El nuevo shock petrolero reordena el tablero emergente: crecimiento en riesgo, inflación bajo presión y bancos centrales en pausa
Goldman Sachs calcula que un salto del 10% del crudo profundiza la grieta entre exportadores e importadores: algunos ganan aire fiscal, otros pierden actividad. El traslado a precios llega rápido y obliga a frenar recortes de tasas en plena desinflación.