Lo que empezó como una apuesta contrarreloj terminó convirtiéndose en una compañía que, en apenas un año, se ganó un lugar privilegiado en la pulseada más feroz del negocio tecnológico del momento.
Con el lanzamiento de su nuevo modelo de lenguaje, la compañía busca acelerar su carrera frente a OpenAI, Google y Anthropic. El anuncio, además, marcó el debut de una nueva etapa en la estrategia de IA de Meta bajo el liderazgo de Alexandr Wang y empujó al alza sus acciones en Wall Street.
El sistema automatiza retoques de video: elimina objetos, rellena fondos y acelera tareas de efectos visuales. ¿Su objetivo? Recortar tiempos y costos en rodajes, series, películas y avisos.
Firmas globales amplían búsquedas para sostener la expansión de servidores y refrigeración, con vacantes fuera del circuito tradicional IT. Ganan lugar perfiles de oficio, mantenimiento y gestión en terreno.
Google reforzó las protecciones de salud mental en Gemini con alertas ante posibles casos de autolesión, derivaciones a líneas de ayuda y inversiones en asistencia en crisis, en medio de una ola de demandas y de una mayor presión regulatoria sobre la industria de la inteligencia artificial en Estados Unidos.
Los puestos más bajos que antes formaban cuadros jóvenes ya pueden resolverse con agentes autónomos. Empresas, universidades y fondos enfrentan una urgencia: rediseñar cómo se detecta, prueba y desarrolla el potencial.
Mientras Elon Musk intenta desbancar a la enciclopedia con una alternativa generada por IA, Wikipedia contraataca con herramientas de machine learning para limpiar el AI slop. ¿Es posible sostener un proyecto basado en voluntarios cuando los incentivos digitales migran hacia la monetización en las redes sociales?
Con su nueva startup AMI, el pionero de la inteligencia artificial impulsa un enfoque alternativo basado en sistemas que buscan entender el mundo físico. La apuesta reconfigura el debate sobre hacia dónde va la industria y qué tecnología podría definir la próxima generación de IA.
Un informe técnico redujo casi 20 veces la cantidad necesaria de cúbits físicos para quebrar la criptografía usada por las principales criptomonedas y aceleró las alarmas sobre una migración postcuántica.
La cancelación abrupta del acuerdo de US$ 1.000 millones entre Sora y Disney por parte del gigante de la IA es solo un ejemplo. Al anunciar una de las mayores rondas de financiación de la historia, OpenAI ha pregonado cientos de miles de millones en otros acuerdos y productos que aún no se han materializado.
La empresa de ciberseguridad con inteligencia artificial Depthfirst ha conseguido 120 millones de dólares en financiación para desarrollar una especie de "inteligencia de seguridad general" capaz de defenderse contra la IA maliciosa.
Jed McCaleb, fundador de Ripple y Stellar, financia ensayos en ratones, monos y personas para diseñar modelos inspirados en la neurociencia, con la mira puesta en una inteligencia artificial general más segura.
El experimento pasó, en pocos meses, del entusiasmo global al cierre abrupto: dejó al descubierto costos altos, dudas por derechos, tropiezos comerciales y una pulseada feroz por adueñarse del negocio audiovisual algorítmico.
La firma italiana profundiza su apuesta por experiencias inmersivas con IA, videojuegos, universos propios: busca captar audiencias jóvenes, extender el vínculo con clientes, abrir otra vía comercial.
El cofundador trepó gracias al rally de Alphabet, mantiene control accionario junto a Sergey Brin y sigue cerca de definiciones clave ligadas a la inteligencia artificial.
Un jurado de California dictaminó el miércoles, en una decisión histórica, que Meta y Google, la empresa matriz de YouTube, fueron declaradas responsables de dañar la salud mental de una mujer debido a funciones de diseño adictivas.
El avance de la inteligencia artificial dentro de las compañías crece sin control claro: invierten fuerte, pero sin métricas que vinculen uso con resultados, lo que deriva en gasto ineficiente, decisiones a ciegas y mayores riesgos operativos y de seguridad.
El multimillonario Elon Musk afirmó que está "redoblando su apuesta" por Grok Imagine, el controvertido generador de imágenes y vídeos de su empresa de inteligencia artificial, en una publicación en X anoche, tras el repentino anuncio de su rival OpenAI de que cerraría su herramienta de vídeo Sora.