Un informe técnico redujo casi 20 veces la cantidad necesaria de cúbits físicos para quebrar la criptografía usada por las principales criptomonedas y aceleró las alarmas sobre una migración postcuántica.
La cancelación abrupta del acuerdo de US$ 1.000 millones entre Sora y Disney por parte del gigante de la IA es solo un ejemplo. Al anunciar una de las mayores rondas de financiación de la historia, OpenAI ha pregonado cientos de miles de millones en otros acuerdos y productos que aún no se han materializado.
Con un apoyo privado récord, la compañía profundizó su ventaja frente a Anthropic y xAI, aunque sigue demandando fuertes desembolsos operativos debido al costo del desarrollo.
Gigantes tecnológicos premian el uso intensivo de asistentes para programar, convencidos de que ese gasto acelera el desarrollo y les otorga una ventaja frente a una competencia cada vez más feroz.
La firma activó recortes en plena apuesta por la nube y la inteligencia artificial. Wall Street leyó la señal con alivio, pese a que el papel todavía arrastra una fuerte baja en lo que va de 2026.
La empresa de ciberseguridad con inteligencia artificial Depthfirst ha conseguido 120 millones de dólares en financiación para desarrollar una especie de "inteligencia de seguridad general" capaz de defenderse contra la IA maliciosa.
Jed McCaleb, fundador de Ripple y Stellar, financia ensayos en ratones, monos y personas para diseñar modelos inspirados en la neurociencia, con la mira puesta en una inteligencia artificial general más segura.
El experimento pasó, en pocos meses, del entusiasmo global al cierre abrupto: dejó al descubierto costos altos, dudas por derechos, tropiezos comerciales y una pulseada feroz por adueñarse del negocio audiovisual algorítmico.
El furor inicial seduce a marcas y audiencias. Aun así, la desconfianza del público frena conversiones y marca el límite comercial para influencers artificiales.
La firma italiana profundiza su apuesta por experiencias inmersivas con IA, videojuegos, universos propios: busca captar audiencias jóvenes, extender el vínculo con clientes, abrir otra vía comercial.
El cofundador trepó gracias al rally de Alphabet, mantiene control accionario junto a Sergey Brin y sigue cerca de definiciones clave ligadas a la inteligencia artificial.
Un jurado de California dictaminó el miércoles, en una decisión histórica, que Meta y Google, la empresa matriz de YouTube, fueron declaradas responsables de dañar la salud mental de una mujer debido a funciones de diseño adictivas.
El avance de la inteligencia artificial dentro de las compañías crece sin control claro: invierten fuerte, pero sin métricas que vinculen uso con resultados, lo que deriva en gasto ineficiente, decisiones a ciegas y mayores riesgos operativos y de seguridad.
El multimillonario Elon Musk afirmó que está "redoblando su apuesta" por Grok Imagine, el controvertido generador de imágenes y vídeos de su empresa de inteligencia artificial, en una publicación en X anoche, tras el repentino anuncio de su rival OpenAI de que cerraría su herramienta de vídeo Sora.
Michael Barton, ejecutivo de Coatue, describió cómo bancos y firmas de inversión usan sistemas automáticos para análisis, trading y marketing, mientras crece la presión sobre empleos calificados y cambia la lógica del negocio.
El miércoles, el presidente Donald Trump nombró a Mark Zuckerberg de Meta, Larry Ellison de Oracle y Jensen Huang de Nvidia, entre otros, para un nuevo panel asesor de IA, ya que Trump ha desarrollado una estrecha relación con la industria tecnológica durante su segundo mandato.
El director ejecutivo de Nvidia, Jensen Huang, afirmó el lunes en un podcast que creía que la inteligencia artificial general, un término vagamente definido que se utiliza para describir la IA que iguala o supera la inteligencia humana, ya se ha logrado, y añadió que es posible que empresas de pleno derecho puedan ser dirigidas por IA.