La fortuna de Josh Kushner pasó de US$ 5.200 millones a US$ 16.700 millones en un año, según estimaciones de Forbes, impulsada por el crecimiento de Thrive Capital y la revalorización de sus participaciones en algunas de las mayores compañías tecnológicas del mundo. El inversor de 41 años también integra, junto con Bob Iger, el grupo que va a comprar Los Angeles Lakers por US$ 12.500 millones, aunque la operación todavía no se cerró.
El 12 de agosto, mientras se difundía el acuerdo para adquirir la franquicia de la NBA, Kushner concentró su actividad en X en otra operación. Ese día, Thrive Holdings, la compañía que fundó en 2025 para comprar empresas de servicios y transformarlas con inteligencia artificial, anunció que había recaudado US$ 2.000 millones de inversores, entre ellos SoftBank, y alcanzado una valuación de US$ 12.500 millones.
“Nos sentimos extraordinariamente afortunados de estar construyendo durante un período de innovación tan profunda”, escribió. No hizo ninguna referencia a los Lakers.
Conocido en Silicon Valley por las apuestas de Thrive Capital en Instagram, Spotify y OpenAI, Kushner mostró en los últimos meses un perfil más visible que el del inversor que solía evitar a la prensa.
A principios de julio asistió junto con su esposa, la supermodelo Karlie Kloss, al casamiento de Taylor Swift y la estrella de la NFL Travis Kelce en el Madison Square Garden. Días después participó de la conferencia de Allen & Co. en Sun Valley, Idaho, conocida como el “campamento de verano para multimillonarios”, donde fue fotografiado con Greg Brockman, presidente de OpenAI.
Ese mayor perfil público coincidió con una sucesión de operaciones relevantes para Thrive. Cuando SpaceX salió a bolsa en junio, el valor de la participación de la firma en la compañía de Elon Musk ascendió a unos US$ 10.000 millones. Cuatro días después, la empresa anunció un acuerdo de US$ 60.000 millones para comprar Cursor. La adquisición elevó el valor de la participación del 7% que Thrive tenía en la startup de programación con IA a US$ 4.200 millones.
En julio, Kushner y su firma también participaron en una polémica iniciativa para adquirir una parte de la Copa Mundial de la FIFA por US$ 20.000 millones. El proyecto fracasó apenas tres días después. Además, en el ámbito deportivo, la posible compra de los Lakers tampoco está asegurada. Un abogado de Jeanie Buss, principal representante del equipo ante la NBA, negó haber acordado con sus cinco hermanos la venta de la participación conjunta del 17,8% que poseen en la franquicia.
Como la operación todavía no se concretó, Forbes no incluyó ese activo en la estimación del patrimonio de Kushner. El inversor también conserva una pequeña participación en los Miami Heat, valuada en unos US$ 80 millones, que deberá vender si avanza con la adquisición. Un representante suyo rechazó hacer comentarios.
Su patrimonio actual es casi 17 veces mayor que el de su hermano Jared, yerno del presidente Donald Trump y enviado especial para misiones de paz. También supera en casi tres veces al del propio mandatario.
Josh es conocido por ser demócrata desde hace años, mientras que Jared y su padre, Charles, son cercanos a Trump. Charles fue condenado en 2005 por evasión fiscal, contribuciones ilegales a campañas políticas y manipulación de testigos; recibió un indulto presidencial en 2020 y actualmente se desempeña como embajador en Francia.
El crecimiento de Thrive Capital
En una carta de agosto obtenida por Bloomberg, Kushner reveló que Thrive administraba más de US$ 65.000 millones en activos. La cifra casi triplica los US$ 23.000 millones registrados en diciembre de 2024 y supera en US$ 15.000 millones lo declarado en un informe regulatorio de julio.
El documento también planteó la posible venta de una pequeña participación a sus accionistas originales y a “un pequeño número de nuevos socios institucionales”. La porción tendría un tamaño similar al 3% que la firma vendió en 2021, recompró posteriormente y volvió a colocar entre inversores dos años después.
Thrive nació en Nueva York en 2010 con un fondo de US$ 5 millones aportado por Joel Cutler, cofundador de General Catalyst. Kushner tenía 25 años, había trabajado durante un año en el área de capital privado de Goldman Sachs y acababa de graduarse de la Escuela de Negocios de Harvard. Desde entonces, la gestora captó capital para diez fondos principales. El más reciente, Thrive X, cerró en marzo con más de US$ 10.000 millones comprometidos.
“Thrive tuvo una de las trayectorias más cortas desde su creación hasta alcanzar un estatus de primer nivel, una sólida reputación, un flujo constante de acuerdos y la obtención de inversiones de calidad”, declaró el inversor multimillonario Marc Andreessen a Forbes en 2017.
El primer gran éxito de Kushner llegó en 2012, cuando Facebook compró Instagram por US$ 1.000 millones, pocos días después de que Thrive invirtiera en la plataforma con una valuación de US$ 500 millones. Otras compañías respaldadas por la firma posteriormente salieron a bolsa o fueron adquiridas, entre ellas Cursor, Instacart, Nubank, Robinhood, Spotify y SpaceX.
