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Netflix adquiere los derechos del Mundial 2030 y se profundiza la batalla por las transmisiones deportivas

Franco Della Vecchia


(Ilustración por Forbes Argentina).
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La plataforma transmitirá los 104 partidos del torneo en España y Andorra, en un acuerdo que amplía su presencia en la transmisión de deporte en vivo. Mientras tanto, Amazon, Apple, Disney y otros gigantes del streaming intensifican la competencia por los principales eventos deportivos.

13 Octubre de 2026 10.14

Netflix dio un nuevo paso en su estrategia para convertirse en uno de los grandes protagonistas del negocio de las transmisiones deportivas. La compañía anunció que adquirió los derechos exclusivos para emitir los 104 partidos del Mundial masculino de fútbol 2030 en España y Andorra, un acuerdo que incorpora a su catálogo uno de los acontecimientos deportivos de mayor repercusión internacional y consolida su relación comercial con la FIFA.

Según informó la empresa en su comunicado oficial, la cobertura incluirá todos los encuentros en vivo, programas especiales antes y después de los partidos, análisis durante los entretiempos y resúmenes diarios. La plataforma también desarrollará contenidos relacionados con el torneo durante los meses previos a su realización, con una propuesta especialmente orientada al público español.

El acuerdo contempla, además, una modalidad de acceso gratuito para determinados encuentros. Netflix ofrecerá un partido sin costo por cada jornada del Mundial en España y pondrá a disposición de una cadena de televisión abierta un paquete que incluirá todos los compromisos de la selección española, las dos semifinales y la final. Por ahora, la empresa no informó qué canal participará de esa distribución ni reveló cuánto pagó por los derechos.

El Mundial 2030 celebrará el centenario de la primera Copa del Mundo, disputada en Uruguay en 1930. La competencia tendrá como principales anfitriones a España, Portugal y Marruecos, mientras que Argentina, Paraguay y Uruguay recibirán un encuentro cada uno como parte de los festejos conmemorativos. Sin embargo, los derechos adquiridos por Netflix se limitan a España y Andorra; el anuncio no implica que la plataforma vaya a transmitir la competencia en Argentina.

La operación también representa un movimiento importante dentro de una industria que atraviesa una transformación profunda. Durante décadas, los derechos de las grandes competencias estuvieron concentrados principalmente en cadenas de televisión abierta y operadores de televisión paga. Ahora, empresas tecnológicas y servicios de streaming compiten por esos contratos y comienzan a modificar la manera en que los aficionados acceden a los eventos deportivos.

Qué competencias deportivas transmite actualmente Netflix y qué derechos adquirió

La incorporación del Mundial 2030 amplía una cartera de derechos deportivos que Netflix construyó durante los últimos años mediante acuerdos con federaciones, ligas y organizadores de eventos internacionales. La compañía comenzó con transmisiones especiales y posteriormente avanzó hacia contratos de mayor duración, que le permiten incorporar competencias periódicas a su oferta de entretenimiento.

Uno de los antecedentes más importantes fue el acuerdo anunciado en diciembre de 2024 con la FIFA para transmitir los Mundiales femeninos de 2027 y 2031. La organización destacó que era la primera vez que Netflix adquiría la totalidad de los derechos de transmisión de una competencia deportiva para Estados Unidos y Puerto Rico. Posteriormente, el acuerdo se extendió a Canadá, según confirmó la plataforma al anunciar la adquisición de los derechos del Mundial masculino de 2030.

El Mundial 2030 celebrará el centenario de la primera Copa del Mundo (FIFA).
El Mundial 2030 celebrará el centenario de la primera Copa del Mundo (FIFA).

El acuerdo original con la FIFA contempla la emisión de todos los partidos en vivo, programas especiales y producciones documentales dedicadas al fútbol femenino. De esta manera, la empresa comenzó a establecer una relación comercial directa con el organismo que controla los derechos audiovisuales de las principales competencias internacionales de selecciones.

La apuesta de Netflix por las transmisiones deportivas también se extendió a las competencias de fútbol de la Concacaf. En abril de 2026, Netflix y la confederación anunciaron un acuerdo por cuatro años que le otorgó a la plataforma los derechos exclusivos en México de las ediciones de 2027 y 2029 de la Copa Oro y de las finales de la Liga de Naciones. 

Fuera del fútbol, uno de los contratos más relevantes es el que mantiene con la NFL, la principal liga de fútbol americano de Estados Unidos. Netflix comenzó a transmitir partidos oficiales durante la Navidad de 2024 y amplió posteriormente su programación. Para 2026, la compañía confirmó cinco encuentros de temporada regular, incluidos dos partidos navideños, además de nuevas producciones relacionadas con la competencia.

La plataforma también reforzó su presencia en el negocio de la lucha libre profesional. En enero de 2024, Netflix anunció un acuerdo de largo plazo con WWE, la compañía estadounidense conocida mundialmente por sus espectáculos de lucha libre.  A partir de 2025, el servicio comenzó a transmitir Raw, uno de los programas semanales más populares y emblemáticos de WWE, en mercados como Estados Unidos, Canadá, Reino Unido y América Latina. La alianza también contempla la emisión de otros programas y grandes eventos de la compañía en distintos países, aunque el catálogo disponible depende de cada mercado.

