Netanyahu y su gobierno pasarán a la historia como criminales de guerra. Hamas es una organización terrorista que debe ser eliminada, pero jamás usarla como justificación para la matanza de civiles palestinos inocentes.
El cuestionamiento luterano a la hegemonía católica permitió a los príncipes estatales defender su independencia del centralismo romano, lo cual impulsó la Reforma ya no teológica pero política. De hecho, la primera terminó por ser un comodín en el contexto de las "guerras de religión" que se dan en Europa en los siglos XVI y XVII.
La Orden cita ambientes que operan como una cámara de eco, en la que los estudiantes se ven obligados a aceptar ideologías radicales sin cuestionamiento o examen crítico. Prevé el caso de niños obligados a cuestionar si nacieron en el cuerpo equivocado, y ven a sus padres y realidad como enemigos a los que culpar.
La Reforma protestante, al margen de sus connotaciones religiosas, conforma por igual un llamado de atención a las relaciones sociopolíticas imperantes en la Europa del siglo XVI. Carlos V resistía ceder en algo su poder, para lo cual requería de una iglesia fuerte sin perjuicio de los subterfugios profanos inventados al designio.
El fallo es errado en muchos órdenes y carece de sindéresis, en lo cual es fácil concluir de la sola lectura de sus forzados argumentos. Pero es además de descomunal peligro para el sistema educativo ecuatoriano de menores.
Nadie se equivoque: como toda guerra, tampoco esta tiene un vencedor. Los dos beligerantes son claros perdedores, pero más que ellos, lo son sus pueblos... civiles inocentes "ajusticiados" con argumentos dundos de las facciones belicosas.
El "sionismo" es un movimiento político-nacionalista, también una ideología, de cierto sector del pueblo judío. Aboga por el regreso de los judíos a su patria originaria, Israel -la Palestina histórica-, con la intención primaria, pero además última, de constituir allí un "estado independiente".
Si bien es evidente que el caso de Furukawa es extremo, debe llevarnos a reflexionar sobre la imperiosa necesidad de sensibilizarnos con aquellos sectores sociales que requieren de medidas concretas de solidaridad. Ello más allá de declaraciones líricas, o de bucólicos programas de responsabilidad social empresarial.
Creamos o no en "un Dios", la doctrina tomista -o mejor la teo-filosofía de Tomás de Aquino- sí que ofrece un tratamiento complejo, profundo, al sensible tema de la existencia o presencia de Dios en la vida humana.
El tomismo es "adaptación" de la filosofía del griego a los intereses religiosos del italiano. En sus intenciones conciliatorias entre la filosofía aristotélica y la teo-filosofía tomista, Aquino interpreta la primera según las finalidades místicas perseguidas y recogidas por la segunda.
Cuán penosa debe ser la ancianidad, y consiguiente muerte, de quienes las alcanzan con la mente y el corazón inquietos ante una vida que no supieron o pudieron colmarla de bondad, solidaridad, decoro y decencia.
La competencia de la Inquisición abarcó el juzgamiento de actos que, a su malsano criterio, constituían "delitos" contra la fe y la religión, la moral, la dignidad del sacerdocio... y las labores del Santo Oficio.
Si bien la Inquisición fue de hecho un "tribunal", cabe conceptuarla como las disposiciones y prevenciones emanadas de la iglesia, con el objetivo de precautelar la ortodoxia religiosa y los intereses eclesiásticos, y ligados a estos los órdenes sociopolíticos y económicos instituidos.
Para Spinoza, la mera percepción jamás es suficiente en la formación de las ideas. El complemento indispensable está dado por el esfuerzo crítico que solo lo ofrece la inteligencia.
La naturaleza, afirma Spinoza, no puede concebirse sino como lo existente, siendo que es sustancia... lo que existe por sí, lo que es por sí mismo, sin necesidad de algo distinto a tal representación. De allí concluye en que -para él- Dios es la esencia absolutamente infinita... la sustancia natural humana.
La percepción en el quehacer político tiende a ser pura y estricta conveniencia. Sus actores perciben aquello que les interesa y se ajusta a su provecho; lo otro es desechado.
Según Kant, a cada juicio, según la forma en que se presenta, le pertenece una categoría. Por su cantidad los juicios pueden ser universales, particulares y singulares; las categorías correspondientes son la unidad, la pluralidad y la totalidad. Por su cualidad los juicios son afirmativos, negativos e infinitos, siendo sus categorías concordantes la realidad, la negación y la limitación.
Negar la contribución de España a la formación de una "identidad americana propia" es desconocer evidencias históricas indiscutibles. No cabe cuestionar factores y elementos sobre los cuales los americanos hemos concretado una sociedad multi -cultural, racial y nacional- que describe a Iberoamérica con sus particularidades.
Una impecable aproximación a la sexualidad demanda de asumirla con naturalidad. Si la contaminamos de tabús religiosos y sociales, propios del hombre limitado en erudición, la persona morirá engañada.