Mientras el petróleo busca un piso y la demanda eléctrica rompe récords históricos, estas dos compañías afinan sus estrategias para capitalizar el nuevo mapa energético sin resignar la solidez operativa ni el flujo de caja.
Con ingresos previsibles y contratos de largo plazo, estas empresas de infraestructura energética logran rendimientos atractivos mientras el resto del sector baila al ritmo del crudo.
Andrea Eras Almeida es una ingeniera eléctrica lojana, comprometida con el desarrollo sostenible. Siguió este camino inspirada en el primer parque eólico de Ecuador y hoy trabaja para la Organización de las Naciones Unidas para el Desarrollo Industrial. Su vida está marcada por la energía, la política pública y la cooperación internacional. Además, es fundadora de Energy From Women, una red transdisciplinaria de mujeres que visibiliza el talento femenino en el ámbito energético y climático.