A esa cartera se incorporó el béisbol. En noviembre de 2025, las Grandes Ligas confirmaron un acuerdo de derechos audiovisuales con Netflix para el período 2026-2028. 

Netflix transmitió peleas con récords históricos de audiencia, como la de Mike Tyson contra Jake Paul en noviembre de 2024 (Netflix).
Netflix transmitió peleas con récords históricos de audiencia, como la de Mike Tyson contra Jake Paul en noviembre de 2024 (Netflix).

El boxeo y las artes marciales mixtas completan una oferta deportiva cada vez más diversificada. Netflix transmitió peleas como la de Mike Tyson contra Jake Paul en noviembre de 2024, y en mayo de 2026 realizó su primer evento en vivo de MMA, encabezado por Ronda Rousey y Gina Carano. 

De las series deportivas a los eventos en vivo: cómo Netflix comenzó a competir por las grandes audiencias

La expansión de Netflix hacia el deporte en vivo fue gradual. Antes de adquirir derechos de transmisión de partidos y torneos, la compañía había encontrado en los documentales deportivos una manera de acercarse a las audiencias interesadas en conocer las historias de los atletas, los equipos y las competencias.

Uno de los ejemplos más representativos fue Formula 1: Drive to Survive, estrenada en 2019, que permitió mostrar aspectos de la Fórmula 1 habitualmente alejados de las cámaras de televisión.

A esa producción se sumaron títulos como Full Swing, dedicado al golf, Break Point, centrado en el tenis, y Quarterback, sobre jugadores de la NFL. Esta oferta contribuyó a que Netflix construyera una presencia reconocible dentro del entretenimiento deportivo antes de convertirse en un comprador relevante de derechos audiovisuales.

El siguiente paso llegó en noviembre de 2023, cuando la empresa organizó The Netflix Cup, su primer evento deportivo transmitido en vivo. La competencia reunió a pilotos de Fórmula 1 y jugadores profesionales de golf en Las Vegas, con figuras como Carlos Sainz, Lando Norris, Justin Thomas y Rickie Fowler. Según explicó Netflix al presentar el acontecimiento, la iniciativa buscaba conectar a los protagonistas de dos de sus producciones documentales más populares.

En marzo de 2024, la plataforma organizó The Netflix Slam, una exhibición de tenis entre Rafael Nadal y Carlos Alcaraz. Meses después, dio un salto de escala con la pelea entre Jake Paul y Mike Tyson, celebrada en noviembre de ese mismo año. De acuerdo con las cifras publicadas por Netflix, el combate alcanzó una audiencia promedio estimada de 108 millones de espectadores en vivo a escala global, una medición que la empresa presentó como un récord para un evento deportivo transmitido por streaming.

La incorporación de WWE en enero de 2025 marcó otra etapa en esa evolución. A diferencia de las exhibiciones o peleas especiales, Raw le permitió a Netflix contar con un producto semanal capaz de atraer espectadores durante todo el año. En el primer aniversario de la alianza, la compañía informó que sus usuarios habían consumido 525 millones de horas de contenidos de WWE durante 2025, mientras que el programa Raw había registrado un promedio superior a tres millones de visualizaciones por semana.

Cómo se negocian y reparten los derechos de transmisión de los Mundiales

La compra de derechos audiovisuales de una Copa del Mundo responde a un esquema comercial en el que la FIFA negocia con diferentes empresas y organizaciones interesadas en transmitir sus competencias. Sin embargo, los acuerdos pueden variar entre mercados, tanto por su duración como por la cantidad de partidos incluidos y las condiciones de exclusividad.

Habitualmente, la FIFA desarrolla procesos de licitación en los que invita a canales de televisión, plataformas digitales y otros operadores a presentar propuestas económicas y técnicas. Los derechos pueden adjudicarse por países o grupos de territorios. Esto explica por qué una misma competencia puede tener distintos titulares de transmisión alrededor del mundo.

En enero de 2025, por ejemplo, el organismo abrió oficialmente la licitación de los derechos audiovisuales de los Mundiales 2026 y 2030 en España. Las empresas interesadas debían solicitar la documentación correspondiente y presentar sus ofertas dentro de los plazos establecidos por la organización.

La FIFA desarrolla procesos de licitación en los que invita a canales de televisión, plataformas digitales y otros operadores a presentar propuestas económicas y técnicas para transmitir la competencia (Foto: FIFA).
La FIFA desarrolla procesos de licitación en los que invita a canales de televisión, plataformas digitales y otros operadores a presentar propuestas económicas y técnicas para transmitir la competencia (Foto: FIFA).

El funcionamiento de estas negociaciones permite que las características de los contratos respondan a las particularidades de cada mercado. En algunos países, una sola empresa puede adquirir una parte importante de los derechos y posteriormente compartir determinados encuentros con canales abiertos. En otros casos, la adjudicación contempla desde el comienzo la participación de distintos operadores.

