Julissa Villanueva Periodista
El sector floricultor de Ecuador superará por segundo año consecutivo la barrera de US$ 1.000 millones en exportaciones. Alejandro Martínez, presidente ejecutivo de Expoflores, calcula que en 2025 los envíos generaron entre US$ 1.070 y US$ 1.085 millones, a la espera que lo confirmen las cifras finales del Banco Central del Ecuador (BCE).
En términos de valor, esto supone un crecimiento marginal de hasta 1,4 % frente a 2024, en un año marcado por mayores costos logísticos, presión de precios en destinos clave y una demanda más selectiva en Estados Unidos y Europa.
El punto de quiebre vino desde Estados Unidos. Martínez describe un efecto “súper notorio” de las sobretasas, que ya se sintió en el precio final y en la decisión del consumidor. En su lectura, el último trimestre de 2025 marcó una caída de 17 % en EE. UU., y aunque hubo compensaciones en otros destinos (un 17 % a 18 %), “eso no recompensa el impacto en el mercado estadounidense".
El telón de fondo para leer el cierre de 2025 en flores es geopolítico y de competitividad. Tras la política arancelaria de “tarifas de reciprocidad” anunciada por el presidente estadounidense, Donald Trump, el sector florícola ecuatoriano recibió primero un 10 % en abril de 2025 y luego una sobretasa del 5 % adicional en agosto, hasta completar 15 %.
El impacto es mayor porque Ecuador no tiene un Tratado de Libre Comercio (TLC) con Estados Unidos y antes de esas tarifas, ya enfrentaba una brecha frente a Colombia de 6,8 % de arancel para la flor ecuatoriana versus 0 % para la colombiana. Es decir, con el recargo pasó a pagar 21,8 %.
Hoy, Ecuador negocia la eliminación de ese 15 % dentro de un grupo que incluye a Argentina, El Salvador y Guatemala; si la gestión prospera, el país volvería a quedarse solo con el 6,8 %, abriendo una “ventana histórica” para mejorar su posición relativa frente a Colombia, cuyo esquema no se beneficiaría de esa exoneración.
Martínez sostiene que el sector está a la espera del pronunciamiento de la Corte Suprema estadounidense, sobre el futuro de los aranceles de Trump. De allí, se esperan pronunciamiento del Gobierno Nacional ecuatoriano y mesas de diálogo con el sector empresarial.
El mercado y sus preferencias
Dentro del portafolio nacional, la rosa se ratifica como la especie insignia de la oferta exportable al concentrar el 76 % de la participación de mercado. Este dominio se traduce en un valor de US$ 651 millones a octubre de 2025, según los últimos registros del BCE. En el escalafón le siguen las flores de verano, que representan el 9 % de los envíos con una facturación de US$ 76 millones.
Sin embargo, el termómetro de la demanda empieza a mover otras agujas. Expoflores observa ciclos de tendencia en los fillers (flores de relleno) como la Gypsophila, que se posiciona en el tercer lugar con una participación del 7 % y US$ 63 millones. Martínez destaca también el retorno estratégico del crisantemo, así como el repunte en la demanda de claveles y alstroemerias.
En cuanto al mapa de destinos, Estados Unidos se mantuvo como el principal mercado a octubre de 2025, con adquisiciones por US$ 286 millones (34 % de participación). Le siguen en relevancia Kazajistán, con US$ 113 millones (13 %), y Países Bajos, con US$ 102 millones (12 %).
A nivel de bloques comerciales, Norteamérica (EE. UU. y Canadá) lidera la demanda con US$ 317 millones, seguida por la Unión Europea con US$ 232 millones y Eurasia, que consolida su importancia estratégica con US$ 134 millones, de acuerdo con las cifras oficiales del BCE. (I)