El organismo espera que hasta 12 proyectos de inversión se beneficien de esta garantía inicial, sumando colectivamente más de 820 megavatios de nueva capacidad instalada
Con abundantes reservas, infraestructura y tecnología probada, el país apuesta por el "hidrógeno azul" como puente para dominar la transición energética. La clave: combinar un marco regulatorio que impulse la inversión.
Se trata de un recurso firme y flexible que impulsará el desarrollo de centros de datos de IA, la electrificación de edificios y vehículos e incluso la llegada de la minería de criptomonedas.
El proyecto costó 25 millones de dólares y es el primer intento fuera de Japón de hacer funcionar toda una fábrica de Panasonic con energía 100% renovable.
El calor industrial es el mayor uso final de energía en el mundo: responsable de más emisiones de CO2 que la electricidad y el transporte combinados, y hasta ahora pasó desapercibido para las soluciones de energía renovable.