Comunicar con claridad, anticipar resistencias y sostener la calma frente a escenarios inciertos fortalece el perfil de mando y mejora las chances de asumir funciones de mayor peso dentro de una organización.
Liderar el cambio es más difícil cuando las suposiciones sobre la estabilidad se desmoronan constantemente. Los líderes pueden adaptar los esfuerzos de cambio cuando la volatilidad es constante y la certidumbre ya no existe.
Siempre se ha dicho que el cambio es algo positivo y que no cambiar es resistirse al curso natural de las cosas o, hablando en criollo, "estar quedado". ¿Pero qué pasa cuando esa metamorfosis no se detiene nunca? ¿Existe algo parecido a la "fatiga del cambio"? ¿Se cansa uno de cambiar todo el tiempo?
En un momento de cambio constante, debemos dejar de pensar en cómo recuperarnos, y empezar a pensar en cómo puede ayudarnos a crecer en nuestra carrera y realización personal.
Aprendiendo de ejemplos como Apple y Spacetalk, las empresas pueden recuperar la confianza de los inversores y allanar el camino hacia un crecimiento y un éxito renovado.
Al momento de tomar una decisión profesional es normal sentir temor. Es importante no paralizarte, sino evaluar las oportunidades, animarte a ese aprendizaje y a evolucionar.
Si bien se observan muchas compañías donde del trabajo 100% remoto volvieron a combinaciones híbridas, la realidad es que ambas modalidades son firmes en cuanto a su realidad actual y proyección de futuro.
El mayor diferencial de tu organización puede ser la capacidad para resistir la incertidumbre, adaptarse a nuevas circunstancias y modificar el rumbo cuando es necesario. Cómo fortalecer a tu equipo.
El liderazgo del cambio requiere visión, inteligencia emocional, resiliencia, ingenio, así como la capacidad de empoderar y comunicar mientras se impulsa la estrategia empresarial.
Las empresas de la economía colaborativa crecen mucho más rápido que los negocios tradicionales, mostrando un aumento de ingresos del 2.133% en contraste con el 39,6% de estos últimos, entre 2013 y 2025.
En un mano a mano, Martín Cainzos y Fernando Hindi explican por qué incorporarlo puede resultar en una mejora significativa en las relaciones interpersonales, algo que impacta en el clima laboral, disminuye la rotación y eleva la efectividad.