Las primeras semanas de enero se viven distinto. La casilla de correo está en calma, la agenda sin sobresaltos y, por un momento, hay espacio para pensar. Muchos fundadores malgastan este tiempo revisando las mismas plantillas de planificación que abandonaron en febrero del año anterior. Los que se anticipan eligen caminos totalmente distintos.
Las decisiones que se toman en enero pesan. No hay que subestimar este momento. Es el tiempo de marcar el rumbo antes de que vuelva el caos y de actuar con decisión, no por reflejo. Vos decidís. Generás impulso mientras la mayoría todavía sigue recuperándose de las fiestas.
Después de vender mi agencia de redes sociales y fundar una segunda empresa, entendí que avanzar exige decisiones claras y momentos frecuentes de reflexión. Las decisiones que se toman en enero marcan los resultados de diciembre. Los fundadores que se animan a pensar en grande durante las primeras semanas del año sacan ventaja frente a quienes esperan que llegue el momento indicado. Ese momento no existe. Solo existe el ahora.
Cómo las decisiones de enero preparan tu año para el éxito
Decidí ponerte en forma
El efecto halo existe y juega a tu favor cuando estás en mejor estado físico. De manera inconsciente, las personas asocian cualidades positivas a quienes se ven saludables y en forma. Suponen que sos disciplinado, competente y con capacidad de liderazgo. Conviene aprovechar ese sesgo. @@FIGURE@@
Empezá a ir al gimnasio ahora, mientras tu agenda te lo permite. Agendá el horario, contratá un entrenador, anotate en la clase. Para marzo, cuando los propósitos del resto ya se hayan diluido, vas a estar entrando en tu sexta semana seguida. Vas a tener más energía. Tus rutinas matutinas ya van a estar firmes. Y todo en tu negocio se va a apoyar sobre esa base.
Elegí qué relaciones dejar atrás
Hay personas que te drenan la energía. Traen conflictos, negatividad y demandas que no le suman a nadie. Puede ser ese amigo que siempre habla de sus problemas. O un familiar que critica cada paso que das. Enero es el momento para revisar y hacer ajustes.
Fortalecé tu círculo. Compartí tiempo con quienes te impulsan a crecer, celebran tus logros y te motivan. Las señales de alerta suelen ser claras. Confiá en lo que ya sabés. Cuidar tu espacio mental también es una decisión de negocio.
Comprometete a asumir mayores riesgos
Si la vida es finita, entonces nada representa un riesgo real. En algún momento, vos ya no vas a estar. Y tampoco quienes te rodean. El universo tiende a premiar a quienes apuestan por sí mismos. Jugar a lo seguro solo asegura resultados mediocres. @@FIGURE@@
Enero funciona como un reinicio mental. Todo parece empezar de nuevo. Aprovechalo. Presentate ante ese cliente enorme. Lanza el producto que te da miedo. Aceptá la oportunidad que parece demasiado grande. Cuando las posibilidades se sienten infinitas, actuá como si realmente lo fueran. Tu mentalidad se expande al ritmo de tus ambiciones.
Elegí tu único foco
No se puede hacer crecer todo al mismo tiempo. Los fundadores que lo intentan terminan dispersos, agotados y retrasados. Enero es el momento para definir qué área va a recibir toda tu atención. Puede ser una línea de productos, un canal de marketing o una parte del negocio que venís dejando de lado.
Poné todo en ese proyecto. Dejá que lo demás siga funcionando en automático. Ese nivel de concentración se transforma en tu ventaja. En vez de ampliar, profundizá. Construí algo que realmente te haga sentir orgulloso.
Date permiso de ignorar a todos
Las fiestas te exigieron tiempo y energía. Reuniones familiares, compromisos sociales, obligaciones que se acumularon. Le diste algo de vos a cada persona. Ahora es momento de recuperar esa energía. @@FIGURE@@
Decidí que enero es tuyo. Tu trabajo, tus rutinas, tus prioridades. Cuidá tu tiempo como una forma de generar riqueza. Trabajar para cumplir con los demás no te lleva a buen puerto. Decile que no a los almuerzos. Olvidate de los eventos de networking. Protegé tu agenda hasta que hayas tomado ritmo.
Definí lo que realmente te importa
Las metas heredadas agotan. Esa promesa de aprender idiomas que anotás hace tres años. La media maratón para la que siempre decís que vas a entrenar. Si no empezaste, es porque no te importa lo suficiente. Dejemos de fingir lo contrario.
Sé honesto con lo que de verdad te mueve. ¿Qué te haría feliz cada día? ¿Qué te llena como objetivo de largo plazo? Organizá tu año en función de esas respuestas. Eliminá lo que ya no sirve. Planteate metas ambiciosas que sean tuyas de verdad. No expectativas heredadas ni ambiciones vencidas.
El poder de decidir temprano para cambiar tu año
Los fundadores que logran resultados se anticipan a la inercia. Entran a enero con intención y salen con rumbo. Eligen su cuerpo, sus relaciones, sus riesgos, su foco, sus límites y su propia definición de éxito. Lo que viene después es solo ejecutar lo que ya decidieron. Tu año empieza ahora.
*Con información de Forbes US.