En el rendimiento de ventas, la conexión humana es tan importante como la lógica. Así es como una organización capacita a sus líderes de ventas en habilidades clave de inteligencia emocional.
Los ascensos a menudo se perciben como un castigo, no como un progreso, porque pueden quitar trabajo valioso, añadir una enorme presión y aislamiento, y ofrecer recompensas que no compensan los costos. Los líderes deben ofrecer apoyo, revisar las suposiciones y ampliar las vías de ascenso para garantizar que el crecimiento se perciba como una opción, no como una trampa.
Actuar con iniciativa, construir redes sólidas y saber cuándo hablar puede pesar más que una oficina con vista. Qué hacer para que tu voz cuente, incluso si no firmás como jefe.
El 2026 marca un "punto de inflexión" para la gestión del talento: RR.HH. se transforma en el orquestador de la convivencia entre la inteligencia humana y la artificial. Con presupuestos ajustados y un mercado en "esperar y ver", los líderes de área se enfrentan a la saturación y la necesidad urgente de reinventar el trabajo y la cultura. La clave, según expertos globales, estará en la planificación basada en habilidades, las experiencias hiper personalizadas y un nuevo liderazgo capaz de navegar el "cambio ingobernable".
Un cambio mínimo en la conducta puede generar efectos en cadena: las señales que emite una persona en rol de liderazgo se replican, se amplifican en los equipos y terminan moldeando la cultura de trabajo.
¿Cuántos líderes operan con radares activos? ¿Y cuántos siguen guiando a ciegas por intuición o por mera repetición de patrones antiguos? De esta tensión nace el modelo VIGÍA 360: un sistema de escaneo continuo para el liderazgo de alta precisión, que lo he ajustado junto con cientos de ejecutivos en los últimos cinco años. El nombre es el acrónimo de Vigilancia, Inteligencia, Gestión, Ímpetu y Atención.
Lecturas recomendadas por coaches que combinan herramientas concretas, relatos personales y claves simples para empezar a ver las cosas desde otro lugar. Una invitación a desafiar ideas fijas, frenar la autoexigencia y abrir espacio a una mirada más amable con uno mismo.
El término refleja la idea central: el estilo de liderazgo más efectivo depende de la situación concreta. No existe un modo único de dirigir que sirva para todas las personas y contextos.
Este fenómeno, conocido como la Paradoja de Abilene, es más común de lo que se cree y tiene un costo altísimo en las organizaciones. Por qué el miedo a la confrontación y la búsqueda de un falso consenso pueden llevar a equipos enteros a un destino que nadie deseaba
La mayor compañía de alimentos y bebidas del mundo toma una contundente decisión ética que sacude al mercado y redefine el rumbo de la industria: tras una investigación interna, Nestlé destituye a su CEO Laurent Freixe por una relación no divulgada con una subordinada. Lo reemplaza Philipp Navratil, exdirector de Nespresso.
La responsabilidad afectiva empresarial es un cambio de paradigma que redefine la interacción de las empresas con su gente y sus resultados. Claves de una tendencia que va más allá de la Inteligencia Emocional.
Daniel Rosero es supervisor creativo en LLYC, una firma global de comunicación que facturó 93,1 millones de euros en 2024. Su enfoque lo llevó a ser el primer ecuatoriano y el único en llevarse el Future Lions para Brother Barcelona y a construir campañas que desafían el statu quo.
Las subsidiarias argentinas pueden destacar por algo mucho más valioso: por ser las más innovadoras, las que desarrollan mejor talento, las que encuentran soluciones que nadie más está buscando.
El exceso de análisis y la rumiación constante impactan en la productividad empresarial. Aprender a gestionar estos pensamientos es clave para una toma de decisiones ágil y efectiva.
Puede parecer un sinsentido, pero algunas personas en puestos de dirección ejercen su liderazgo con tal potencia que terminan impactando negativamente en los demás. Mientras esos líderes creen que están brillando en la organización, lo que muchas veces hacen es minar las capacidades de sus colaboradores. El exceso de una virtud se convierte, entonces, en una desventaja. En estas líneas cada cual podrá reconocer si se siente un líder "multiplicador" o, por el contrario, si es un "disminuidor" que desperdicia talento, monopoliza las decisiones o genera estrés en su entorno.
Según un estudio reciente de la Business School de Barcelona (EADA), un 93,5 % de las trabajadoras presenta al menos un síntoma y, sin embargo, solo el 5 % de las empresas ofrece medidas de apoyo.