Grupo Farletza celebra un nuevo aniversario. ¿Cuál ha sido el camino que les permitió construir el prestigio y la reputación que hoy tienen en el sector logístico?
Todo empezó con una idea clara: encargarnos de todo. Y, durante estos 25 años, hemos puesto todo para cumplir ese propósito.
Cuando miro hacia atrás, no veo solo una empresa: veo una historia construida paso a paso, operación tras operación. Un prestigio que se ganó con confianza y respeto hacia proveedores, clientes y agentes; con cada embarque a tiempo y cada problema resuelto, incluso cuando parecía no haber margen.
Hemos crecido escuchando a nuestros clientes y adaptándonos a sus necesidades, pero, sobre todo, cumpliendo lo que prometemos. Ese compromiso sostenido durante un cuarto de siglo, es lo que define a Grupo Farletza: un grupo con garantía real y compromiso en todo.
Así nos construimos: embarque a embarque, hasta convertirnos en un referente del sector logístico ecuatoriano.
Ese mismo camino nos ha consolidado como una compañía financieramente sólida, por lo cual cada operación está totalmente respaldada, y es la razón que nos permite gozar de la confianza de cada uno de nuestros clientes, proveedores y asociados estratégicos. La reputación se gana despacio y se cuida todos los días. Esa es la disciplina con la que seguimos trabajando.
En retrospectiva, ¿cuáles han sido los hitos más importantes que marcaron la evolución de la empresa?
Cada etapa ha representado un reto distinto y, al mismo tiempo, una oportunidad para evolucionar. Los primeros clientes que confiaron en nosotros marcaron el inicio de una historia que luego fue creciendo hacia una visión mucho más amplia: pasar de ser una empresa de servicios logísticos a consolidarnos como un operador integral.
En ese camino hubo hitos determinantes: la expansión de nuestras operaciones, la profesionalización del equipo, la inversión en infraestructura y la apuesta por estándares cada vez más altos. En esa evolución, certificaciones como IATA, BASC, Great Place to Work y Carbono Neutro reflejan el nivel de nuestra operación y también nuestro compromiso con la seguridad, la cultura organizacional y la sostenibilidad.
En este contexto, también destacamos nuestra afiliación a la Asociación de Exportadores de Banano del Ecuador (AEBE), un paso estratégico que nos permitiría ofrecer nuestras facilidades y beneficios, como crédito, seguro, entre otras que el sector pueda requerir.
Más que momentos aislados, esos hitos muestran una misma convicción: crecer con estructura, con responsabilidad y con visión de largo plazo.
¿Quién es Carlos José Villamar y cómo su liderazgo ha influido en la cultura, visión y crecimiento de Grupo Farletza?
Ante todo, quiero decirlo una vez más: me considero una persona bendecida. Gracias a Dios y a la Virgen he tenido la guía e intuición para lograr que todo se alinee y llegar con mucho orgullo a cumplir hoy 25 años.
He impulsado una cultura donde el compromiso, la responsabilidad, la humildad y el trabajo bien hecho son una práctica cotidiana. Me esfuerzo por estar pendiente de cada detalle dentro de toda la organización y, por esta razón, estoy presente todos los días compartiendo cada desafío con mi equipo humano.
Creo que uno de mis mayores aportes ha sido ese: construir una organización humana, ambiciosa, disciplinada y profundamente orientada al cliente.
¿Qué sello personal ha logrado imprimir Carlos José Villamar en la compañía y cómo se refleja en el día a día de la operación?
Mi sello es una exigencia con propósito, guiada por una profunda visión humana.
Con los años entendí algo esencial: detrás de todo lo que somos están las personas. Por eso, encargarnos de todo también implica mirar hacia adentro y construir un entorno donde todos puedan crecer.
Creo firmemente que los resultados sostenibles nacen de las personas y, bajo esa convicción, busco promover una cultura donde el respeto, la cercanía y el desarrollo del talento son tan importantes como la excelencia operativa.