Parte de su cartera sigue en manos privadas. Anduril alcanzó una valuación de US$ 61.000 millones en mayo, Databricks llegó a US$ 190.000 millones en agosto y Stripe fue valuada en US$ 159.000 millones en febrero. OpenAI, por su parte, alcanzó los US$ 852.000 millones en marzo y prevé salir a bolsa el próximo año.
“Siempre hemos creído que un pequeño número de empresas excepcionales crean una cantidad desproporcionada de valor y pueden acumular sus ventajas durante mucho más tiempo del que espera el mercado”, escribió Kushner.
Cómo construyó su patrimonio
Forbes calculó por primera vez la fortuna de Kushner en US$ 500 millones en 2016, cuando su participación en Thrive valía cerca de US$ 240 millones.
En 2021, vendió una participación del 3% a Petershill Partners, una unidad de Goldman Sachs, en una operación que valuó la firma en US$ 3.600 millones. Kushner se convirtió entonces en multimillonario, con un patrimonio estimado de US$ 2.000 millones y una participación del 66% en la gestora.
Thrive recompró esa porción en diciembre de 2022 y la vendió un mes después por US$ 175 millones a un grupo integrado por Iger, el cofundador de KKR, Henry Kravis, Mukesh Ambani, Xavier Niel y Jorge Paulo Lemann. La transacción llevó la valuación de la compañía a US$ 5.300 millones y el patrimonio de su fundador a US$ 3.600 millones.
En su carta, Kushner afirmó que “más de la mitad” de los activos que actualmente administra la firma provienen de las ganancias generadas por sus inversiones. Sus fondos obtuvieron una rentabilidad promedio del 33% anual después de comisiones, frente a alrededor del 14% del S&P 500 y el 17% del Nasdaq durante un período similar.
“En los últimos 12 meses, hemos generado más de mil millones de dólares en liquidez y creemos que puede haber una oportunidad para obtener miles de millones de dólares adicionales en los próximos trimestres”, sostuvo.
Parte de ese capital podría provenir de una eventual salida a bolsa de OpenAI, que elevaría su valuación por encima de US$ 1 billón. La gestora también comenzó a invertir en compañías que cotizan en el mercado. A fines de junio, informó una posición de US$ 215 millones en Amazon que actualmente vale US$ 230 millones. En marzo destinó US$ 100 millones a Shopify y esa participación alcanzó los US$ 130 millones.
También mantiene un 0,14% de SpaceX, valuado en US$ 2.600 millones, y una posición de US$ 200 millones en Oscar Health. Las acciones de la aseguradora de salud fundada por Kushner en 2012 subieron un 114% este año, impulsadas por el aumento en la cantidad de afiliados y de las ganancias.
El capital propio que invirtió en los fondos de Thrive pasó de unos US$ 186 millones en 2024 a US$ 500 millones a fines de junio. Además, obtiene ingresos por comisiones anuales de gestión del 2% al 2,5% que la firma cobra a sus inversores y recibe una parte de las ganancias generadas por sus operaciones.
La apuesta por los Lakers
El flujo de efectivo potencial podría dejar a Kushner frente a una importante carga impositiva sobre ganancias de capital. Una inversión en una franquicia deportiva tan valiosa como los Lakers podría ofrecerle ventajas fiscales, según la manera en que él e Iger estructuren la compra.
Si cumplen ciertos requisitos, entre ellos participar activamente en la gestión del equipo, podrían asignar hasta el 90% del precio a activos intangibles con fines fiscales. Estos incluyen los derechos de transmisión, los contratos de los jugadores y la prima pagada por la adquisición.
Esos activos pueden amortizarse durante 15 años y utilizarse para reducir la carga impositiva personal de los propietarios. El beneficio podría alcanzar unos US$ 750 millones anuales.
El exdirector ejecutivo de Microsoft, Steve Ballmer, utilizó una estrategia similar tras comprar Los Angeles Clippers por US$ 2.000 millones en 2014. La principal diferencia está en la magnitud de la operación. Los Lakers volverían a establecer por segunda vez en dos años el precio más alto pagado por una franquicia deportiva. Mark Walter había adquirido una participación en el equipo dos años antes, en una transacción que lo valuó en US$ 10.000 millones.
Todavía no está claro si Kushner e Iger, quienes entablaron una amistad a través de sus esposas, Karlie Kloss y Willow Bay, tendrán socios. Fondos como Thrive Capital y su filial Thrive Eternal, dedicada a invertir en activos deportivos y culturales, solo pueden adquirir hasta el 20% de un equipo de la NBA.
Los herederos de Buss y el multimillonario de la biotecnología Patrick Soon-Shiong también podrían conservar una participación. El aumento de la fortuna de Kushner indica que probablemente dispone de suficiente capital para afrontar la compra y podría seguir obteniendo ganancias si las compañías respaldadas por Thrive salen a bolsa o son adquiridas con valuaciones mayores.
*Esta nota fue publicada originalmente en Forbes.com.