El regreso de las grandes operaciones corporativas reactiva estrategias que buscan capturar diferencias de precio ante anuncios, reestructuraciones o compras, con un alto premio potencial y un margen estrecho para errores.
Abarcan una amplia gama de activos que van más allá de las acciones y los bonos tradicionales. Incluyen el capital riesgo, los fondos de cobertura, los bienes inmuebles, las materias primas y las criptodivisas. Además, con la llegada de la tecnología y la globalización de los mercados, los inversores tienen más opciones que nunca Alguna consideraciones a tener en cuenta.