En el día a día, esto se traduce en equipos que se sienten escuchados, valorados y comprometidos con lo que hacen. Hay una expectativa alta sobre el desempeño y, al mismo tiempo, un cuidado genuino y del bienestar por cada persona que forma parte de nuestra empresa. Ese equilibrio entre exigencia y cercanía ha permitido que nuestro equipo humano permanezca por muchos años dentro de la compañía.
Como freight forwarders, ¿qué servicios ofrecen actualmente y cómo se traducen estos en soluciones concretas para sus proveedores, clientes, agentes y todos los asociados estrategicos?
Como freight forwarders, hoy hemos evolucionado hacia un modelo 4PL, lo que significa que no solo ejecutamos la logística, sino que diseñamos, coordinamos y optimizamos toda la cadena de suministro, ofreciendo una solución integral. Acompañamos al cliente en todo el proceso: transporte internacional, gestión aduanera, seguro, transporte terrestre y courier.
El verdadero valor está en la manera en que articulamos cada uno de esos servicios dentro de una sola solución. Nuestro enfoque es asumir la complejidad para que el cliente pueda concentrarse en su negocio. Por eso, nuestro mensaje es contundente: nos encargamos de todo.
Lo que entregamos, en la práctica, es tranquilidad. Simplificamos procesos, anticipamos contingencias y coordinamos de manera integral para que la operación fluya con eficiencia, seguridad y agilidad.
¿Podría compartir un ejemplo práctico de cómo Grupo Farletza resuelve un desafío logístico complejo para un cliente?
En logística, los desafíos complejos suelen estar marcados por el tiempo, la coordinación y la capacidad de reacción. Hemos acompañado casos en los que una carga requería un manejo especialmente sensible o en los que cualquier retraso comprometía la operación completa del cliente.
En esos escenarios, nuestro rol va mucho más allá de ejecutar un servicio. Actuamos como un aliado estratégico: anticipamos riesgos, coordinamos con rapidez, alineamos a todos los actores involucrados y tomamos decisiones oportunas para proteger la continuidad del negocio del cliente.
Ese es, en esencia, nuestro diferencial. Cuando aparece un problema crítico, yo como CEO lo asumo directamente, gestiono y resuelvo con criterio, responsabilidad y empatía. Esta es la garantía por el cual nuestros clientes se sienten totalmente respaldados.
En un mercado competitivo, ¿qué los hace diferentes frente a otros operadores logísticos y cómo construyen relaciones de largo plazo con sus proveedores, clientes, agentes y todos los asociados estrategicos?
Nuestra diferencia está en el nivel de involucramiento. Construimos la relación con el cliente como una alianza de largo plazo ofreciendo garantía real y compromiso de servicio.
Nos interesa comprender su negocio, sus prioridades, sus riesgos y sus objetivos. Esa cercanía nos permite responder con soluciones más precisas, más ágiles y más alineadas a lo que realmente necesita. Cuando un cliente siente que su operación está en manos de un equipo que entiende su realidad, la relación evoluciona de lo comercial a lo estratégico.
Las relaciones de largo plazo se construyen con confianza, y la confianza se gana con consistencia. En Grupo Farletza trabajamos todos los días para sostener esa confianza con servicio, respuesta, transparencia y compromiso.
¿Qué tipo de clientes manejan actualmente, qué volumen de carga movilizan y qué tan relevante es el equipo humano en estos resultados?
Trabajamos con empresas vinculadas al comercio exterior, tanto en importación como en exportación, cada una con requerimientos logísticos específicos. Esa diversidad nos ha permitido desarrollar una operación integral, flexible y con capacidad de respuesta en distintos frentes.
Hoy contamos con una facturación anual de US$ 75 millones, manejamos aproximadamente 48.000 TEUS y 1´565.000 kilos de carga aérea al año. Hemos mantenido un crecimiento sostenido en los últimos 5 años de un promedio anual del 10 %, lo que refleja no solo la confianza de nuestros clientes, sino también una gestión financiera sólida y una operación consistente, a través de nuestro equipo de 140 colaboradores, con oficina matriz en Guayaquil, y presencia nacional a través de nuestras sucursales en Quito y Cuenca.
