Qué ver: Rosebush pruning, secretos de familia con Pamela Anderson
Cuatro hijos, un padre, una madre y una novia protagonizan una (casi) comedia muy negra que desafía al espectador. Nada es lo que parece en una historia que trata sobre los peligros de los grupos cerrados y el aislamiento del mundo.

El cine raro, el personal, el desafiante, el provocador y cuestionador, parece haberse popularizado. Cuando menos un poco. O, por lo menos, unos cuantos títulos que responden a esas características. Rosebush pruning, estrenada hace poco en Mubi y coprotagonizada por Pamela Anderson, podría ser un buen ejemplo de esta tendencia. 

La historia parece relativamente simple. Edward, el hijo de una familia adinerada, graba sus memorias en audio. Cuenta cómo conoció a un tal George, en Grecia, y quedó fascinado por él. Luego vemos cómo vive con sus dos hermanos, su hermana y su padre, un hombre ciego un tanto extraño y prepotente. 

Viven prácticamente sin contacto con nadie en una gran casona y sin mucho más para hacer que molestarse entre ellos y gastar el dinero que les dejó su madre (el personaje de Pamela Anderson). La historia cambia cuando Jack, su hermano, les presenta a su novia y la lleva a cenar. 

Ahí es cuando las cosas se vuelven extrañas, incómodas y desafiantes. 

Ya se sabe que no hay familia normal en este mundo, si por normalidad se entiende a la falta de conflictos, traumas o heridas. Pero en este caso, el guion del griego Efthimis Filippou, colaborador de Yorgos Lanthimos (Kinds of kindness, entre otras), lleva esto a un extremo que pone a prueba a los y las espectadores. Y no está mal. El arte no siempre tiene que ser complaciente y, a veces, puede ser incómodo o incluso revulsivo. 

Rosebush pruning. Foto: Difusión. - Foto: Difusión.

Los hechos en esta historia se van desenvolviendo por capas. Uno va aprendiendo más y más facetas de los personajes a medida que avanza la trama. Del mismo modo, también se descubren secretos y costumbres de esta familia que parece aislada del mundo. Hay algo de Kynodontas, o Dogtooth, la primera película de Filippou y Lanthimos, en la que un padre y una madre criaban a sus hijos en total aislamiento y con un lenguaje propio. 

También hay algo de Saltburn (disponible en Prime Video), en la que se mostraban las debilidades de una familia adinerada y aislada, ante la llegada de alguien ajeno y muy manipulador. Pero en este caso, el director brasileño Karim Aïnouz apunta hacia otro lado, que tiene más que ver con las debilidades que esconden los pequeños círculos de personas, que pretenden aislarse para ser más fuertes. 

Aquí el énfasis está en las verdaderas debilidades de la familia, las internas. Y también en sus cegueras. El padre, encarnado por el actor y libretista Tracy Letts, es ciego pero se obstina en cabalgar y emplea a sus hijos para asistirlo en muchos de sus ritos cotidianos, como si no tuviera memoria espacial. Su ceguera parece representar a la de toda su familia, especialmente a la de su esposa.

Ella murió en un accidente en el bosque y fue devorada por los lobos. No quedó cuerpo ni restos, por lo que en el centro de la casa hay una escultura de ella desnuda que la recuerda. El padre lleva periódicamente a sus hijos al lugar donde ella murió y les hace entregar el cuerpo de un cordero para que lo coman los lobos. Ellos deben mirar el momento en su nombre, en un ritual que parece recrear una y otra vez lo que le pasó a su madre.

Pero ese es apenas el primer tramo de la historia. Hay mucho por desenredar en la psicología y las perversiones de estos personajes, de todos. También hay mucho por apreciar desde lo visual en este ambiente cerrado, ambientado en algún lugar de España donde esta familia ha resuelto vivir. 

Pobres criaturas. La sustancia. La mencionada Saltburn. Sirāt, nominada al Oscar como Mejor Película Internacional. Hay varios ejemplos que se han acumulado en estos años de películas un poco menos convencionales e incluso desafiantes que logran distribución y popularidad en medio de la masificación de entretenimientos estandarizados y olvidables. 

Rosebush pruning. Foto: Difusión. - Foto: Difusión.

Las plataformas de streaming y el impacto que tienen al ganar audiencias han tenido su cuota en esto y gracias a sus canales es que una película como esta puede sobresalir en el océano de la oferta audiovisual. 

Claro, quedaron muy atrás los tiempos en que los críticos, las revistas especializadas y las cinematecas marcaban la agenda sobre las obras y los realizadores a tener en cuenta. Pero aún en medio de estos cambios, las plataformas todavía promocionan cine de autor. 

Rosebush pruning significa poda de rosedal, acción que se ve numerosas veces. Es una acción que no solo elimina la belleza del rosedal sino que también deja los tallos cortados y las espinas a la vista. 

Desde ese punto de vista, el título es literal y directo. Solo hay que atreverse a conocer las facetas de esta familia, de la novia recién llegada (Elle Fanning) y también a ser desafiado por un tipo de películas que, afortunadamente, encuentran sus canales y públicos cada vez con más frecuencia.