El barómetro naviero está al aire; ¿de qué se trata y qué ganan los exportadores?
Esta herramienta medirá cada mes costos, disponibilidad, operación y calidad del servicio para identificar oportunidades de mejora y fortalecer la competitividad exportadora.

Julissa Villanueva Periodista

El sector exportador ecuatoriano busca ganar eficiencia en un escenario internacional más exigente. El aumento de los costos logísticos, las tensiones geopolíticas y una demanda internacional que empieza a mostrar señales de desaceleración colocan nuevamente a la competitividad en el centro de la agenda empresarial. 

En ese contexto, la Federación Ecuatoriana de Exportadores (Fedexpor) presentó este 19 de agosto, en Guayaquil, el Barómetro Naviero, una herramienta digital que busca convertir la experiencia de los exportadores, con información periódica para mejorar uno de los eslabones decisivos de la cadena de comercio exterior.

Xavier Rosero, presidente ejecutivo de Fedexpor, considera que el reto consiste en identificar espacios de eficiencia que permitan sostener la presencia de los productos nacionales en los mercados internacionales. El servicio logístico representa, en promedio, alrededor del 20 % de los costos de envíos a mercados internacionales y en productos intensivos en volumen puede alcanzar entre 40% y 45% de ese valor.

“Un país como Ecuador, que tiene grandes potencialidades en el volumen de exportación, tiene que encontrar cada centavo y centímetro de eficiencia que pueda tener para preservar su posición en los mercados internacionales, especialmente porque en el primer semestre del año 2026 hemos registrado ya una desaceleración importante en los productos no petroleros”, indicó.

Ecuador cerró el primer semestre de 2026 con US$ 14.651 millones en exportaciones no petroleras, 1 % superior, comparado con el mismo período del año pasado, según cifras del Banco Central del Ecuador (BCE). 

El resultado empieza a reflejarse en las perspectivas para 2026 y Rosero advierte de una desaceleración. Estima que, al excluir el efecto del precio del cacao, las exportaciones no petroleras y no mineras avanzan a una tasa de entre 4 % y 5 %. Aunque el desempeño se mantiene positivo, estaría lejos de repetir el récord de 2024.

“No vamos a tener un año récord histórico de exportación como nos ocurrió en el año 2024, justamente porque estas condiciones hay que revertirlas con una agenda profunda de competitividad”, proyectó. 

Fedexpor presentó el barometro naviero.

El Barómetro Naviero aparece dentro de esa agenda como un mecanismo para transparentar la experiencia de los usuarios del transporte marítimo. Paúl Vera, director del Observatorio Estadístico de Banano de  la Asociación de Exportadores de Banano del Ecuador (AEBE), explicó que el sistema recoge variables relacionadas con disponibilidad, costos, cumplimiento, operación y experiencia de servicio. Cada componente recibe una valoración y el resultado genera un indicador de 0 a 100. Mientras más cerca esté de 100, mejor será la percepción del servicio.

La utilidad de la herramienta estará en su seguimiento mensual. Los empresarios podrán identificar dónde se concentran sus principales dificultades, mientras las navieras tendrán información para detectar oportunidades de mejora y aplicar acciones correctivas.

“Queremos que esté más cerca de 100, porque eso significaría que no hay inconvenientes en el servicio y en el suministro de servicios navieros. La idea es tener un reporte que sea construido por quienes tienen o consumen el servicio”. 

La plataforma comenzó con una demostración inicial y ya cuenta con más de 30 usuarios de diferentes empresas que empezarán a reportar de manera periódica. La intención es ampliar la participación a los distintos sectores y obtener una lectura más completa de la cadena. Esta herramienta busca incorporar a alrededor de 12 subsectores exportadores, que en conjunto representan cerca del 95 % del volumen de exportaciones del Ecuador. En su lanzamiento participaron representantes de los sectores bananero, cacaotero, maderero y agrícola, entre otros.

Para el sector bananero, la iniciativa también permite incorporar la percepción de los usuarios a una conversación que tradicionalmente se ha concentrado en cifras de crecimiento y volúmenes. José Antonio Hidalgo, director ejecutivo de AEBE, considera que el barómetro puede convertirse en un instrumento de mejora continua y reconocimiento para las empresas que ofrecen un mejor servicio.

