Francisco: fraternidad y amistad social (I)
Müller expresó su oposición a la participación y voto de laicos en los sínodos de obispos. Afirma que estos tienen una autoridad no confundible con la "posibilidad de hablar" de todos los bautizados. Agrega, "equivocado es confundir la iglesia con una organización política". Sus palabras caen por propio peso. La historia demuestra que -a la vera de que la iglesia "no debería" ser una organización política- Roma ha intervenido con intereses políticos en muchos de sus actuares.