Forbes Ecuador
Millonarios

Quién es Mark Walter: el magnate de los US$ 7.800 millones investigado por préstamos millonarios

Nicolás Della Vecchia

Share

La SEC y fiscales federales de Estados Unidos analizan un entramado financiero que habría ocultado vínculos entre aseguradoras y empresas relacionadas, con operaciones por hasta US$ 20.000 millones mal clasificadas. La conexión local.

19 Agosto de 2026 08.00

El imperio financiero y deportivo de Mark Walter, dueño de Los Angeles Dodgers y uno de los empresarios más influyentes del deporte estadounidense, quedó bajo un intenso escrutinio federal en Estados Unidos. Fiscales federales y la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos, SEC, investigan si Walter o compañías vinculadas con él ocultaron relaciones financieras en operaciones por miles de millones de dólares mediante las cuales aseguradoras bajo su control financiaron, directa o indirectamente, a otros negocios relacionados con el empresario.

Walter, cuya fortuna Forbes estima en US$ 7.800 millones, construyó una red de inversiones abarcando áreas como seguros, finanzas y algunos de los activos deportivos más codiciados del planeta.

Ahora, el análisis de esas operaciones financieras y de la forma en que fueron declaradas amenaza con convertirse en uno de los mayores desafíos regulatorios que enfrentó a lo largo de su carrera.

Qué investigan los fiscales y la SEC

La investigación federal gira alrededor de operaciones que involucraron a aseguradoras controladas por Walter y a una serie de firmas que funcionaron como intermediarias. Según The Wall Street Journal, los fiscales y la SEC buscan establecer si esas estructuras permitieron esconder la relación económica real entre quienes entregaron el dinero y quienes finalmente lo recibieron.

En términos simples, los investigadores analizan operaciones en las que el dinero salió de aseguradoras vinculadas con Walter, pasó por firmas intermediarias independientes y terminó financiando compañías relacionadas con el propio empresario.

Las autoridades pusieron la atención sobre ABS Capital, Amistad Financial, Bradford Allen y Hudson Trading. Estas compañías no están controladas directamente por Walter, pero actuaron como intermediarias en operaciones en las que dinero prestado o invertido por sus aseguradoras terminó financiando empresas vinculadas con el empresario. 

Lo que se intenta establecer es si el uso de esos intermediarios hizo que esas operaciones aparecieran como transacciones entre partes independientes cuando, en términos económicos, existía una relación con Walter.

Mark Walter Wikimedia Commons
 

La legislación permite que compañías bajo un mismo propietario hagan negocios entre sí, pero esas relaciones deben informarse correctamente a los reguladores. Ese es justamente uno de los puntos centrales de la investigación: determinar si inversiones financiadas con dinero de las aseguradoras de Walter terminaron vinculadas con otros negocios de su entramado empresarial sin que esa relación quedara debidamente identificada. Para los supervisores, conocer esos vínculos es clave porque les permite medir qué proporción de los activos - en este caso, de las aseguradoras de Walter - está expuesta a empresas relacionadas y evaluar los riesgos que esa concentración puede generar.

El caso tomó mayor dimensión en febrero de 2026, cuando Delaware Life Insurance Company y su filial Clear Spring Life And Annuity, ambas vinculadas con Walter, recibieron citaciones de un gran jurado federal. A partir de esos requerimientos, las aseguradoras iniciaron una revisión interna sobre la forma en que habían clasificado e informado sus inversiones.

Ese análisis y las revisiones realizadas en las aseguradoras vinculadas con Walter revelaron que alrededor de US$ 20.000 millones en inversiones no habían sido identificados correctamente como operaciones con partes relacionadas. La cifra comprende activos de Delaware Life y Clear Spring Life And Annuity, y dejó en evidencia que la exposición de ambas compañías a negocios relacionados con Walter era considerablemente mayor de lo que figuraba originalmente ante los reguladores.

El caso de Delaware Life permite dimensionar la magnitud de la corrección. La aseguradora reclasificó alrededor de US$ 16.000 millones en inversiones de private credit que ya formaban parte de su cartera, pero que hasta entonces no figuraban como vinculadas con empresas relacionadas. Ese monto se sumó a unos US$ 1.400 millones que la compañía ya tenía declarados bajo esa categoría, por lo que el total de inversiones consideradas relacionadas pasó a superar los US$ 17.000 millones.

La modificación tuvo un impacto significativo sobre la composición declarada de la cartera. La proporción de activos asociados con empresas relacionadas pasó de alrededor del 3% al 42%. En otras palabras, antes de la corrección los reguladores podían interpretar que apenas 3 de cada 100 dólares de las inversiones estaban vinculados con compañías relacionadas; después de la reclasificación, esa proporción ascendió a 42 de cada 100 dólares.

