El caso contra Luigi Mangione dio un giro que puede alterar por completo el recorrido judicial que parecía definido hasta hace pocos días. El hombre acusado de matar a Brian Thompson, CEO de UnitedHealthcare, admitió ante la Justicia federal que persiguió al ejecutivo y le disparó en Manhattan. Esa declaración de culpabilidad abrió ahora otro frente. Sus abogados quieren que Nueva York elimine el proceso estatal por asesinato y un juez ya suspendió el juicio que debía comenzar en septiembre.
El juez estatal Gregory Carro postergó el proceso que tenía previsto iniciar con la selección del jurado el 8 de septiembre de 2026. La defensa sostuvo que someter a Mangione a otro juicio por la muerte de Thompson violaría las protecciones de Nueva York contra el doble enjuiciamiento, después de que reconociera el crimen ante un tribunal federal. Carro todavía no decidió si acepta ese planteo, pero dio a los fiscales plazo hasta el 9 de octubre para responder y fijó una nueva audiencia para el 10 de diciembre. Así, ya no está claro cuándo comenzará el juicio estatal ni si finalmente se realizará.
La discusión apareció después de un cambio inesperado en la estrategia de Mangione. El 14 de agosto, se declaró culpable de dos cargos federales de acoso que provocó la muerte de Thompson. Por primera vez desde su arresto, admitió formalmente que viajó a Nueva York con la intención de atacar al máximo ejecutivo de UnitedHealthcare y que fue quien le disparó. La Justicia federal fijó la sentencia para el 18 de diciembre y los fiscales anticiparon que pedirán cadena perpetua.

El asesinato que inició uno de los casos más seguidos de Estados Unidos
La historia comenzó el 4 de diciembre de 2024, poco antes de las siete de la mañana. Brian Thompson, de 50 años, caminaba hacia el New York Hilton Midtown, en Manhattan, donde UnitedHealth Group celebraría su conferencia anual con inversores. Thompson dirigía UnitedHealthcare, la aseguradora de salud del gigante UnitedHealth Group, desde 2021 y acumulaba cerca de dos décadas dentro de la compañía.
Un hombre que esperaba en la zona se acercó y le disparó por la espalda. Thompson recibió impactos en la espalda y una pierna y murió poco después en un hospital. La Policía de Nueva York descartó rápidamente la hipótesis de un episodio de violencia al azar y trató el crimen como un ataque dirigido y planificado.
Las cámaras de seguridad registraron parte del homicidio y la posterior fuga. El atacante escapó primero a pie, utilizó después una bicicleta eléctrica, cruzó Central Park y finalmente salió de Nueva York. Durante los días posteriores, las autoridades difundieron imágenes del sospechoso mientras una búsqueda nacional intentó localizarlo.

El caso adquirió todavía mayor repercusión cuando los investigadores encontraron casquillos con palabras escritas que remitían a expresiones asociadas con las críticas contra las aseguradoras médicas estadounidenses. El episodio pronto quedó ligado al debate sobre el sistema de salud del país, aunque la investigación policial se concentró en identificar al responsable del ataque.
Una detención a 450 kilómetros de Nueva York
La búsqueda terminó cinco días después. El 9 de diciembre de 2024, Mangione, que entonces tenía 26 años, fue reconocido dentro de un McDonald's de Altoona, Pensilvania, a unos 450 kilómetros de Nueva York. Un empleado alertó a la Policía y los agentes lo detuvieron.
Según las autoridades, llevaba documentos de identidad falsos, un arma de 9 milímetros presuntamente fabricada en parte con una impresora 3D, un silenciador y escritos relacionados con el sistema de salud y las compañías aseguradoras. Una de las identificaciones coincidió con la que el sospechoso utilizó antes del crimen para registrarse en un hostel de Nueva York.
La fiscalía también sostuvo que las pruebas permitieron relacionar el arma con los casquillos recuperados en la escena y vincular las huellas de Mangione con elementos incorporados a la investigación. Además, los investigadores encontraron textos que, según los acusadores, incluían referencias a un plan contra un ejecutivo del sector asegurador.
A partir de allí se abrieron dos expedientes paralelos. Por un lado, Nueva York inició una causa estatal, ya que el asesinato ocurrió en Manhattan. Al mismo tiempo, intervino la Justicia federal, cuyos fiscales sostuvieron que Mangione había cruzado fronteras estatales y utilizado medios de comunicación interestatales para localizar y perseguir a Thompson.

