Argentina vs. España: siglos de historia económica y una final pendiente
Sofía Lara Benítez Periodista
Sofía Lara Benítez Periodista
A principios del siglo XX, un catalán de la provincia de Lérida, tomó un barco rumbo a Argentina. No era el único. La emigración española hacia el Río de la Plata era una marea imparable en esa época. Lo que ese hombre no podía saber es que una de las hijas que nacería en tierras argentinas se casaría con Eusebio Messi, y que ese cruce de linajes terminaría produciendo a uno de los mejores futbolistas de todos los tiempos: Lionel Messi.
Este domingo, ese bisnieto jugará contra España en la final de la Copa del Mundo. Es la primera vez en la historia que los vigentes campeones de América y de Europa se enfrentan. Argentina llega con 19 goles anotados, el mejor atacante del torneo, y con 14 victorias consecutivas en mundiales. España responde con 13 goles marcados en todo el torneo y una de las mejores defensas de la competencia, según información oficial de la FIFA.
La final del domingo será, en la práctica, la primera vez que estas dos selecciones se vean en un partido de fútbol que decide una copa internacional, desde hace 60 años. Sin embargo, en los tableros macroeconómicos ya existe una historia recorrida y que no ha parado desde hace varias décadas.
España más grande y Argentina más dinámica es la frase que resume su relación comercial. España tuvo un PIB de US$ 1.891.000 millones en 2025, según el Fondo Monetario Internacional (FMI), así como un PIB per cápita de US$ 38.290. Es la décimo segunda economía mundial y la cuarta de la Unión Europea.
Argentina, por su parte, registró un PIB de US$ 683.370 millones en 2025, según el FMI, y un PIB per cápita de US$ 14.360. El país sudamericano tiene una economía que equivale a algo más de un tercio de la española. La diferencia en ingreso por habitante es de casi 2,7 veces.
Pero el contexto brinda matices al marcador. El Banco Mundial determinó que Argentina creció 4,4 % en 2025, impulsada por el sector energético y la agroindustria. España creció al 2,5 % en el mismo período de tiempo, con el turismo como motor principal. En velocidad de recuperación y dinamismo exportador, Argentina tuvo un 2025 con mejor ritmo que su rival de la final.
La balanza comercial entre Argentina y España se dinamiza, desde hace siglos, con manufacturas y materias primas. Según las Naciones Unidas y el análisis de Grant Thornton Argentina, con cifras de la Cámara Española de Comercio, Argentina exportó el año pasado a España US$ 1.450 millones e importó US$ 981 millones. Un superávit favorable a Argentina de US$ 469 millones.
Lo que viaja en los barcos de Buenos Aires a Barcelona es, en su mayoría, el campo argentino. Harina y residuos de soja (US$ 484 millones), langostinos y crustáceos (US$ 436 millones), aceite de soja (US$ 98 millones), cereales (US$ 50 millones) y carne bovina (US$ 24 millones). Lo que viene de España es industria y tecnología. Es decir, maquinaria y reactores (US$ 175 millones), vehículos (US$ 111 millones) y equipos electrónicos (US$ 100 millones).
El 1 de mayo de 2026, 79 días antes de la final del Mundial, entró en vigor el Acuerdo Interino de Comercio entre el Mercosur y la Unión Europea (UE), después de más de 25 años de negociaciones. Es el mayor acuerdo comercial firmado por la UE con una región emergente y crea un mercado de más de 700 millones de personas, afirman las publicaciones oficiales del Ministerio de Economía de España.
La primera empresa argentina en aprovecharlo fue una productora de miel de Concordia, Entre Ríos, que apenas días después de la entrada en vigor, exportó 22 toneladas a la UE con arancel cero y que antes era del 17,3 %. Para Argentina, el acuerdo elimina aranceles para el 92% de sus exportaciones a la Unión Europea.
España es el segundo inversor más grande en Argentina con un stock de Inversión Extranjera Directa de US$ 27.379 millones al primer trimestre de 2025, según el Banco Central de la República Argentina. Con el acuerdo con el Mercosur se eliminan 500 millones de euros en aranceles y da arancel cero al 91 % de sus exportaciones al Mercosur.
Más de 200 empresas con capital español operan en el país sudamericano, según la Cámara Española de Comercio en Argentina. Entre ellas Telefónica, Banco Santander, BBVA, Repsol, Iberdrola, Inditex (Zara) y Mapfre. El partido económico entre los dos países, en otras palabras, no es solo de exportaciones, ya que España lleva décadas apostando su capital en Argentina, incluso en los años más difíciles.
En toda la historia del fútbol, España y Argentina solo se han enfrentado en un partido oficial, el Mundial de Inglaterra 1966, en la fase de grupos. Lo ganó Argentina 2-1, con un doblete de Luis Artime. Pirri anotó el tanto español. Desde entonces, en 14 partidos amistosos, el saldo es de seis victorias para cada una y dos empates. Ninguna lleva ventaja.
Había un encuentro más en el calendario, el 27 de marzo de 2026, en el Estadio Lusail de Qatar, se debía enfrentar al campeón de la Copa América, Argentina, con el campeón de la Eurocopa 2024, España. El partido, denominado como La Finalissima, fue cancelado por la UEFA debido a la inestabilidad geopolítica en Oriente Medio. Nunca se jugó.
La historia que más llama la atención en este entorno es la del astro y capitán de la selección argentina. Messi llegó adolescente al Barcelona y comenzó a destacar en las divisiones inferiores del club. La Real Federación Española de Fútbol, con Carles Rexach como director deportivo del Barça, intentó captarlo para la selección española. Messi tenía derecho a ese pasaporte ibérico por su ascendencia catalana. Eligió Argentina.
Este domingo, saldrá al campo en lo que puede ser su último partido de Copa del Mundo, con la camiseta celeste y blanca, buscando defender el título y conquistar la cuarta estrella. Enfrente estará una España que lo reclamó como propio hace veinte años. Es el partido más personal de toda esta historia. (I)