Mark Walter - Wikimedia Commons
 

La corrección no significa que aparecieran miles de millones de dólares que estaban fuera de los balances. Las inversiones ya estaban dentro de la cartera de Delaware Life. Lo que cambió fue la manera en que estaban clasificadas: activos que figuraban como inversiones en compañías no relacionadas pasaron a ser identificados como vinculados con empresas relacionadas.

Hasta ahora, Walter no fue acusado formalmente de ningún delito y la investigación no supone que Los Angeles Dodgers hayan cometido una irregularidad. El trabajo de los fiscales se concentra en determinar cómo se estructuraron las operaciones, quiénes conocían las relaciones entre las compañías y si las declaraciones presentadas ante los organismos de control reflejaron de manera correcta el destino del dinero.

La pesquisa avanzó incluso sobre dispositivos personales del empresario. En septiembre de 2025, agentes federales interceptaron su avión privado en Chicago y Walter, junto con personas de su equipo, entregó teléfonos y otros dispositivos electrónicos ante el requerimiento de las autoridades.

Federico Hermida, el argentino que aparece en el circuito de préstamos

Entre los nombres vinculados con las operaciones recientes figura Federico Hermida, ejecutivo argentino relacionado con ABS Capital Company LLC, también conocida como ABS Capco.

La firma fue fundada por exejecutivos de Guggenheim Partners, la compañía financiera con la que Walter mantuvo una relación central durante buena parte de su carrera. ABS aparece ahora entre las empresas que, según los investigadores, intervinieron entre las aseguradoras y los negocios que recibieron los fondos.

La conexión con Hermida surge de una operación específica. De acuerdo con The Wall Street Journal, EquiTrust prestó US$ 500 millones a 10 compañías creadas por el argentino durante 2026. Esas sociedades formaron parte de una estructura de financiamiento que ahora recibe atención federal.

La utilización de sociedades de responsabilidad limitada agregó complejidad al seguimiento del dinero. Parte de los préstamos pasó por distintas LLC, estructuras legales que pueden dificultar la identificación inmediata de sus propietarios finales y de los beneficiarios económicos.

La presencia de Hermida en esas operaciones no equivale, por sí sola, a una acusación de fraude. La información disponible lo vincula con compañías que recibieron financiamiento y con una de las firmas intermediarias bajo revisión. No se informó que los fiscales hayan presentado cargos contra él.

Esa precisión permite separar hechos comprobados de las hipótesis que todavía deben determinar los investigadores. Las autoridades estudian si los intermediarios funcionaron como entidades independientes o si, en la práctica, permitieron que préstamos originados en las aseguradoras de Walter terminaran financiando negocios relacionados con el propio empresario sin que esa relación quedara expuesta con suficiente claridad ante los reguladores.

El caso de Hermida también adquiere relevancia por el origen de ABS Capco. Sus fundadores procedían de Guggenheim Partners, una firma que durante años ocupó un lugar central en el universo financiero de Walter. Esa cercanía profesional elevó el interés de los investigadores sobre el rol que cumplió la compañía en las transferencias.

El imperio financiero y deportivo de Mark Walter

Walter construyó una fortuna que va mucho más allá de Wall Street. Su holding privado, TWG Global, reúne negocios financieros y participaciones en algunas de las franquicias deportivas más conocidas del mundo.

Su activo deportivo más emblemático es Los Angeles Dodgers, uno de los equipos más poderosos de las Grandes Ligas de béisbol. También es copropietario de Los Angeles Sparks, de la WNBA, junto con Magic Johnson, y mantiene una participación en el club francés RC Strasbourg Alsace.

El empresario también ingresó en Chelsea FC en 2022 junto con Todd Boehly y otros inversores. Clearlake Capital posee más del 60% del club inglés, aunque comparte atribuciones en la toma de decisiones con Boehly.

El negocio deportivo quedó especialmente expuesto después de la venta de Los Angeles Lakers. Walter cerró una operación que valoró la franquicia en US$ 12.500 millones, apenas 14 meses después de haberla adquirido con una valuación de US$ 10.000 millones.

La transacción despertó especulaciones en Estados Unidos porque coincidió con el avance de la investigación federal. Entre los compradores aparecieron Josh Kushner, fundador de Thrive Capital y hermano de Jared Kushner, y el exdirector ejecutivo de Disney Bob Iger.

