Siete curiosidades del Negroni: el cóctel más pedido del mundo
Su origen disputado, la receta en partes iguales, las variantes más famosas y los secretos que explican por qué este aperitivo italiano mantiene su vigencia.

La receta del Negroni sorprende por su sencillez: combina ginebra, Campari y vermut dulce en partes iguales, siguiendo una proporción 1:1:1. Servido con hielo, el resultado es un cóctel intenso y complejo, ideal para disfrutar durante el verano. Según el International Cocktail Report, fue el trago más vendido del mundo en 2025.

Para conocer mejor su historia y sus particularidades, conversé con Tommaso Cecca, director global de Camparino en Milán. A continuación, siete datos que quizás no conocías sobre este célebre aperitivo italia

El Negroni mantiene su vigencia en los bares gracias a una receta simple, equilibrada y fácil de compartir. Foto: Imagen creada con IA

1. Las claves que explican por qué el Negroni lidera las ventas mundiales.

En el Informe de Cócteles 2025 de Drinks International, el negroni ocupó el primer lugar entre los 50 mejores cócteles por cuarto año consecutivo. Si se considera cuánto cambiaron los mercados de bebidas espirituosas y los hábitos de consumo durante ese período, el dato confirma la vigencia y el éxito de un clásico que mantiene una receta sencilla y, al mismo tiempo, una versatilidad singular.

"Un negroni se basa en el equilibrio y la sencillez", me explicó Tommaso Cecca. “Partes iguales: 25 ml de Campari, 25 ml de ginebra y 25 ml de vermut rosso. Preparalo directamente en un vaso bajo con mucho hielo, remové suavemente para integrar los ingredientes y decora con una rodaja de naranja fresca. La clave está en la precisión: medidas iguales para lograr la armonía, hielo de calidad para la dilución adecuada y esa rodaja de naranja para realzar las notas vibrantes y agridulces del Campari”.

2. El origen del Negroni: quién lo inventó realmente

El Negroni que conocemos hoy habría surgido como una versión más intensa del Americano, un aperitivo preparado con Campari, vermut rosso y soda. La historia más difundida sitúa su nacimiento en Florencia, cuando el conde Camillo Negroni llegó al Caffè Casoni y le pidió al bartender Fosco Scarselli que reforzara su bebida habitual. Scarselli reemplazó la soda por ginebra y dio origen a la clásica combinación en partes iguales.

El negroni que hoy conocemos nació como una evolución de una mezcla más compleja de Campari, bitter y soda. Foto: Pexels

Sin embargo, como sucede con muchos cócteles históricos, existen versiones contradictorias. La primera referencia impresa conocida apareció en un libro francés, un dato que llevó a algunos especialistas a plantear que la bebida podría haber nacido en Francia.

Otra teoría incluso sostiene que el conde Camillo Negroni nunca existió y atribuye la creación a un general francés del mismo apellido, que habría preparado el cóctel en 1957. Tal vez nunca se conozca con certeza quién fue su verdadero inventor, pero sobran motivos para brindar en su honor.

3. La cáscara de naranja: la "mejora" que renovó la guarnición original

Más allá de quién haya inventado el Negroni clásico, el reemplazo de la soda por ginebra también trajo un cambio decisivo en su presentación. Según la versión vinculada con el conde Camillo Negroni, su bebida habitual era el Americano, un cóctel preparado con Campari, vermut rosso y soda que tradicionalmente se servía con una rodaja de limón.

El limón se usa tradicionalmente para adornar un Americano, mientras que la naranja se convirtió en el toque final característico del Negroni. Foto: Getty Images.

Al crear una variante más intensa, el bartender Fosco Scarselli habría sustituido el limón por una cáscara de naranja. La elección se mantuvo con el paso del tiempo, probablemente porque sus aromas aportan frescura cítrica y sutiles notas florales y dulces, capaces de equilibrar el perfil amargo, herbal e intenso del tradicional aperitivo italiano.

4. Orson Welles y James Bond: famosos fanáticos del aperitivo italiano

Orson Welles dejó una de las frases más famosas sobre el Negroni al bromear con el contraste entre sus ingredientes: “Los amargos son buenos para el hígado; la ginebra es mala”. Con esa definición irónica, sugería que los supuestos beneficios del Campari compensaban los efectos negativos de la ginebra.

Según se cuenta, Audrey Hepburn lo servía en las fiestas que organizaba en Roma durante los rodajes. El Negroni también tuvo un lugar en la literatura: apareció en la novela de Ernest Hemingway Al otro lado del río y entre los árboles, publicada en 1950.

Incluso James Bond tomó un Negroni en Risico, un relato breve de Ian Fleming publicado originalmente en 1960. Aunque allí terminan las referencias al agente secreto, Tommaso Cecca dejó una recomendación digna de Bond: para preparar un buen Negroni, nunca debe agitarse, sino removerse suavemente.

Negroni (Pexels) Se puede usar

“Un negroni siempre debe removerse, nunca agitarse. Hay que usar cubitos de hielo grandes y secos para controlar la dilución. Removerlo suavemente durante 10-15 segundos debería ser suficiente para integrar los ingredientes sin diluir demasiado la bebida. El resultado debe ser suave, frío y perfectamente equilibrado”.