Pero, más allá de las cifras, el verdadero factor diferencial es el equipo humano. Son las personas quienes sostienen la operación; quienes responden con criterio, agilidad y compromiso, y quienes hacen posible que el servicio mantenga un estándar alto de calidad. Nuestra cultura organizacional, reconocida con certificaciones como Great Place to Work, refleja precisamente esa convicción: el crecimiento sostenible se construye con gente comprometida.
¿Cómo están viendo la evolución del comercio exterior en Ecuador y qué rol juega Grupo Farletza dentro de ese ecosistema?
El comercio exterior ecuatoriano vive una etapa de mucho movimiento. Los nuevos acuerdos comerciales suscritos por el país han abierto oportunidades, especialmente en el sector exportador, y hemos visto un crecimiento importante en el volumen de nuestras operaciones de exportación. Es un escenario que exige, al mismo tiempo, más agilidad, más seguridad, más eficiencia y una responsabilidad ambiental que hoy ocupa un lugar central en la agenda del sector.
Vemos ese contexto como una oportunidad para aportar valor al comercio del país. Esa es una de las razones por las que Grupo Farletza ha considerado estratégico alcanzar certificaciones internacionales como BASC, Great Place to Work y Carbono Neutro: operamos con los mismos estándares que nuestros clientes ya exigen a sus propias cadenas de suministro.
Nuestro rol principal es brindar confianza y respaldo financiero a nuestros clientes, para que puedan competir en mercados cada vez más exigentes. En un entorno donde las cadenas de suministro se han vuelto más complejas, contar con un operador sólido, bien gobernado y financieramente respaldado es, en sí mismo, un activo estratégico. Eso es lo que ofrecemos y lo que queremos seguir aportando al ecosistema exportador del país.
El nuevo edificio en Samborondón marca un hito en la evolución de Grupo Farletza. ¿Qué hay detrás de esta inversión y qué nos dice sobre el futuro de la compañía?
Detrás de esta inversión, hay una visión clara de crecimiento y de largo plazo. El nuevo edificio en Samborondón, en el que hemos invertido US$ 8 millones, refleja nuestra confianza en el futuro del negocio y en el desarrollo del comercio exterior de nuestro país.
Este espacio, que iniciará operaciones en enero de 2027, ha sido concebido con un diseño moderno y funcional, pensado no solo para fortalecer nuestras capacidades operativas, sino también para potenciar la experiencia de nuestro equipo humano, así como de nuestros proveedores y clientes.
En línea con nuestro compromiso de mantener y fortalecer una cultura organizacional reconocida como Great Place to Work, el edificio contará con espacios como gimnasio, comedor para todo el equipo, auditorio y zonas de relax, para promover bienestar, colaboración y productividad.
Más allá de la infraestructura, este hito marca el inicio de una nueva etapa para nuestra empresa. Nos permitirá incorporar tecnología, optimizar procesos y crear un entorno que impulse la colaboración y la innovación, consolidándonos como un referente en soluciones logísticas integrales, con una visión que integra lo humano, la eficiencia y la sostenibilidad en cada empresa del Grupo Farletza.
Cumplimos 25 años con todo. Y este nuevo edificio no es solo una obra: es la prueba tangible de todo lo que hemos construido juntos y de todo lo que estamos listos para seguir logrando.
Conoce la magnitud del nuevo edificio de Grupo Farletza:
- Sótano: 1.395,02 m²
- Planta baja: 842,13 m²
- Mezzanine: 800,22 m²
- Primer piso alto: 1.069,28 m²
- Segundo piso alto: 777,82 m²
- Total construcción interior: 4.884,47 m²
- Terreno: 1.803,40 m²
- Cubierta: 907,71 m²
- Áreas verdes: 243,18 m² (P)