Chelsea - Wikimedia Commons
 

La cercanía familiar de Josh Kushner con el presidente Donald Trump alimentó teorías sobre una eventual relación entre la pesquisa y el acuerdo. Sin embargo, un vocero de la Casa Blanca rechazó cualquier conexión entre la venta y el gobierno estadounidense. Tampoco surgieron pruebas públicas que demuestren que la investigación federal haya buscado favorecer a Kushner.

En paralelo, Walter y Todd Boehly iniciaron conversaciones sobre una posible venta de sus participaciones minoritarias en el Chelsea a Clearlake Capital, según Financial Times. El acuerdo todavía no está garantizado.

Una salida de ambos permitiría modificar la estructura de poder del club inglés y reduciría la exposición deportiva de Walter después de la operación de los Lakers. Si concretara esa venta, sus principales intereses deportivos quedarían concentrados en los Dodgers, las Sparks y RC Strasbourg Alsace.

Walter, cuya fortuna Forbes estima en US$ 7.800 millones, construyó una red de inversiones que abarca seguros, finanzas y algunos de los activos deportivos más codiciados del planeta.

Los Dodgers, los préstamos reclasificados y los antecedentes ante la SEC

La investigación también alcanzó un vínculo financiero con los Dodgers, aunque eso no significa que el equipo forme parte de una acusación penal.

Documentos financieros citados por The Athletic mostraron que una de las inversiones reclasificadas por Delaware Life correspondió a un préstamo de US$ 4,1 millones a Dodger Tickets LLC, una filial relacionada con la franquicia que participa en la venta de entradas y otras actividades comerciales.

En la declaración anual de 2025, Delaware Life había clasificado ese préstamo como una inversión no afiliada. En una presentación posterior de marzo, la misma operación apareció identificada como afiliada.

El dato ofrece un ejemplo concreto del problema que intentan esclarecer los reguladores. La discusión no pasa necesariamente por la existencia del préstamo, sino por la forma en que quedó registrado y por la relación real entre la aseguradora que entregó el dinero y la compañía que lo recibió.

Los documentos comerciales de California también identificaron a Stan Kasten, presidente y director ejecutivo de los Dodgers, como directivo de Dodger Tickets LLC. Para Walter, el episodio actual se suma a una extensa relación con investigaciones regulatorias.

En 2015, Guggenheim pagó una multa de US$ 20 millones después de que una investigación de la SEC descubriera que un empleado había tomado prestados US$ 50 millones de Michael Milken, financista que en 1990 se declaró culpable de delitos vinculados con acciones y evasión fiscal. Según el regulador, ese empleado administró intereses de Milken en determinadas operaciones bajo condiciones más favorables que las obtenidas por clientes de seguros de Guggenheim, sin informar correctamente potenciales conflictos de interés.

En 2018, la SEC examinó brevemente la compra de una propiedad de Walter en Malibú, California, por US$ 85 millones. El empresario no recibió cargos por esa operación.

Un año después, en 2019, el regulador volvió a revisar transacciones efectuadas por aseguradoras relacionadas con Guggenheim. La pesquisa analizó acusaciones según las cuales la firma vendió bonos a precios superiores a los de mercado. La SEC tampoco presentó cargos en aquel expediente.

La diferencia con la investigación actual reside en su escala y en la magnitud de los montos bajo revisión. Las estimaciones internas que ubicaron entre US$ 16.000 millones y US$ 20.000 millones los préstamos que no habían sido declarados correctamente abrieron interrogantes sobre la exposición de las aseguradoras y sobre el entramado de compañías que recibió los fondos.

Esa presión financiera también llevó a TWG Global a estudiar alternativas para obtener liquidez. En las últimas semanas, la compañía privada de Walter exploró acuerdos con inversores para reunir fondos destinados a responder frente a los préstamos cuestionados por las autoridades. Bloomberg informó además que el empresario ofreció su participación en Guggenheim Partners como garantía para conseguir financiamiento adicional.

El desenlace todavía depende de lo que determinen los fiscales y la SEC. Por ahora, la investigación se concentra en la clasificación de inversiones, la identificación de empresas relacionadas (es decir, compañías que mantienen vínculos de propiedad, control o intereses económicos comunes) y el verdadero rol de los intermediarios que conectaron a las aseguradoras con otros negocios del grupo.

Para Walter, el caso toca al mismo tiempo las dos áreas que construyeron su fortuna y su exposición pública. Por un lado, sus negocios financieros y aseguradores. Por el otro, una cartera deportiva que durante años lo convirtió en una de las figuras más poderosas detrás de algunas de las franquicias más caras del mundo.

10