“Se transparenta la medición del servicio, se transparenta la información. Muy aparte de la data, que uno puede decir que crecimos al 5 % o crecimos a tantos porcentajes, se transparenta el sentimiento de la dinámica entre los eslabones del comercio exterior hacia los medios de comunicación, hacia la opinión pública y hacia todos los sectores”.

El banano mantiene un comportamiento favorable pese a los desafíos que enfrenta el sector. Hidalgo señala que hasta junio de 2026 las exportaciones crecieron 5,46 % y alcanzaron 210,75 millones de cajas, frente a 199,84 millones en el mismo periodo de 2025..

La conectividad marítima en la agenda

La conectividad marítima es otro de los factores que el sector considera estratégico. Iliana González, directora ejecutiva de la Asociación de Terminales Portuarios del Ecuador (Asotep), destaca que 12 de las principales líneas navieras globales operan en el puerto de Guayaquil. Esa presencia permite conectar la oferta ecuatoriana con una amplia variedad de mercados.

La capacidad de los terminales también ha evolucionado. Desde 2020, el sistema portuario de la ciudad puede atender naves de hasta 370 metros de eslora, lo que amplía las posibilidades de operación para los buques de mayor tamaño que circulan por la costa oeste de Sudamérica.

González considera que el siguiente paso es avanzar en una segunda fase de profundización del canal de acceso a Guayaquil. El proyecto se encuentra en etapa de estudios y el sector busca que avance con mayor rapidez para que la obra pueda ser considerada hacia 2027.

“La carga requiere mayores espacios navieros, para que en un solo buque la rotación sea mayor cada semana, cada día. Pero para eso necesitamos más profundidad, y por eso insistimos en la necesidad de ir hacia esta segunda fase, para no quedarnos relegados ante otros puertos de la costa oeste sudamericana”, destacó.

La discusión sobre infraestructura se conecta directamente con la visión de Rosero sobre una cadena logística integral. Para Fedexpor, la competitividad no depende únicamente de la capacidad de los terminales, sino de la coordinación entre carreteras, zonas productivas, seguridad, puertos, despacho de contenedores y transporte marítimo.

“Si se mantiene un modelo desorganizado de logística, en donde cada eslabón trabaja de manera separada, los volúmenes a los que aspiramos crecer en los próximos años, sobre todo en productos intensivos como cacao, camarón, banano y madera, no van a poder ser absorbidos”, apuntó.

China y el mercado para el camarón

El titular de Fedexpor considera positivo que un número importante de empresas camaroneras haya recuperado sus habilitaciones para vender a China y plantea que el siguiente paso sea ampliar el número de productos que aprovechen las preferencias del acuerdo comercial.

La reapertura de ocho plantas camaroneras ecuatorianas al gigante asiático marca un avance para el sector, aunque todavía quedan seis empresas suspendidas. La Administración General de Aduanas de China (GACC) actualizó el 14 de agosto su listado de establecimientos autorizados y volvió a habilitar a estas plantas, luego de las gestiones de las empresas y las autoridades ecuatorianas para atender las observaciones sanitarias. 

A través de un comunicado, José Antonio Camposano, presidente de la Cámara Nacional de Acuacultura (CNA), atribuyó la medida al trabajo conjunto entre el sector público y privado y señaló que aún está pendiente resolver la situación de las empresas que permanecen suspendidas. Las restricciones, iniciadas entre octubre de 2025 y enero de 2026 y ampliadas desde junio de este año, estuvieron relacionadas con controles sanitarios sobre los embarques, incluidos análisis de metabisulfito de sodio y observaciones vinculadas al virus de la mancha blanca.

El tema es relevante porque China es el principal destino del camarón ecuatoriano y concentra más de la mitad de sus ventas. La CNA estimó en julio un impacto de alrededor de US$ 45 millones por las suspensiones acumuladas durante el año. El acceso del camarón también estuvo en la agenda de la visita del presidente Daniel Noboa a China, donde planteó fortalecer la relación comercial y ampliar la oferta local. (I)