El acuerdo que Netflix acaba de anunciar es un ejemplo de esa combinación. Aunque la plataforma adquirió los derechos exclusivos para ofrecer los 104 partidos del Mundial 2030 en España y Andorra, deberá facilitar la emisión de determinados encuentros mediante una señal abierta española. 

En Argentina, el Mundial 2026 reflejó la fragmentación del negocio de los derechos de transmisión. DIRECTV, a través de sus señales DSports y del servicio DGO, ofreció los 104 partidos de la competencia, mientras que TyC Sports transmitió 52 encuentros, incluidos 30 que la empresa identificó como exclusivos de la televisión paga.

Por su parte, Telefe emitió 32 partidos y la TV Pública contó con diez encuentros, incluidos los compromisos de Argentina, las semifinales y la final. A esta oferta se sumó ESPN, que adquirió un paquete de 30 partidos para Disney+ Premium, con encuentros de la selección argentina y las instancias decisivas del torneo.

La distribución digital se amplió mediante una alianza entre DSports y Paramount+ para ofrecer los 104 partidos, mientras que Amazon Prime Video incorporó la cobertura completa a través de una suscripción adicional a DSports. También Flow permitió acceder a todos los encuentros mediante las señales de DSports y TyC Sports, mientras que TyC Sports Play y Mi Telefe ofrecieron alternativas de transmisión por internet. 

La nueva batalla por los derechos deportivos: Netflix, Amazon, Apple y las plataformas desafían a la televisión tradicional

Más allá de Netflix, las grandes plataformas de streaming comenzaron a competir con los operadores televisivos tradicionales por la transmisión de grandes eventos deportivos.

Uno de los players más relevantes es Amazon Prime Video, que consolidó su presencia en el fútbol europeo mediante la adquisición de partidos exclusivos de la UEFA Champions League. En noviembre de 2025, la compañía confirmó la renovación de sus derechos hasta la temporada 2030/31, con acuerdos que abarcan Reino Unido, Irlanda, Alemania e Italia.

Apple se apoyó en el impulso que le dio Messi a la MLS  para hacer crecer su negocio de streaming (messi.com).
Apple se apoyó en el impulso que le dio Messi a la MLS  para hacer crecer su negocio de streaming (messi.com).

En esa misma dirección avanzó Apple con el impulso que le dio Messi al fútbol de Estados Unidos. En junio de 2022, la empresa anunció una alianza de diez años con la Major League Soccer, que comenzó a regir en 2023 y convirtió a su aplicación de televisión en el principal destino internacional de los partidos de la liga estadounidense.

La asociación fue evolucionando. En noviembre de 2025, Apple informó que, desde la temporada 2026, todos los encuentros de la MLS estarían incluidos directamente en la suscripción a Apple TV, sin necesidad de contratar un servicio deportivo independiente. La cobertura comprende partidos de temporada regular, los playoffs, la Leagues Cup y otras competencias vinculadas a la liga, con disponibilidad en más de 100 países y regiones.

Otra empresa que ganó protagonismo es DAZN, especializada en transmisiones deportivas por internet. En diciembre de 2024, la plataforma firmó un acuerdo con la FIFA para transmitir el Mundial de Clubes 2025, disputado en Estados Unidos con la participación de 32 equipos. El contrato contempló la emisión gratuita de los 63 partidos para espectadores de todo el mundo y permitió sublicenciar encuentros a cadenas locales de televisión abierta. 

Disney+ también amplió su presencia en el fútbol internacional. En mayo de 2025, The Walt Disney Company adquirió los derechos de la UEFA Women's Champions League en Europa por cinco temporadas, desde 2025/26 hasta 2029/30. El contrato permite ofrecer todos los partidos de la competencia a través de su plataforma, incluidos dentro de las suscripciones existentes. La empresa profundizó esa estrategia en abril de 2026, cuando anunció nuevos acuerdos por competencias masculinas de la UEFA en Suecia y Dinamarca. 

La competencia también comenzó a modificar el mercado latinoamericano. En abril de 2026, UC3, la empresa conjunta entre la UEFA y la organización de clubes europeos, confirmó la selección de nuevos adjudicatarios de derechos audiovisuales para el ciclo 2027-2031.

De acuerdo con el anuncio difundido por UC3, Paramount+ y ESPN fueron seleccionados para distribuir competencias europeas en Sudamérica, Centroamérica y México. El nuevo esquema, detallado por la publicación especializada IBC, establece que Paramount+ tendrá la mitad de los partidos de la Champions League, mientras que ESPN y Disney+ concentrarán la otra mitad. La final tendrá derechos compartidos.

El futuro de las transmisiones deportivas

La adquisición de los derechos del Mundial 2030 por parte de Netflix constituye un nuevo capítulo de esta disputa. Su alcance geográfico está limitado, pero la importancia del torneo y la dimensión internacional de la plataforma muestran hasta qué punto las empresas de streaming comenzaron a competir por acontecimientos deportivos que durante décadas fueron parte central del negocio televisivo.

Con Amazon, Apple, Disney+, DAZN y Paramount+ profundizando sus inversiones, la pelea por los derechos deportivos se convirtió en una de las grandes disputas comerciales de la industria del entretenimiento.

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