La empresa liderada por Sam Altman confirmó su alianza con Snowflake, plaraforma de datos de IA. El objetivo es generar agentes empresariales por fuera del ecosistema de Microsoft.
Adaptarse a nuevas tecnologías, dominar herramientas digitales y construir vínculos sólidos ya no son diferenciales, sino condiciones básicas. Especialistas en talento explican qué prácticas pueden marcar la diferencia al buscar trabajo.
Con un equipo reducido y tecnologías de verificación biométrica en evaluación, OpenAI avanza con un proyecto de plataforma social que busca diferenciarse de la oferta actual al priorizar cuentas reales y limitar el avance de los bots.
Mientras los índices marcan nuevos récords, los inversores apuestan a una combinación poco habitual: estímulos fiscales, avances en inteligencia artificial y fundamentos sólidos en los balances. Lejos del frenesí de otras épocas, el mercado actual parece moverse con una lógica más racional.
Mientras los fabricantes de chips duplican su valor de mercado y las tecnológicas anuncian inversiones astronómicas, los grandes jugadores del negocio inmobiliario en centros de datos ven caer sus acciones, frenados por reglas que limitan su capacidad de endeudamiento, una red eléctrica colapsada y accionistas reacios al riesgo.
La empresa prueba con avisos en las respuestas de su chatbot para usuarios gratuitos de EE.UU. y del nuevo plan Go. La presión por reducir pérdidas millonarias y sostener su infraestructura tecnológica obliga a buscar ingresos fuera de las suscripciones.
Empresas como Quantum Art, QuEra y PsiQuantum están recibiendo inyecciones de capital sin precedentes para transformar desarrollos experimentales en productos concretos. Los inversores ya no esperan pruebas: quieren resultados, escalabilidad y soluciones listas para clientes reales.
El presidente argentino y el ministro de Desregulación llevaron al influyente medio británico su visión sobre libre competencia, límites al Estado y el rol de la IA como motor de crecimiento. Argumentan que regular para evitar actores dominantes puede frenar la innovación y el desarrollo económico.
El auge de la inteligencia artificial disparó la demanda de almacenamiento, y compañías como Seagate, Western Digital y Micron registraron subas de hasta 850% en sus papeles.
La empresa con sede en San Francisco, que ha realizado más de un millón de entrevistas con clientes con sus herramientas de inteligencia artificial automatizadas para ayudar a las grandes empresas a descubrir qué quieren sus usuarios, ahora ha recaudado US$ 69 millones.
Un experimento con más de cien mil reportes anuales demuestra que separar las ganancias por origen y sumar inteligencia artificial mejora las predicciones financieras, incluso más que los métodos clásicos o el instinto experto.
Campañas que fueron bajadas de cartel, productos retirados y decisiones que impactaron fuerte en las ventas. Lo que pasó cuando marcas con presupuestos millonarios apostaron mal y tuvieron que recalcular sobre la marcha.
Aunque prometen eficiencia y autonomía, los agentes automatizados chocan con límites concretos cuando se integran al trabajo diario: sin supervisión, reglas ni responsables claros, los errores se multiplican y la confianza se desvanece.
La IA está absorbiendo el trabajo rutinario. Lo que queda —y lo que ahora diferencia a los líderes— son habilidades humanas perdurables, como la inteligencia emocional.
Tras un par de años de inversiones récord, expectativas estratosféricas y debates encendidos sobre regulación y ética, el panorama de la inteligencia artificial enfrenta ahora una encrucijada.
Un recorrido por las soluciones más accesibles para automatizar tareas con inteligencia artificial. Qué ofrecen, cómo se integran con sistemas existentes y por qué pueden marcar la diferencia.
Acuerdo mediante, el gigante japonés sumará el control de DigitalBridge, una firma clave en la gestión de centros de datos. La operación refuerza su estrategia global y consolida inversiones previas en OpenAI y tecnología de chips.
La compañía absorbió casi todo el equipo de Groq, incluida su cúpula directiva, y se queda con tecnología clave para acelerar tareas de inferencia, el segmento más competitivo del momento.