El sector florícola ecuatoriano se consolida en el club de los US$ 1.000 millones en exportaciones
El 2025 estuvo marcado por la escalada de tarifas en Estados Unidos. Los aranceles para las flores ecuatorianas subieron a 21,8 %. El sector espera un pronunciamiento de EE.UU. y avanza en gestiones para excluir a este producto del recargo. Hasta octubre, este país lideró la compra de flores ecuatorianas.

Julissa Villanueva Periodista

El sector floricultor de Ecuador superará por segundo año consecutivo la barrera de US$ 1.000 millones en exportaciones. Alejandro Martínez, presidente ejecutivo de Expoflores, calcula que en 2025 los envíos generaron entre US$ 1.070 y US$ 1.085 millones, a la espera que lo confirmen las cifras finales del Banco Central del Ecuador (BCE).

En términos de valor, esto supone un crecimiento marginal de hasta 1,4 % frente a 2024, en un año marcado por mayores costos logísticos, presión de precios en destinos clave y una demanda más selectiva en Estados Unidos y Europa.

El punto de quiebre vino desde Estados Unidos. Martínez describe un efecto “súper notorio” de las sobretasas, que ya se sintió en el precio final y en la decisión del consumidor. En su lectura, el último trimestre de 2025 marcó una caída de 17 % en EE. UU., y aunque hubo compensaciones en otros destinos (un 17 % a 18 %), “eso no recompensa el impacto en el mercado estadounidense". 

El telón de fondo para leer el cierre de 2025 en flores es geopolítico y de competitividad. Tras la política arancelaria de “tarifas de reciprocidad” anunciada por el presidente estadounidense, Donald Trump, el sector florícola ecuatoriano recibió primero un 10 % en abril de 2025 y luego una sobretasa del 5 % adicional en agosto, hasta completar 15 %. 

El impacto es mayor porque Ecuador no tiene un Tratado de Libre Comercio (TLC) con Estados Unidos y antes de esas tarifas, ya enfrentaba una brecha frente a Colombia de 6,8 % de arancel para la flor ecuatoriana versus 0 % para la colombiana. Es decir, con el recargo pasó a pagar 21,8 %. 

Hoy, Ecuador negocia la eliminación de ese 15 % dentro de un grupo que incluye a Argentina, El Salvador y Guatemala; si la gestión prospera, el país volvería a quedarse solo con el 6,8 %, abriendo una “ventana histórica” para mejorar su posición relativa frente a Colombia, cuyo esquema no se beneficiaría de esa exoneración. 

Martínez sostiene que el sector está a la espera del pronunciamiento de la Corte Suprema estadounidense, sobre el futuro de los aranceles de Trump. De allí, se esperan pronunciamiento del Gobierno Nacional ecuatoriano y mesas de diálogo con el sector empresarial. 

El mercado y sus preferencias 

Dentro del portafolio nacional, la rosa se ratifica como la especie insignia de la oferta exportable al concentrar el 76 % de la participación de mercado. Este dominio se traduce en un valor de US$ 651 millones a octubre de 2025, según los últimos registros del BCE. En el escalafón le siguen las flores de verano, que representan el 9 % de los envíos con una facturación de US$ 76 millones.

Sin embargo, el termómetro de la demanda empieza a mover otras agujas. Expoflores observa ciclos de tendencia en los fillers (flores de relleno) como la Gypsophila, que se posiciona en el tercer lugar con una participación del 7 % y US$ 63 millones. Martínez destaca también el retorno estratégico del crisantemo, así como el repunte en la demanda de claveles y alstroemerias.

En cuanto al mapa de destinos, Estados Unidos se mantuvo como el principal mercado a octubre de 2025, con adquisiciones por US$ 286 millones (34 % de participación). Le siguen en relevancia Kazajistán, con US$ 113 millones (13 %), y Países Bajos, con US$ 102 millones (12 %).

A nivel de bloques comerciales, Norteamérica (EE. UU. y Canadá) lidera la demanda con US$ 317 millones, seguida por la Unión Europea con US$ 232 millones y Eurasia, que consolida su importancia estratégica con US$ 134 millones, de acuerdo con las cifras oficiales del BCE. (I)