Alfanet busca fidelizar a sus clientes con su nuevo ecosistema de beneficios
La compañía ecuatoriana de internet ha transformado su infraestructura en 14 años, de conexiones de 512 Kbps a planes de 1.500 megas. Ahora apuesta por Mundo Alfa, un programa de recompensas integrado en su aplicación, para ampliar la relación con sus clientes más allá del servicio de internet.

En 2012, conectarse a internet desde casa era una experiencia muy distinta a la actual. Alfanet comenzó su operación en ese año con redes de radioenlace, es decir, una conexión inalámbrica a torres instaladas en diversos puntos de las ciudades y receptores que llevaban la señal hasta los hogares. Su oferta inicial era de 512 kilobits por segundo (Kbps).

Después de 14 años, la empresa ofrece planes de hasta 1.500 megas y busca convertir esa capacidad tecnológica en una plataforma para nuevos servicios y experiencias.

"El cambio no ocurrió de un día para otro. La expansión de la fibra óptica, que comenzó a ganar terreno en el mercado ecuatoriano alrededor de 2015, llevó a la compañía a transformar progresivamente su infraestructura. La migración desde el radioenlace se extendió hasta aproximadamente 2018 y abrió una nueva etapa para el negocio. Después llegaron las diversas generaciones de wifi, con mejoras en velocidad, capacidad y cobertura dentro de los hogares", explica Juan Carlos Gualotuña Henríquez, CEO de Alfanet.

La transformación tecnológica también modificó las expectativas de los usuarios. El consumo de contenido en streaming, la multiplicación de dispositivos conectados y la incorporación de herramientas de inteligencia artificial exigen redes con mayor capacidad.

Alfanet asegura que su plataforma está preparada para alcanzar velocidades de hasta 10 gigas, conforme evolucione la tecnología y los equipos de los usuarios permitan aprovechar esa capacidad.

Sin embargo, para Gualotuña, la velocidad ya no es suficiente para diferenciarse. La compañía compite en un mercado que, según sus estimaciones, reúne alrededor de 1.500 operadores formales e informales. En ese escenario, la empresa trabaja para conservar la preferencia del cliente que exige combinar calidad de conexión, atención y una propuesta comercial competitiva.

"Hoy en día el internet es un commodity. Una cosa es llegar y después mantenerse. Ahí vienen estos desafíos disruptivos. El propósito es compensar al cliente o premiar esa fidelidad que tiene con la empresa, y que sienta este beneficio como una nueva experiencia por ser parte de la comunidad Alfanet", señala Gualotuña.

De esa reflexión nació Mundo Alfa, la nueva fase de la aplicación de la compañía. La herramienta busca que los clientes puedan resolver sus gestiones cotidianas sin acudir a una oficina y, al mismo tiempo, acceder a recompensas por su relación con la empresa.

La aplicación lleva un año en funcionamiento. Desde allí, los usuarios pueden consultar cuánto deben, pagar facturas, solicitar traslados o cambios de plan, pedir soporte técnico, realizar diagnósticos de su red y modificar la contraseña del wifi. Con Mundo Alfa, la empresa suma un programa de fidelización que reconoce determinadas interacciones y permite avanzar por niveles de beneficios.

El mecanismo funciona mediante monedas digitales denominadas AlfaCoins. Los clientes pueden acumularlas por acciones como pagar puntualmente, recomendar el servicio y participar en encuestas, de acuerdo con las condiciones del programa. Esos puntos pueden canjearse por productos, servicios y experiencias que se incorporan a través de alianzas con empresas de otras industrias.

La propuesta amplía el vínculo entre proveedor y usuario; la recompensa no se limita a descuentos sobre la factura o a mejoras en la conexión, sino que puede trasladarse a actividades de entretenimiento, gastronomía y otros servicios. La intención es construir una comunidad en torno a la marca y ofrecer razones adicionales para permanecer en ella.

Además, esta estrategia incorpora el análisis de datos para comprender el comportamiento de los clientes y orientar las inversiones en promociones. Según Gualotuña, la compañía combina información histórica con herramientas de segmentación para identificar patrones de permanencia y distinguir a quienes cambian repetidamente de proveedor en busca de ofertas temporales.

"Hoy en día, entre tanto ruido de empresas y tantas promociones, tienes que decidir bien a quién le vas a dar una promoción, porque a fin de cuentas es una inversión que haces en ese cliente. Con la data y el algoritmo que tenemos, básicamente sabemos a qué cliente sí le podemos hacer esa inversión y mantenerlo en el tiempo", afirma el ejecutivo.

Alfanet llega actualmente a cerca de 70.000 familias ecuatorianas y tiene una presencia fuerte en Manabí y Santo Domingo de los Tsáchilas. Su propuesta comercial se sostiene en tres factores: cobertura, servicio y precio. A partir de esa base, la compañía busca ampliar las razones por las que un usuario elige permanecer con ella, en lugar de competir exclusivamente por tarifas promocionales.

La siguiente etapa de crecimiento contempla el desarrollo de servicios vinculados con la conectividad, particularmente en áreas como la videovigilancia y las soluciones apoyadas en inteligencia artificial.

Gualotuña plantea, por ejemplo, la posibilidad de conectar cámaras con sistemas capaces de detectar eventos inusuales y generar alertas para los usuarios. También identifica oportunidades en el monitoreo de vehículos y otras aplicaciones que aprovechen la infraestructura de internet.

Estas posibilidades forman parte de la visión de desarrollo de la compañía para los próximos cinco años. El objetivo es evolucionar desde la provisión de conectividad hacia una oferta más amplia de soluciones digitales para hogares y empresas.

Para ello, Alfanet considera fundamentales las alianzas con fabricantes, comercializadores, proveedores tecnológicos y compañías de otros sectores. (P)