Rapidus busca producir semiconductores fuera del satélite natural, respaldada por Tokio e IBM, aunque los costos, la radiación y la logística siembran dudas sobre su viabilidad.
Google reforzó las protecciones de salud mental en Gemini con alertas ante posibles casos de autolesión, derivaciones a líneas de ayuda y inversiones en asistencia en crisis, en medio de una ola de demandas y de una mayor presión regulatoria sobre la industria de la inteligencia artificial en Estados Unidos.
Documentos presentados ante la SEC revelan que Lunate tomó una participación minoritaria en Insight Partners, una de las firmas más influyentes de Silicon Valley. La jugada expone el avance del dinero emiratí en el negocio global de las startups.
Los puestos más bajos que antes formaban cuadros jóvenes ya pueden resolverse con agentes autónomos. Empresas, universidades y fondos enfrentan una urgencia: rediseñar cómo se detecta, prueba y desarrolla el potencial.
Mientras Elon Musk intenta desbancar a la enciclopedia con una alternativa generada por IA, Wikipedia contraataca con herramientas de machine learning para limpiar el AI slop. ¿Es posible sostener un proyecto basado en voluntarios cuando los incentivos digitales migran hacia la monetización en las redes sociales?
Con su nueva startup AMI, el pionero de la inteligencia artificial impulsa un enfoque alternativo basado en sistemas que buscan entender el mundo físico. La apuesta reconfigura el debate sobre hacia dónde va la industria y qué tecnología podría definir la próxima generación de IA.
Un informe técnico redujo casi 20 veces la cantidad necesaria de cúbits físicos para quebrar la criptografía usada por las principales criptomonedas y aceleró las alarmas sobre una migración postcuántica.
La cancelación abrupta del acuerdo de US$ 1.000 millones entre Sora y Disney por parte del gigante de la IA es solo un ejemplo. Al anunciar una de las mayores rondas de financiación de la historia, OpenAI ha pregonado cientos de miles de millones en otros acuerdos y productos que aún no se han materializado.
Con un apoyo privado récord, la compañía profundizó su ventaja frente a Anthropic y xAI, aunque sigue demandando fuertes desembolsos operativos debido al costo del desarrollo.
Gigantes tecnológicos premian el uso intensivo de asistentes para programar, convencidos de que ese gasto acelera el desarrollo y les otorga una ventaja frente a una competencia cada vez más feroz.
La firma activó recortes en plena apuesta por la nube y la inteligencia artificial. Wall Street leyó la señal con alivio, pese a que el papel todavía arrastra una fuerte baja en lo que va de 2026.
La empresa de ciberseguridad con inteligencia artificial Depthfirst ha conseguido 120 millones de dólares en financiación para desarrollar una especie de "inteligencia de seguridad general" capaz de defenderse contra la IA maliciosa.
Jed McCaleb, fundador de Ripple y Stellar, financia ensayos en ratones, monos y personas para diseñar modelos inspirados en la neurociencia, con la mira puesta en una inteligencia artificial general más segura.
El experimento pasó, en pocos meses, del entusiasmo global al cierre abrupto: dejó al descubierto costos altos, dudas por derechos, tropiezos comerciales y una pulseada feroz por adueñarse del negocio audiovisual algorítmico.
El furor inicial seduce a marcas y audiencias. Aun así, la desconfianza del público frena conversiones y marca el límite comercial para influencers artificiales.
La firma italiana profundiza su apuesta por experiencias inmersivas con IA, videojuegos, universos propios: busca captar audiencias jóvenes, extender el vínculo con clientes, abrir otra vía comercial.
El cofundador trepó gracias al rally de Alphabet, mantiene control accionario junto a Sergey Brin y sigue cerca de definiciones clave ligadas a la inteligencia artificial.
Un jurado de California dictaminó el miércoles, en una decisión histórica, que Meta y Google, la empresa matriz de YouTube, fueron declaradas responsables de dañar la salud mental de una mujer debido a funciones de diseño adictivas.