Los 30 nunca fueron sinónimo de crisis
Si tú crees que estás tarde, date una buena sacudida y vive la vida que tú quieras y cuando sientas esa estúpida presión que todas y todos alguna vez en algún momento hemos sentido, respira y acuérdate que la vida no se acaba a los 30, respira y acuérdate que tu felicidad no tiene estándares, intentemos juzgar menos y respetar más.