5. Cómo elegir la mejor ginebra para preparar un Negroni clásico

“La elección de la ginebra es importante en un Negroni, porque cada estilo aporta matices diferentes según los botánicos utilizados”, explicó Cecca al ser consultado sobre la influencia de este ingrediente en el resultado final.

La opción de referencia es una London Dry clásica, fresca, aromática y con un marcado predominio del enebro. Una ginebra Old Tom, de perfil más suave y ligeramente dulce, puede redondear el cóctel, aunque también corre el riesgo de modificar el delicado equilibrio entre las notas amargas, dulces y secas que caracteriza al Negroni tradicional.

Las ginebras aromatizadas también pueden dar buenos resultados, siempre que se elijan con cuidado. Las variantes con sutiles notas cítricas o herbales suelen complementar al Campari, mientras que los sabores demasiado intensos pueden imponerse sobre el resto de los ingredientes y desdibujar la identidad del cóctel.

De todos modos, así como el Negroni nació del deseo de probar algo diferente, hoy existen numerosas versiones capaces de adaptarse a distintos gustos sin perder la esencia de la receta original.

6. Cómo preparar un Boulevardier o un Negroni Sbagliato

Una de las razones por las que algunos fanáticos de los cócteles sostienen que su origen es francés radica en que el Boulevardier nació en París, al parecer, un par de años antes de los antecedentes italianos más citados. En esencia, se trata de un Negroni que reemplaza la ginebra por bourbon.

En Never Say Die, las notas de caramelo, vainilla y roble tostado se equilibran con frutas de huerta y especias, lo que le confiere una riqueza similar a la de Boulevardier sin que resulte demasiado pesado. Foto: Never Say Die.

"Cuando cambiás la ginebra por el bourbon, no solo cambiás la bebida base, sino que cambiás toda la personalidad de la bebida. De hecho, es mi cóctel favorito porque tiene mucha fuerza", me explicó Greg Dillon, fundador de Great Drams, por correo electrónico.

Al igual que ocurre con la ginebra, podés usar el bourbon que prefieras. Sin embargo, también le pregunté a Dillon cuál elegiría si tuviera la posibilidad de preparar este cóctel.

"Yo optaría por Never Say Die porque aporta caramelo, vainilla y roble tostado, pero también tiene suficiente fruta fresca de huerta y especias para evitar que el Boulevardier resulte demasiado intenso, de modo que la función del bourbon es aportar estructura en lugar de dominar", señaló.

Además, añadió: "Never Say Die es particularmente interesante porque es un bourbon angloamericano, destilado en Kentucky antes de cruzar el Atlántico para madurar en Derbyshire. Esa identidad adicional lo convierte en una opción ideal para un cóctel clásico que se basa en la reinterpretación. ¡Además, la botella tiene un aspecto increíble!".

Si buscás una opción todavía más versátil, el Sbagliato reemplaza la ginebra por prosecco. Además, cada vez existen más alternativas de ginebra sin alcohol o con bajo contenido alcohólico en el mercado, que pueden resultar una excelente elección.

Cecca explicó la diferencia: "El boulevardier sustituye la ginebra por bourbon, creando un perfil más cálido y rico; el primo otoñal del negroni. El negroni sbagliato, originario de Milán, reemplaza la ginebra por vino espumoso, lo que le confiere un carácter más suave y refrescante. Mientras que el "no-groni" demuestra que la esencia del negroni —sabor intenso y equilibrio— puede capturarse sin alcohol", señaló.

7. Campari, graduación alcohólica y calorías: qué define realmente a un Negroni

Sin importar qué ingredientes se reemplacen, un buen negroni y sus variantes tienen al Campari como base. Podría decirse que esa constancia, junto con el distintivo tono rojo que aporta este aperitivo amargo italiano, permitió que el cóctel mantuviera su popularidad durante más de 100 años, o desde 1957, si tomamos la versión francesa sobre su origen.

"No existe el negroni sin Campari", afirmó Cecca. “Por eso, esta bebida inspiró innumerables variaciones, cada una ofreciendo una perspectiva novedosa sobre el clásico equilibrio entre amargo, dulce y seco”.

"Pero lo que hace que el negroni sea tan perdurable es cómo los bármanes lo reinventan constantemente. En Londres, encontrarás el Negroni Paradiso, infusionado con coco y piña para un toque tropical, o un negroni añejado en barricas de vino tinto y oporto para mayor profundidad. Para un toque ahumado, las versiones a base de mezcal, como el Colorado, añaden un toque de intriga", detalló.

Un barman respeta la proporción 1:1:1 del Negroni clásico: ginebra, Campari y vermut dulce.

Otra cosa que valoro del Negroni es que resulta bastante liviano para un cóctel corto, tanto en calorías como en alcohol. Si seguís la receta clásica de Cecca, aporta entre 160 y 170 calorías, aunque puede acercarse a las 200 si elegís bourbon o servís medidas más generosas.

El Campari tiene una graduación alcohólica cercana al 25%, mientras que el vermut ronda el 15-16%. Por eso, en general, el Negroni registra un contenido de alcohol algo inferior al de un Martini. Así que, si querés sentirte como Bond, pero preferís un cóctel removido y con una graduación alcohólica apenas menor, pedí un Negroni.

*Este artículo fue publicado originalmente por Forbes.com