Inteligencia emocional, criterio, influencia social, construcción de vínculos ganan peso entre empresas y universidades, mientras sube el valor de trayectorias, ejemplos concretos e historias personales con impacto real.
15 Abril de 2026 16.30
El Informe sobre el Futuro del Empleo 2025 del Foro Económico Mundial proyectó que el 39% de las habilidades básicas cambiará para 2030. En una economía atravesada por la IA, el pensamiento analítico, la resiliencia y el liderazgo quedaron al tope de la lista. Los empleadores y los responsables de admisiones leyeron las mismas señales.
Una encuesta de 2025 entre ejecutivos y gerentes de contratación, que realizó la Asociación de Colegios y Universidades Americanas, mostró que las experiencias que más valoran en los candidatos coinciden de manera directa con habilidades humanas que la IA no puede replicar. Las capacidades que un estudiante de secundaria adquiere al llevar adelante un negocio o al liderar un equipo son las mismas que un gerente de contratación buscará una década más tarde.
Las experiencias que más valoran en los candidatos coinciden de manera directa con habilidades humanas que la IA no puede replicar (Foto: Traders Unión)
Estas son las cuatro habilidades blandas que la IA no puede replicar y de qué manera se demuestra cada una.
1-Inteligencia emocional: la señal de contratación más subestimada en la era de la IA
La inteligencia emocional es la capacidad de reconocer, gestionar y responder a las emociones propias y ajenas. Exige una percepción humana en tiempo real que ningún modelo puede replicar.
El Foro Económico Mundial ubicó a la resiliencia, la flexibilidad y la agilidad como el segundo grupo de habilidades más demandado por los empleadores en 2025. La inteligencia emocional sostiene a las tres.
Si sos estudiante: escribí tu ensayo de admisión a la universidad sobre un momento en el que tuviste que atravesar un conflicto, acompañar a alguien en una situación difícil o corregir tu mirada después de interpretar mal algo. Las universidades no buscan perfección, buscan autoconciencia. Contá qué emoción apareció y cómo la manejaste.
Si buscás trabajo o ya sos profesional: frases vagas como "Me gusta trabajar con la gente" no resultan convincentes. Para una entrevista, prepará una historia concreta que muestre cómo manejaste una dinámica tensa dentro de un equipo o de qué manera diste una devolución que cambió de forma marcada el rumbo de otra persona. Los ejemplos concretos tienen mucho más peso.
La inteligencia emocional es la capacidad de reconocer, gestionar y responder a las emociones propias y ajenas. (Foto: Imagen creada por IA, GPT)
2-Persuasión e influencia: lo que la IA puede generar pero nunca ganar
La IA no puede generar la confianza que hace falta para que alguien elija tu recomendación por encima de otra ni para sostener una conversación compleja el tiempo suficiente como para modificar su postura. La persuasión se apoya en los vínculos y depende de factores como la credibilidad, el momento indicado y la comprensión de eso que la otra persona necesita escuchar de verdad.
El informe del Foro Económico Mundial ubicó al liderazgo y a la influencia social como el tercer grupo de habilidades más valoradas por los empleadores de cara a 2030.
Si sos estudiante: dejá registro de tus logros. ¿Tu presentación consiguió financiamiento en un concurso? ¿Tu propuesta impulsó un cambio en la política de la escuela? ¿Lograste sumar personas a una causa? ¿Generaste un impacto importante en tu comunidad? Los responsables de admisiones muchas veces recuerdan más los resultados que el esfuerzo. Compartí esos logros en tu perfil de LinkedIn para mostrar tu impacto y reforzar tu capacidad de influencia.
Si buscás trabajo o ya sos profesional: armá un portfolio que deje en claro tu capacidad de influencia. Sumá presentaciones que hayas dado, propuestas aprobadas e iniciativas que impulsaste y que después adoptaron otros. Si lideraste un cambio al convencer a un equipo de implementar un proceso nuevo o al modificar la mirada de un cliente, asegurate de remarcar esos logros.
3-Pensamiento crítico: la habilidad para moverse en terrenos que la IA no puede definir
El pensamiento crítico es la capacidad de analizar situaciones, sopesar opciones contrapuestas y sacar conclusiones sólidas aun cuando no tenés toda la información. También es la habilidad a la que aluden las universidades cuando hablan de curiosidad intelectual y pensamiento independiente.
El pensamiento crítico es la capacidad de analizar situaciones, sopesar opciones contrapuestas y sacar conclusiones sólidas aun cuando no tenés toda la información (Foto: Imagen creada con IA, GPT)
Si sos estudiante: revisá tus antecedentes académicos y extracurriculares para encontrar pruebas de eso. ¿Participaste en un debate en el que tuviste que sostener una postura con evidencia y no solo con tu opinión? ¿Diseñaste un proyecto de investigación o resolviste un problema en tu comunidad que no tenía una respuesta predeterminada? Esas experiencias funcionan como prueba de tus habilidades.
Si buscás trabajo o ya sos profesional: la mejor prueba es una decisión que tomaste con información limitada y que salió bien, o incluso una que no salió como esperabas, y lo que aprendiste en ese proceso. Los empleadores confían en quienes pueden explicar su razonamiento, no solo mostrar sus conclusiones.
4-Construcción de vínculos: lo único que la IA no puede escalar
Para construir vínculos que generen referencias, colaboraciones, clientes de largo plazo y mentorías, hace falta atención sostenida y seguimiento con el paso del tiempo. Poné el foco en crear relaciones que resulten valiosas para todos los involucrados. Evitá una lógica transaccional: la gente la detecta y eso puede reducir su disposición a ayudar.
Si sos estudiante: una carta de recomendación sólida puede marcar la diferencia. También pesa mucho un mentor que conozca tu trabajo lo suficiente como para recomendarte de manera personal. Un adulto que te vio crecer durante dos o tres años vale más para tu postulación que diez recomendaciones genéricas.
Si buscás trabajo o ya sos profesional: en las entrevistas, preparate para mencionar personas concretas en cuyos logros o trayectorias dejaste una huella. Pueden ser compañeros a los que apoyaste, clientes que mantuviste cerca o colaboradores con los que trabajaste en varios proyectos. Ese tipo de respuesta es muy difícil de inventar.
Para construir vínculos que generen referencias, colaboraciones, clientes de largo plazo y mentorías, hace falta atención sostenida y seguimiento con el paso del tiempo - Imagen creada con IA, GTP
Las habilidades blandas que la IA no puede reemplazar son las que se construyen con el tiempo
Las habilidades blandas no son una alternativa de última instancia para quienes no siguieron estudios técnicos. Son, en realidad, las que definen si esa formación técnica se aprovecha de verdad. Los estudiantes que crean empresas, lideran clubes y atraviesan situaciones de gran responsabilidad desarrollan hoy las mismas competencias que los responsables de contratación buscarán dentro de algunos años.
La IA se ocupará de buena parte de las tareas prácticas. En cambio, las personas más valoradas, tanto en las áreas de admisión como en las decisiones de contratación y dentro de las organizaciones, serán las que puedan hacer lo que la IA no puede: conectar, adaptarse, persuadir y construir vínculos significativos.
IMAGEN DE APERTURA: Imagen creada por IA, GTP
Este artículo fue publicado originalmente por Forbes.com.