Inteligencia emocional, criterio, influencia social, construcción de vínculos ganan peso entre empresas y universidades, mientras sube el valor de trayectorias, ejemplos concretos e historias personales con impacto real.
Las investigaciones demuestran que los adolescentes recurren a la IA para conectar. Si bien la IA facilita el aprendizaje, depender de ella como "amigo" puede debilitar la empatía y habilidades sociales clave.