Pedro Maldonado Ordóñez Editor
"Estamos viendo una reestructuración de la oferta educativa". La frase la dice María Brown Pérez, directora ejecutiva de Crisfe, y deja ver que las instituciones educativas privadas del país afinan sus planes para captar alumnos y fortalecer su presencia en el mercado.
Los datos del Ministerio de Educación, Deporte y Cultura muestran que en el país existen 3.109 instituciones educativas particulares y cerca de 790.000 alumnos. Además, el sector educativo representa entre el 5,5 % y el 5,7 % del Producto Interno Bruto, que en 2025 fue de US$ 130.000 millones, según datos del INEC, el Banco Central del Ecuador y la Unesco.
Entre esos números se cuenta la infraestructura educativa, es decir los edificios, las aulas y los espacios al aire libre que son parte de las instituciones educativas particulares. Voceros de los cuatro centros educativos cuentan a Forbes Ecuador las razones de estas inversiones.
La red regional que se expande en Ecuador
Innova Schools es la red de colegios privados que nació en Perú hace 16 años de mano del Grupo Intercorp y llegó al país en 2024. El CEO de la institución en Ecuador, Daniel Buchelli, recuerda que la llegada al mercado nacional fue especial. "Invertir en un sector tan estratégico como puede ser la educación, suena un poco raro", dice en una conversación con Forbes Ecuador.
Los primeros edificios de la cadena se levantaron en Quitumbe y en Calderón, en el sur y en el norte de Quito. "Hoy ya tenemos seis en Quito y uno en Guayaquil. Y el próximo año levantaremos cinco más". Desde 2023 hasta la fecha la inversión de Innova Schools llega a los US$ 50 millones.
Buchelli se emociona al mirar el camino andado. "Estamos fascinados, estamos hablando de más de 5.500 niños que se están educando con nosotros. En personal, profesores y parte de la directiva hablamos de empleo para 675 personas".
Según el vocero de la cadena, el efecto no está solo en la educación y asegura que alrededor de los colegios se generan polos de desarrollo, la plusvalía se incrementa y se desarrollan proyectos inmobiliarios.
El diferenciador de este centro educativo es la infraestructura, a la que Buchelli califica como un tercer maestro. La arquitectura se replica en cada edificio, las aulas tienen una dimensión específica, se usa el mismo tipo de sillas, la luz, las canchas y otros espacios.
Los planes de Innova Schools, que también tiene presencia en Perú, México y Colombia, son de largo aliento. La idea es sumar 27 colegios hasta 2030. "Estamos hablando de una inversión de cercana a los US$ 180 millones en total".
Adquisiciones, fusiones y establecimientos propios
Desde 2024 la educación es el eje de Crisfe, la organización sin fines de lucro que tiene 30 años de trabajo. María Brown Pérez, la directora ejecutiva, explica que el objetivo es llegar a 120.000 estudiantes en los siguientes diez años en una red de colegios administrados directamente por esta organización que es parte de Grupo Pichincha.
En su operación la entidad suma 10 establecimientos educativos que se distribuyen en Manabí, Guayas, Pichincha y Cañar. "Se compran, se adquieren en operaciones de fusiones y adquisiciones, se entregan en administración delegada para un período de 20 a 30 años".
Brown señala que el objetivo de las cabezas de Crisfe es retribuir al país en algo que realmente genere el mayor impacto posible. "Y elegimos la educación porque a través de ella realmente podemos mejorar la calidad de vida de las personas. El objetivo no es tener colegios, sino mejorar los aprendizajes de niños y niñas".
La vocera de Crisfe también cuenta que este año terminará con una inversión cercana a los US$ 60 millones entre adquisiciones de colegios y puesta en operación. "Además, tenemos tres infraestructuras en construcción actualmente en Guayas y Pichincha. Todo lo que invertimos en infraestructura, en los comedores, en el equipamiento, en el predio, no se amortiza. Es una donación a la comunidad. No buscamos como fin la utilidad".
La oferta educativa de la organización se asienta en pilares como matemáticas, lectura, habilidades socioemocionales y empleabilidad. "Es un enfoque específico en competencias básicas".
Nuevo campus: una decisión estratégica
La Fundación Colegio Americano también participa en esta danza de inversiones en el sector educativo privado. La institución inauguró su nuevo campus en Puembo este año con una inversión de US$ 60 millones.
María del Carmen Aguirre, gerente general de la Fundación Colegio Americano, cuenta los detalles de esta operación. "Estar ubicados en Carcelén nos limitaba mucho, no estábamos cerca de nuestro mercado y eso nos iba a complicar en el futuro". Agrega que se trató de una decisión estratégica que se analizó durante años.
En ese proceso llegó la propuesta de Crisfe de comprar nuestro campus en Carcelén. Esa acción fue clave, según Aguirre. "Pensamos que la venta de las instalaciones iba a demorar más tiempo y no teníamos apuro". Con la venta el proceso se aceleró y el Americano estrenó nueva casa, una de 46.000 metros cuadrados".
La vocera de la entidad señala que existe una competencia intensa en el sector y que las instituciones que tengan una oferta de valor diferenciadora del resto captará a los nuevos papás que ahora vienen con otras ideas y necesidades. "Ya no es la educación de hace diez, veinte o treinta años. Ahora tenemos conceptos y preocupaciones alrededor del medio ambiente, temas alimenticios, salud mental".
La institución tiene hoy 2.280 alumnos y cerca de 450 empleados. Aguirre indica también que en todo el sector existe una inquietud: la reducción de la tasa de natalidad.
El Instituto Nacional de Estadística y Censos, en 2024 Ecuador registró 215.714 nacimientos vivos, una caída de 23.963 respecto al 2023. "Vemos que hay una menor cantidad de alumnos, tanto a nivel nacional como en la provincia de Pichincha". Para enfrentar este desafío, cada colegio tiene una propuesta de valor, agrega Aguirre.
Una obra que arranca en 2027
De Tumbaco a Tumbaco. El Sauce School también se une al movimiento del sector de la educación. La institución tiene más de 40 años de historia y los últimos cinco está en manos de una nueva administración dirigida por José Luis Iturralde y Marybel Perdomo.
El establecimiento es parte de la Fundación DAAR, de la cual Iturralde es vicepresidente. Él cuenta que junto a su esposa decidieron apostar por darle una nueva imagen al centro educativo que hoy opera junto al club El Nacional, en Tumbaco. "Somos un nuevo colegio con una nueva filosofía en la que el tema ambiental es prioridad".
Con 650 estudiantes El Sauce School se alista para mudarse. Según Iturralde, en el primer trimestre del 2027 empezará la construcción del nuevo colegio, también en Tumbaco. El campus se levantará en un terreno de cuatro hectáreas. La inversión en el terreno, la construcción y el equipamiento será por cerca de US$ 10 millones, dice.
Las obras están previstas que duren alrededor de 20 meses. "Estamos ante un proyecto que cree en una educación moderna, exigente, en la que los alumnos sean felices". Iturralde reconoce que existe un movimiento alrededor de los centros educativos de la ciudad. "Me alegro por las distintas opciones, cada una con su modelo. En esto, lo más importante es que existe libertad y que no se generen trabas para abrir nuevos colegios". (I)