Cuando cuidar a los animales deja de ser un gesto y se convierte en un termómetro social
Tal vez el problema no sea que algunos amen demasiado a los animales, sino que otros han aprendido a no sentir nada frente a su sufrimiento. Una sociedad no se mide solo por cómo enfrenta sus grandes crisis económicas o de seguridad, sino también por cómo trata a quienes no tienen voz, poder ni defensa.