La Casa Blanca y Teherán sumaron otra señal de choque en el estrecho de Ormuz, mientras el Brent superó los US$ 96 por barril y el mercado ajustó precios ante el temor de nuevas trabas marítimas.
El presidente Donald Trump, afirmó que accedía a la petición del primer ministro paquistaní Shehbaz Sharif, y retrasó "el bombardeo y el ataque a Irán durante un período de dos semanas", horas antes de la fecha límite que había fijado para que Irán reabriera el estrecho de Ormuz, mientras amenazaba con aniquilar a "toda una civilización".
Los iraníes formaron cadenas humanas alrededor de las infraestructuras civiles que el presidente Donald Trump prometió atacar si Irán no cede a sus demandas, mientras Trump advertía ominosamente el martes que "toda una civilización morirá esta noche y nunca volverá".
Ali Akbar Velayati avisó que una represalia de Washington podría cortar otra vía clave para la energía y golpear al comercio global. La señal suma tensión mientras Ormuz sigue bajo presión.
El aumento de los precios del gas y la energía ha avivado los temores de que la guerra en Irán pueda prolongar la inflación y retrasar los recortes de las tasas de interés de la Reserva Federal; sin embargo, algunos responsables políticos y economistas sugieren que podría ser demasiado pronto para saber cómo afectaría la ampliación del conflicto a la economía estadounidense.