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El estadio de Kansas City, allí se jugó el primer partido de Argentina. Imagen:
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El estadio de Kansas City, allí se jugó el primer partido de Argentina. Imagen:
Imagen: X @fifaworldcup_es

Kansas City, la pequeña ciudad que aloja a Argentina y puede ser una de las grandes ganadoras del Mundial 2026

Suzanne Rowan Kelleher

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Kansas City capitaliza la estrategia de campamentos base del Mundial 2026: aloja a la Argentina, Inglaterra y Países Bajos, es anfitriona de decenas de miles de hinchas internacionales y se posiciona como uno de los grandes ganadores económicos y turísticos del torneo.

21 Junio de 2026 07.00

Kansas City, una de las ciudades anfitrionas más pequeñas de Estados Unidos para la Copa del Mundo 2026, logró un objetivo que muchas grandes ciudades buscaban: convertirse en la base de operaciones de tres selecciones de elite. Argentina, Inglaterra y Países Bajos eligieron la ciudad como centro de concentración durante el torneo, una decisión que podría generar un impacto económico y turístico mucho mayor que su tamaño.

“Los campamentos base siempre fueron una parte central de nuestra estrategia”, explicó Pam Kramer, directora ejecutiva de KC2026, el comité organizador local. “Fuimos intencionales en aprovechar esta oportunidad y asegurarnos de que todos supieran que somos la capital mundial de los campamentos base”.

La apuesta puede transformar a Kansas City en uno de los grandes polos de atención del Mundial. A diferencia de las ciudades donde los hinchas suelen llegar, ver un partido y retirarse en menos de 48 horas, los campamentos base concentran durante semanas la actividad de los equipos: entrenamientos, conferencias de prensa, actividades oficiales y la presencia diaria de periodistas internacionales.

Cómo Kansas City conquistó a tres gigantes del fútbol mundial

La elección de Argentina, Inglaterra y Países Bajos no fue casual. Según los especialistas, Kansas City logró combinar infraestructura deportiva, ubicación estratégica y una identidad cultural que encaja con las necesidades de las selecciones.

“Una de las principales razones por las que argentinos, ingleses y holandeses eligieron Kansas City es que tiene una infraestructura deportiva fantástica”, explicó Alan Fyall, decano asociado de la Rosen College of Hospitality Management de la Universidad de Florida Central.

La ciudad contó con el respaldo de instalaciones como Sporting Kansas City, KC Current, la University of Kansas y el complejo Swope Soccer Village, que recibió una inversión millonaria para convertirse en uno de los centros deportivos de referencia.

Kramer destacó que las selecciones quedaron impresionadas por la calidad de las instalaciones, pero también por la ubicación de la ciudad. “Les encantaba la centralidad de Kansas City, poder volar a cualquier partido del Mundial en tres horas o menos. Y después está nuestra cultura: somos muy acogedores y accesibles”, señaló.

Esa combinación permitió que una ciudad que no tiene el peso global de Nueva York, Los Ángeles o Miami lograra atraer a tres de los equipos más importantes del torneo.

El impacto económico de tener a las selecciones durante semanas

La FIFA había estimado que las ciudades anfitrionas recibirían una combinación cercana al 50% entre visitantes nacionales e internacionales. Sin embargo, las restricciones de visados y un escenario internacional más complejo podrían reducir el flujo de turistas extranjeros en algunas sedes.

Kansas City busca compensar esa situación con la llegada de miles de seguidores que acompañarán a sus equipos. Cerca de 90.000 aficionados internacionales ya se registraron para participar de los festivales de hinchas de la ciudad, según confirmó Kramer.

El atractivo económico es enorme: de acuerdo con estimaciones de la Asociación de Viajes de Estados Unidos, un visitante extranjero durante la Copa del Mundo gasta en promedio unos 5.000 dólares, alrededor de diez veces más que un turista estadounidense promedio.

Además del gasto directo en hoteles, restaurantes y comercios, la ciudad tendrá una exposición internacional difícil de conseguir por otros medios.

“Probablemente dos o tres veces al día, todos los días del torneo, habrá entrevistas con jugadores y entrenadores con Kansas City como escenario de fondo”, explicó Fyall. “No puedes comprar esa publicidad”, agregó Kramer.

Los hinchas ya comenzaron a transformar la ciudad

La presencia de las selecciones ya generó escenas propias de un Mundial. Miles de argentinos se reunieron con banderas nacionales en Mill Creek Park antes de la llegada del equipo. Los seguidores neerlandeses, conocidos como el “Ejército Naranja”, comenzaron a ocupar espacios de la ciudad, mientras cientos de ingleses acompañaron entrenamientos y buscaron autógrafos en Swope Park.

Cuando Kansas City abrió las inscripciones para su fans fest de 18 días, aproximadamente el 80% de los registrados vivían en un radio de 45 minutos de la ciudad. Con el tiempo, esa proporción bajó al 55%, una señal de que comenzaron a llegar visitantes internacionales.

Fan Fest de Kansas City. Imagen @fwc26kansascity
Fan Fest de Kansas City. Imagen @fwc26kansascity

“Los aficionados extranjeros están viendo qué hace único a este mercado y cómo los locales están respondiendo con hospitalidad”, afirmó Geoff Freeman, CEO de la Asociación de Viajes de Estados Unidos. “Creo que estamos en las primeras etapas del verdadero despegue”.

Otros campamentos base también buscan convertirse en protagonistas

Kansas City no es la única ciudad que puede beneficiarse de la estrategia de los campamentos base. Varias selecciones importantes eligieron lugares alejados de las grandes sedes tradicionales para instalarse durante el torneo.

Francia, segunda en el ranking FIFA, eligió Boston como base y la llegada del equipo generó una fuerte movilización de aficionados alrededor de su estrella Kylian Mbappé. España, tercera, optó por la universidad privada Baylor en Chattanooga, Tennessee.

"Woven Together", el titulo del cartel oficial de Kansas City como ciudad anfitriona de la diseñadora local Jadie Arnett.
"Woven Together", el titulo del cartel oficial de Kansas City como ciudad anfitriona de la diseñadora local Jadie Arnett.

Brasil, quinto del mundo, entrena en las instalaciones de New York Red Bulls en Nueva Jersey, mientras Marruecos tiene su base en la escuela privada Pingry. Portugal y Cristiano Ronaldo eligieron Palm Beach, Florida. Alemania se instaló en Winston-Salem, Carolina del Norte, y Bélgica tiene su centro de operaciones cerca de Seattle.

En Alexandria, Virginia, los negocios ya comenzaron a sentir el impacto de la presencia de Croacia. “Hay banderas croatas azul y blanca por todas partes y mucha gente que llegó para disfrutar del ambiente entre partidos”, explicó Tariq Khan, economista senior de Tourism Economics.

Incluso ciudades que no fueron elegidas como sedes oficiales intentaron aprovechar la oportunidad. Nashville apostó por convertirse en la casa de Japón durante el Mundial, una estrategia que incluyó una presentación oficial en japonés. Antes del inicio del torneo, unos 5.000 aficionados asistieron al centro de entrenamiento del Nashville SC para ver practicar a los “Samurai Blue”.

El Mundial 2026 no solo se jugará en los estadios. Para ciudades como Kansas City, la verdadera competencia empezó mucho antes: conquistar a las selecciones, atraer a sus hinchas y convertirse durante un mes en una ventana global hacia el mundo.

*Esta nota fue elaborada con información original de Forbes.com 

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