Los cargos más graves se cayeron antes de la confesión
El expediente de Nueva York cambió varias veces antes de la declaración de culpabilidad de agosto. Un gran jurado de Manhattan acusó inicialmente a Mangione de 11 cargos estatales, entre ellos asesinato en primer grado vinculado con terrorismo, asesinato en segundo grado y distintos delitos relacionados con armas. Mangione se declaró inocente.
El 16 de septiembre de 2025, Carro eliminó los dos cargos relacionados con terrorismo, incluido el de asesinato en primer grado. El juez consideró que existían elementos para sostener que el homicidio fue planificado, pero no pruebas suficientes para acreditar la intención terrorista que exige la legislación de Nueva York.
La causa estatal quedó entonces reducida a nueve cargos, entre ellos asesinato intencional en segundo grado, siete acusaciones relacionadas con armas y posesión de un documento falsificado.
El expediente cambió varias veces antes de la declaración de culpabilidad de agosto. Un gran jurado de Manhattan acusó inicialmente a Mangione de 11 cargos estatales, entre ellos asesinato en primer grado vinculado con terrorismo, asesinato en segundo grado y distintos delitos relacionados con armas. Mangione se declaró inocente.
El 16 de septiembre de 2025, Carro eliminó los dos cargos relacionados con terrorismo, incluido el de asesinato en primer grado. El juez consideró que existían elementos para sostener que el homicidio fue planificado, pero no pruebas suficientes para acreditar la intención terrorista que exige la legislación de Nueva York.
La causa estatal quedó entonces reducida a nueve cargos, entre ellos asesinato intencional en segundo grado, siete acusaciones relacionadas con armas y posesión de un documento falsificado.
Por otro lado, el expediente que había abierto la Justicia federal también sufrió un giro importante. El 30 de enero de 2026, la jueza Margaret Garnett descartó dos de los cargos que enfrentaba Mangione en esa causa: asesinato mediante el uso de un arma de fuego y utilización de un arma con silenciador durante un delito violento. La decisión eliminó la posibilidad de que recibiera la pena de muerte en el proceso federal.
Sin embargo, permanecieron los dos cargos federales de acoso que terminaron con la muerte de Thompson. Cada uno contempla una pena máxima de prisión perpetua. Mangione finalmente se declaró culpable de ambos el 14 de agosto y, ante la Justicia federal (precisamente, ante el Departamento de Justicia), admitió que preparó el ataque, siguió los movimientos de Thompson y viajó a Nueva York para matarlo.
Por qué ahora puede caerse el juicio estatal
La confesión federal transformó el problema central del caso. Apenas terminó esa audiencia, los abogados de Mangione pidieron que Nueva York desestimara la causa pendiente. El argumento sostiene que su cliente ya fue procesado y se declaró culpable por una conducta que incluyó perseguir y matar a Thompson, por lo que un nuevo proceso relacionado con el mismo episodio violaría las protecciones estatales contra el doble enjuiciamiento.
La cuestión no resulta automática. El sistema judicial estadounidense permite, en determinadas circunstancias, que el gobierno federal y un estado impulsen causas independientes por un mismo episodio. Nueva York, sin embargo, ofrece una protección adicional que limita procesos separados cuando los delitos nacen del mismo acto o de la misma transacción criminal. La legislación también contempla excepciones si las acusaciones presentan elementos jurídicos suficientemente diferentes.
Allí se concentra ahora la disputa. La defensa afirma que los cargos federales y estatales derivan de una única conducta. Los fiscales de Manhattan sostienen que el asesinato, los delitos vinculados con armas y el acoso federal tienen componentes jurídicos diferentes y que la causa estatal puede seguir adelante.
Por ahora, Carro eligió frenar el calendario. La fiscalía deberá presentar sus argumentos antes del 9 de octubre y la defensa tendrá la oportunidad de responder. La próxima audiencia quedó fijada para el 10 de diciembre, apenas ocho días antes de que Mangione conozca su pena en la Justicia federal.
El escenario que hasta agosto contemplaba dos juicios distintos quedó, por lo tanto, alterado. Mangione ya admitió ante un tribunal federal que mató a Thompson y afronta una posible cadena perpetua. La incógnita pasa ahora por saber si Nueva York podrá juzgarlo otra vez por asesinato o si aquella confesión terminará por cerrar uno de los procesos judiciales más observados de Estados Unidos.