que se busca posicionar a Ecuador como un destino atractivo para el turista extranjero. Además, permite conectar a los pasajeros locales con más destinos.
“En United volamos a 350 destinos en cinco continentes. Desde el aeropuerto de Houston, que es nuestra central, conectamos directamente a 100 destinos únicos. La cantidad de rutas que se abren con United hacia el Ecuador y que te conectan con el Ecuador es importante”. (I)