Resolver tareas complejas requiere más procesamiento y, en algunos casos, también intervención humana. Por eso, las empresas buscan reducir estos gastos con chips más eficientes y medir mejor el ahorro que genera cada implementación.
La adopción de estas herramientas crece entre los equipos, aunque su implementación a gran escala todavía es limitada. De cara a 2027, los directores de marketing tendrán el desafío de integrarlas mejor al trabajo cotidiano y demostrar su impacto en las campañas.
La startup Forgepoint desarrolló un agente de IA para agilizar las tareas administrativas del sector manufacturero. De hecho, asegura que sus clientes redujeron en más de un 55% el tiempo necesario para elaborar presupuestos.
Mark Zuckerberg apuesta por asistentes de inteligencia artificial capaces de manejar una computadora y resolver tareas sin recibir instrucciones a cada paso. Los primeros resultados son prometedores, aunque por ahora sus respuestas se limitan al texto.
La entidad restringe el acceso de agentes externos a sus sistemas debido al riesgo de uso indebido de datos bancarios. En ese contexto, el ejecutivo les pidió a los usuarios que comprendieran las responsabilidades que asumen al compartir su información.
Desde gestionar empresas y negociar pagos hasta organizar citas, detectar fraudes y administrar funerarias, una nueva generación de agentes de IA comienza a transformar tareas cotidianas y procesos empresariales. Forbes seleccionó 20 compañías que están llevando esta tecnología más allá de los chatbots y mostrando su potencial en sectores muy diversos de la economía.
OpenAI informó este jueves a más de 100 organizaciones sobre incidentes de actividad no autorizada vinculados con sus agentes de inteligencia artificial y amplió la investigación que inició tras el caso de Hugging Face. La compañía analiza unos 50 petabytes de datos para determinar el alcance de estos comportamientos, una revisión que todavía podría tardar meses.
Muse empezó a avanzar en el mundo del ecommerce con nuevas integraciones y métodos de pago, pero no todas las plataformas están dispuestas a abrirle la puerta. Algunas habilitaron sus compras y sistemas de pago, mientras que otras bloquearon directamente su acceso.
OpenAI lanzó Dots el martes por la tarde, un asistente de IA capaz de funcionar en segundo plano y conectarse con miles de apps. Con este lanzamiento, la compañía se sumó a Meta y otras grandes tecnológicas en la carrera por desarrollar agentes de IA para el público general.
La compañía reveló que el sistema participa en más del 90% de sus tareas de investigación y desarrollo. También reconoció que unos 30.000 agentes operan simultáneamente en proyectos internos.
Nvidia presentó el lunes un nuevo sistema de seguridad que, según la propia compañía, puede impedir que los agentes de IA vulneren sus entornos de prueba y accedan sin autorización a sistemas externos. El anuncio llegó apenas unas semanas después que el CEO del fabricante de chips de IA, Jensen Huang, minimizara la preocupación por las recientes brechas de seguridad y rechazara la necesidad de frenar el desarrollo de la IA.
Las grandes compañías prueban herramientas a gran velocidad y escala, pero todavía tienen serias dificultades para incorporarlas al corazón del negocio. El verdadero cuello de botella está en cuánta transformación puede absorber realmente una organización.
TypeSafe diseñó un sistema enfocado en resolver tareas concretas dentro del software. Ahora, sus primeras pruebas empiezan a despertar interés entre los desarrolladores.
El episodio dejó al descubierto los riesgos que surgen cuando los agentes de IA operan con cada vez más autonomía. A su vez, el hecho volvió a poner a la ciberseguridad en el centro de la discusión empresarial.
La disputa expone una pulseada cada vez más fuerte por el control de las compras con inteligencia artificial: quién puede acceder a las cuentas de los usuarios, qué reglas deben respetar los agentes y qué empresas conservarán la relación directa con el cliente.
Rubrik quedó entre las grandes beneficiadas por la creciente preocupación en torno a la ciberseguridad. El mercado empezó a premiar su negocio de protección de datos y sus herramientas para supervisar agentes autónomos.
Un cruce entre investigadores y la compañía desencadenó una disputa inesperada en torno a uno de los grandes desafíos de la ciencia. El episodio también reavivó el debate sobre los límites de la IA y cómo se reconoce la autoría de un hallazgo.
Las autoridades estadounidenses formalizaron por primera vez las denuncias contra seis compañías chinas por utilizar de manera masiva sistemas desarrollados en el país para entrenar productos propios. El informe también recomienda nuevas defensas para frenar estas prácticas y anticipa mayores controles sobre el negocio de las API.
Hatch busca resolver tareas cotidianas desde una sola interfaz, pero su desarrollo reveló un desafío central. Las pruebas internas detectaron fallas de seguridad que obligaron a reforzar los permisos y los controles antes del lanzamiento.