Los millennials son una generación bien preparada, pero en términos financieros a menudo el miedo a actuar contracorriente, la presión de los compañeros u otros factores sociales les llevan a gestionar con dudosa eficacia su dinero.
Los lugares de trabajo tóxicos son famosos por las cosas insanas y disparatadas que dicen los administradores para mantener a los empleados temerosos y obedientes.
Todos cometemos errores estúpidos con nuestro dinero. Afortunadamente, las malas costumbres son tan fáciles de adoptar como de perder, y cuanto antes empecemos, mejor.
Mostrar todo nuestro potencial no sólo depende de que te toque trabajar en una empresa que te exprima al máximo, sino que también es cuestión de actitud.
Las empresas minimalistas no son grandes empresas por disponer de grandes herramientas, sino que saben utilizar las herramientas que tienen a su alcance
Seguramente, después de ver que ellos han adquirido estos conocimientos que van a ser fundamentales y positivos para su desarrollo, nos sentiremos incluso más felices y realizados.
Comunicarte eficazmente, construir un vínculo personal, reflexionar antes de actuar, ser optimista y enérgico son algunas de las conductas que te llevarán a construir ese respeto en una relación laboral.
Hay que contemplar una serie de factores para salir victorioso. Explicale al prestamista por qué necesitas el dinero y cómo vas a devolvérselo. Sé realista y proponé una devolución práctica.