Millones de seguidores, contratos extraordinarios y negocios propios: estas estrellas digitales no solo generan contenido, también manejan empresas, llenan estadios y hasta producen para plataformas de streaming.
Gracias a su comunidad de 160 millones de seguidores es un imán para marcas que buscan dar a conocer nuevos productos. Cobra US$ 750 mil por hacerlo y es una estrella de las redes sociales, los videojuegos y, ahora, del cine.
Nothing, una start-up británica dedicada a los teléfonos inteligentes, utiliza un estilo descarado para que el teléfono sea más una herramienta y menos una distracción.
Bill Shufelt y John Walker están haciendo cervezas sin alcohol lo suficientemente sabrosas como para complacer a todos. Y con una valoración de casi 500 millones de dólares, los inversores están intoxicados.
El controvertido fundador y presidente ejecutivo de la empresa de pagos Bolt modifica su rol y se sienta como consejero delegado de una startup de bienestar en fase inicial. Los motivos de su cambio (o locura).
Ryan Breslow, de Bolt, impulsó el valor de su tecnología financiera al prometer un pago al estilo de Amazon a millones de minoristas online. Ahora, con sus fuertes críticas, desafía la cultura de la industria tecnológica.
Nate Blecharczyk, cofundador técnico de Airbnb y actual Jefe de Estrategia, está usando su mentalidad de ingeniería y un ejército de científicos de datos para resolver los problemas más desafiantes de la empresa.
Hace una década, Daniel Ek convenció a sellos y artistas para que transmitieran sus canciones en Spotify, reviviendo la decadente industria de la música. Ahora, después de amasar una fortuna de 4.400 millones de dólares, quiere quedarse con "los tímpanos digitales del mundo".
Con herramientas de inteligencia artificial, ciencia de datos y marketing de vanguardia, la compañía estadounidense dedicada al comercio electrónico de artículos de artesanía, vintage y decorativos, da batalla a los gigantes minoristas. Cómo fue el 'boom' que comenzó con la venta de barbijos.
Tras recaudar US$ 130 millones y alcanzar una valoración cercana a los US$ 1.500 millones, la aplicación de edición de imágenes creada por Hovhannes Avoyan se está convirtiendo rápidamente en el Photoshop para la generación de TikTok e Instagram.