Aumentan las estafas relacionadas con el Mundial y falsos sorteos por entradas
El FBI detectó páginas que imitan a la FIFA, sorteos apócrifos y ofertas de entradas con las que los delincuentes buscan robar datos personales de los hinchas.
El FBI detectó páginas que imitan a la FIFA, sorteos apócrifos y ofertas de entradas con las que los delincuentes buscan robar datos personales de los hinchas.
El ente rector del fútbol mundial apostará por Netflix Games para llevar el Mundial 2026 al televisor, mediante una propuesta incluida en la suscripción y pensada para usarse desde el celular.
El Mundial será el mayor ensayo de seguridad aérea en suelo estadounidense, con estadios colmados, millones de asistentes y una amenaza que ya cambió la guerra moderna.
El cambio entusiasma a las marcas, pero inquieta a los hinchas más tradicionales, que ven en la transformación una amenaza para la identidad histórica del fútbol.
El mercado secundario muestra una caída del 23% en el valor promedio de las entradas, mientras la falta de certezas sobre el stock disponible, la estrategia comercial de la FIFA y los costos logísticos abren dudas sobre la demanda real del torneo.
Lesiones graves y selecciones que quedaron afuera privarán a los hinchas de ver a figuras de Brasil, Francia, Italia, Países Bajos y Georgia.
Un estudio analizó qué tan preparadas están las ciudades anfitrionas para recibir grandes multitudes durante el torneo: Boston, Houston y Ciudad de México figuran entre las más accesibles, mientras Los Ángeles, Vancouver y Toronto aparecen como las más difíciles para llegar y salir del estadio.
Los acuerdos comerciales de FIFA exponen cómo las grandes marcas que acompañan al torneo también reflejan tensiones geopolíticas, intereses industriales y disputas por influencia entre potencias.
El reconocimiento rescata el origen noventoso de una saga que mezcló fútbol, licencias, cámara isométrica y cultura gamer, y que hoy vuelve al centro de la escena en la previa del Mundial 2026.
La FIFA terminó su histórico vínculo con Panini y, desde 2031, Fanatics, su empresa, tendrá la licencia de los álbumes del Mundial. Detrás de la compañía está un empresario estadoundiense que convirtió el fanatismo deportivo en su combustible para hacer negocios.
La expectativa por una avalancha de turistas quedó lejos de las previsiones iniciales: en varias ciudades sede, los hoteles registran reservas similares o inferiores a las de un verano normal.
El titular del organismo sostuvo que los valores responden al mercado estadounidense y al peso de la reventa, en medio de cuestionamientos de hinchas y asociaciones europeas por costos cada vez más inaccesibles.
Desde Atlanta hasta Ciudad de México y Vancouver, el torneo de fútbol más deslumbrante del mundo se celebra este año en 16 ciudades de tres países.
El fútbol ya no es el deporte del pueblo. El costo de las entradas, el valor de los futbolistas, los millones que están detrás del Mundial y más cifras dejan ver que el deporte más lindo del mundo ahora es cualquier cosa, menos un asunto popular.
La Copa del Mundo 2026 se perfilaba como el "big bang" definitivo del marketing deportivo en Norteamérica. Sin embargo, una combinación de precios dinámicos, hoteles fuera de órbita y un contexto geopolítico sensible está provocando un fenómeno impensado: el repliegue del fanático global.
El trofeo de la Copa del Mundo llegó al país para ser exhibido ante más de 8.000 aficionados, en el Paseo San Francisco. Su recorrido inició en Arabia Saudita en enero y finalizará en Estados Unidos, donde se jugará la final del torneo. Ya estuvo en Ecuador en 2006, 2014 y 2022.
La medida afecta a casi todos los estadios sede y desató roces con empresas que firmaron acuerdos millonarios para poner su nombre en las tribunas. La FIFA busca proteger a sus sponsors globales y activó un operativo masivo para borrar toda marca visible, desde techos hasta señalética interna.
Del Mundial 2026 a la Copa Libertadores, asistir a un gran evento deportivo se convirtió en un lujo al alcance de pocos. La inflación del entretenimiento en vivo está transformando la pasión en privilegio de ricos. Mientras tanto, los organizadores explotan el extraordinario poder de la "experiencia" y la exclusividad.